Las medicinas venidas del cielo

“Mi papá fue piloto de línea. Él empezó a llevarme a las patrullas desde niño, aprendí a volar con él”. Juan Carlos Lens, presidente de la Patrulla Aérea Civil Colombiana, que ayer fue galardonada con el premio Derechos Humanos Rey de España, cuenta en la universidad de Alcalá de Henares (Madrid), con su insignia de alas metálicas pegada al bolsillo frontal de la chaqueta, cómo se enamoró de Colombia.

“Visto desde arriba, uno se da cuenta de que Colombia es un país de países. Cada región es diferente, cada etnia, cada comida”, explica Lens, que desde hace año y medio preside la Patrulla, eso sí, sin dejar de participar en las operaciones de vuelo. “Esa complejidad tiene de malo una cosa: el acceso a ciertas zonas. Regiones que se han mantenido conservadas en el tiempo, pero que por eso mismo tienen dificultades para acceder a servicios que en otras zonas son básicos”. Para eso está la Patrulla. Desde que se creara hace 50 años, los pilotos y médicos voluntarios han procurado ayuda para unas 180.000 personas a lo largo de un país enorme, atravesado por tres cordilleras que superan los 5.000 metros y repleto de zonas recónditas privadas de servicios básicos y acceso sanitario.

“Visto desde arriba, uno se da cuenta de que Colombia es un país de países. Cada región es diferente, cada etnia, cada comida”, afirma Juan Carlos Lens

“Los que hemos recibido instrucción aeronáutica”, se identificaba el rey Felipe VI con la patrulla, “nos hacemos una idea de lo que es gestionar 19.000 horas de vuelo anuales”, sonreía. 19.000 horas que suman más de 100.000 millas al año, 4,5 veces la vuelta al mundo. En recuerdo del premio, una de las patrullas que se crearán este año, que gestionará un área del amazonas colombiano y supervisará la salud de 300 niños llevará el nombre de Rey de España. En la entrega del premio, dotado con 25.000 euros, Felipe VI habló también de la situación actual de Colombia, país al que deseó que “pueda dejar atrás de manera definitiva la triste etapa de violencia para avanzar en el camino de la construcción de una comunidad en paz”.

“Nosotros siempre hemos sido neutrales. Creo que ese ha sido el éxito de la patrulla”, se confiesa Lens. “Nunca preguntamos si esta o aquella personas son guerrilleros o no. Atendemos en zonas generalmente involucradas en el conflicto, pero nos limitamos a hacer nuestro trabajo. No miramos quién está ahí. Hay causas por encima de eso”.

“La aviación es ilimitada, llega donde hace falta”, recuerda emocionado Hans Timcke, veterano de la organización. Timcke lleva 43 años surcando los cielos colombianos con la patrulla, la más importante organización en ayuda médica del país, que en la última década ha realizado más de 7.000 intervenciones quirúrgicas, y que solo el año pasado prestó ayuda directa a 10.384 personas.

“Nosotros siempre hemos sido neutrales. No preguntamos si esta o aquella personas son guerrilleros o no. Creo que ese ha sido el éxito de la patrulla”

De entre todas esas intervenciones, Lens recuerda una muy especial: “En el Charco Nariño, una población aislada, incrustada dentro de la selva, a la que solo se puede acceder por vía aérea o marítima y fluvial”, rememora. Allí conoció a Jacinto Perilla, un campesino que arrastraba una hernia inguinal desde hacía 10 años. En ese momento entendió “la magia” de la patrulla. “Con muy pocos recursos, en muy poco tiempo, sin una cirugía muy complicada, poder transformar la vida de una persona”. Campesinos enfermos, niños con cataratas congénitas, aldeanos con problemas dentales. Así hasta casi 200.000 pacientes atendidos.

En el claustro de la Universidad por la que pasaron nombres como Jovellanos o Lope de Vega, y donde gente como Domingo de Soto inició en el siglo XVI una discusión teológica sobre la dignidad del alma “que se iría desarrollando hasta el concepto de los derechos humanos”, como recordaba el rector de la universidad, Fernando Galván, Felipe VI cerraba su intervención dando gracias a Colombia por su “ejemplo de solidaridad, de compromiso y de constancia, tan inspiradores”. Es otro contexto y son otras connotaciones, claro, pero siguen valiendo las palabras de San Juan de la Cruz, otro de los nombres ilustres asociados a Alcalá y su universidad: a veces, la ayuda viene del cielo.

La culpa no es del otro

Fomentar el desarrollo económico de los países, reducir la pobreza, insertarse en el mundo… Frases sueltas que se repiten una y otra vez. Pero la ecuación no cierra si aumenta el nivel de desigualdad entre diferentes grupos poblacionales.

En el área de la salud, las inequidades se traducen en las dificultades de ciertos grupos para acceder a servicios e insumos. Excluirlos por cuestiones de etnia o nacionalidad no sólo no tiene ningún fundamento ético-político sino que además atenta contra el derecho humano fundamental a la salud. Los inmigrantes se inscriben dentro de esta categoría castigada por las injusticias en salud.

Hace seis años que vivo en condición de inmigrante; más dos que ya había vivido antes, totalizan 8 años. A mis 33 años, pasé el 25% de mi vida fuera de mi país. Sí, de forma legal, estudiando y trabajando. Mudarse de país, aun en mi caso que fue por propia decisión y convencida que era en busca de mejores oportunidades, no es una decisión fácil. Se extraña, se anhelan las reuniones con amigos, los domingos en familia, las comidas típicas. No puedo ni siquiera imaginar lo que sufren aquellos que no deciden hacerlo sino que no tienen otra alternativa. Me pregunto, ¿qué nos diferencia tanto para que yo haya sido siempre bienvenida y ellos maltratados y estigmatizados?

La xenofobia y el rechazo al inmigrante por el solo hecho de ser diferente, de representar al Otro (con O mayúscula) es un fenómeno que ha ganado fuerza a lo largo y ancho del mundo en estos últimos años. Pero quiero referirme particularmente a las migraciones que llegan a mi país, Argentina, desde otros países latinoamericanos, particularmente los limítrofes. Y no sólo quiero referirme a Argentina porque es mi país, sino porque sobre todo es un país de inmigrantes: la mayoría de sus habitantes tenemos en el árbol genealógico algún abuelo o bisabuelo que llego del viejo continente escapando de las adversidades o de otros países del mundo.

Decidí escribir sobre esto porque el tema está muy presente por estos días, ocupando lugares centrales en los periódicos y las redes sociales y cada día que pasa nos adentramos en terrenos más oscuros y escabrosos. Mensajes distorsionados y datos que no se sabe de dónde salen, queriendo convencer a la población “autóctona” que cerrando las fronteras y enviando a “ciertos” extranjeros de vuelta se solucionarían todos nuestros problemas. Un discurso que algunos medios repiten y que mucha gente celebra acríticamente.

Hace algún tiempo un senador argentino, sin el menor tipo de escrúpulos, salía en la televisión hablando de la desgracia que era tener bolivianos, paraguayos y peruanos viviendo en nuestro país, que Argentina funcionaba como ajuste social y criminal de otros países, e insistía que estos extranjeros ocupaban lugares “nuestros” en la Universidad Pública de Buenos Aires o, peor, que en algunos hospitales de la capital del país el último mes de cirugías programas estaba siendo “usurpado” por extranjeros.

Frente a las generalizaciones y los discursos sin fundamento, me gustan los datos concretos que buscan reflejar la realidad de una forma más verídica. Según un informe de la secretaria de salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el año 2012 (último dato disponible) los egresos hospitalarios de extranjeros representaron el 0,0003% del total de los egresos; es decir, nada. Los gastos en salud dispensados en población inmigrante son más bajos que aquellos dispensados en población nativa básicamente porque los primeros acuden menos a los centros de salud, y no necesariamente porque no lo necesiten ya que, de hecho, muchos viven en condiciones precarias que derivan en mayores propensiones a enfermarse y necesitar atención sanitaria.

Si además tenemos en cuenta que la mayoría de los inmigrantes trabajan en condiciones precarias y temen perder su empleo si se ausentan por ir al médico, muchos de ellos llegan a la consulta cuando ya están enfermos (o muy).

Sin embargo, se insiste y se repite y hay gente que reproduce el discurso y redobla la apuesta con los comentarios que circulan en las redes sociales. Los datos demuestran que no hay fundamentos ni argumentos para estas afirmaciones, lo cual me lleva a pensar que lo único que buscan estas estrategias argumentativas es desviar la atención de otras cuestiones (o, mejor dicho, de ciertas inoperancias). Los medicamentos que faltan no es porque se los dieron a extranjeros, los hospitales no están colapsados por culpa de los extranjeros, el recorte en los recursos del sector salud no fue decidido por extranjeros…

Holanda encabeza una contraofensiva a las políticas anti-aborto de Donald Trump

La iniciativa –llamada She Decides (Ella decide)— busca compensar el recorte de más de 600 millones de dólares (unos 567 millones de euros) que recibían las organizaciones que trabajan en planificación familiar y aborto seguro por todo el mundo, explica en una videollamada por Skype la ministra holandesa. Ploumen reconoce que no sabe si Trump se tomará como un ataque la iniciativa, porque aún no ha recibido ninguna señal desde su Administración, y explica que decidió lanzar el fondo tras la conmoción que le provocó su decreto –a pesar de que todos los presidentes republicanos han firmado el mismo veto—. También estuvo conmocionada, y mucho, admite, por los comentarios y actitudes misóginas y machistas del magnate republicano durante la campaña electoral. “Estamos en 2017I y él era el candidato a la presidencia estadounidense, y creo que no importa qué fliliación política tengas, hay que respetar los derechos de las mujeres y las niñas. Y porque estamos en el siglo XXI no podemos permanecer en silencio sobre ello”, insiste Ploumen, de 54 años.

Mañana, la ministra holandesa se reunirá con representantes de más de 40 países en Bruselas para ver cómo potenciar el fondo She Decides con más donaciones, pero también con colaboración de otras administraciones. Ploumen, que ha sido activista durante décadas por los derechos reproductivos, explica que una veintena de países ya se han mostrado interesados en colaborar para frenar las consecuencias del decreto –conocido como Mexico City Policy–. “Los estadounidenses han elegido a Trump como presidente, es su decisión, pero nosotros tenemos otra opinión, por eso es importante poner en marcha esta iniciativa para evitar que la vida de millones de mujeres y niñas en todo el mundo se vean afectadas”, dice la holandesa.

Con la orden de Trump, organizaciones como IPAS, que tiene programas para evitar el aborto clandestino y paliar sus consecuencias, o Planned Parenthood –una de las más atacadas por la campaña republicana—, que trabaja temas de planificación familiar y salud de las mujeres sin recursos, dejarían de recibir fondos de la agencia de desarrollo estadounidense (USAID), y verían sus programas seriamente mermados. Programas de salud maternoinfantil, de anticoncepción, de información y educación sexual, de salud especializada para mujeres; y también –de ahí el veto– de interrupción voluntaria del embarazo.

“Esta política tendrá un impacto devastador”, lamenta Ximena Casas, oficial de Programas de Incidencia para Latinoamerica de Planned Parenthood Global. El Global Gag [ley mordaza] de Trump causará el cierre de clínicas en todo el mundo y el resultado será, sin duda alguna, un mayor número de embarazos no planeados y abortos inseguros, no menos”, añade esta experta, que ha trabajado durante años en programas en distintos países y que alerta de que serán las mujeres más vulnerables las que más se vean perjudicadas por este recorte. Organizaciones como la suya tienen amplios programas en países en desarrollo, donde las mujeres se enfrentan a enormes barreras para acceder al sistema de salud y a técnicas de anticoncepción. También trabajan en lugares donde el aborto está prohibido por ley y los efectos de las intervenciones clandestinas son tremendos: desde las penas de cárcel para las que son descubiertas (en ocasiones incluso por abortos espontáneos) a la discapacidad o la muerte por procedimientos inseguros.

El Instituto Guttmacher, especializado en derechos reproductivos, ha calculado el efecto de los recortes en los programas de planificación familiar. Y sus cifras asustan. Por cada recorte de diez 10 millones de dólares en estos programas 440.000 mujeres y parejas se quedarán sin servicios de contracepción, se producirán 95.000 embarazos no planificados (incluidos 44.000 nacimientos no planeados), se realizarán 38.000 abortos (de los cuales 30.000 serán inseguros) y se producirán 200 muertes maternas más al año en todo el mundo.


Por eso la ministra Ploumen apunta que el objetivo de She Decides debería ser a cuatro años; lo que dura el mandato de Trump –y por tanto el veto, previsiblemente– antes de las siguientes elecciones. No se muestra preocupada por que el resultado de las elecciones en su país previstas para el 12 de marzo afecte al fondo –pese a que los sondeos dan como favorito al ultraderechista y afín a Trump Geert Wilders–, e insiste en que la iniciativa ha tenido muy buena acogida en Holanda. Comenta que tiene previsto viajar a EE UU en abril y reunirse con la Administración estadounidense. Allí, dice,  alertará al equipo de Trump del efecto de sus políticas sobre el derecho a decidir de las mujeres. “Me gustaría tener una conversación con él porque es un tema que es necesario tratar. Mi deseo es ayudarle a que tome otras decisiones, pero depende de él”, dice.

Una inmunoterapia contra el cáncer 100% española

Si algo insólito es noticia, la nueva inmunoterapia contra el cáncer que ha comenzado a ensayarse en el hospital Gregorio Marañón de Madrid claramente tiene un rasgo noticioso: se trata de un producto 100% español, desde sus pruebas en laboratorio (en este caso en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, CNIO) hasta sus pruebas en humanos (en el hospital madrileño) pasando por su desarrollo industrial (en Bioncotech, en Valencia).

Pero en el mundo globalizado de la ciencia, este aspecto nacionalista es solo una anécdota, aunque, eso sí, al alcance de pocos países (EE UU, las potencias europeas, China,. Rusia, Japón…). Lo normal es que las primeras etapas de la investigación de un medicamento en células o animales se hagan en un centro de un país, luego una empresa externa ponga a punto el proceso industrial y, posteriormente, se ensaya, y que en cada una de estas etapas haya un desplazamiento que muchas veces es internacional.

Lo que no es excepcional en este proceso es lo que ha durado. Si ya decía la zarzuela La verbena de la Paloma que “hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad” –y era en 1894–, este fármaco ha tardado más de 10 años en completar su periplo. Marisol Soengas, del Grupo de Melanoma del CNIO, publicó sus primeros resultados al respecto en 2009 (y así lo contó EL PAÍS), cuando ya habían trabajado tres o cuatro años en él, indica el CNIO, lo que supone que se puede datar el inicio de la investigación en 2005 o 2006. Y el ensayo que acaba de empezar en el Gregorio Marañón y la Clínica Universidad de Navarra es solo una primera prueba de seguridad, lo que indica que faltan oros cuatro o cinco años como mínimo, y si todo va muy bien, para que los pacientes puedan acceder a este fármaco de manera generalizada. Total, más de 15 años para recorrer los 700 kilómetros de un viaje de ida y vuelta entre Madrid y Valencia, una media de 0,005 kilómetros por hora.  

Pero lo realmente importante no es dónde se hace el fármaco, sino lo que hace. Y este nuevo tratamiento es una innovación en el mundo de las inmunoterapias, los tratamientos oncológicos que consisten en activar el sistema inmune para que elimine la aberración que para un organismo sano suponen las células tumorales. Para empezar es un tratamiento biológico, en el que se fabrica una especie de virus sintético con una cadena doble de ARN, indica Iván Márquez, oncólogo del Gregorio Marañón. Este entra en las células tumorales, por las que siente especifidad, y las altera de tal manera que ocurren dos cosas. “Las células se estresan y comienzan un proceso de autofagia”, dice Márquez. Es decir, se consumen a sí mismas.

Por otro lado, en este proceso se manifiestan más componentes de las células que atraen al sistema inmune. El médico lo ejemplifica diciendo que pasan de ser tumores fríos, inmunitariamente hablando, a otros calientes, más activos.

Además, también es novedosa la manera de administrarlo, ya que se inyecta directamente en el tumor. ello permite evitar que haya toxicidades generalizadas y permite usar dosis mayores. A cambio, al menos en esta primera fase, reduce los posibles tumores tratados a cánceres de fácil acceso, como los melanomas (precisamente los que estudia Soengas), y otros cánceres dermatológicos subcutáneos y ganglionares. “No podemos permitirnos tratar de momento cánceres cerebrales, pulmonares, aunque a lo mejor sí lo hagamos más adelante”, indica Márquez.

El ensayo se ha planificado en grupos de cinco personas, que se van incorporando gradualmente para asegurarse de que no hay efectos adversos graves. Hasta la fecha, los resultados en este sentido son buenos, y el grupo ha enviado una comunicación breve (abstract en el nombre oficioso inglés) al congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) que se celebrará a finales de mayo en Chicago. El proceso es sencillo: obtener una imagen antes y después de la inyección, y ver el primer efecto.

“No creemos que esto por sí solo vaya a curar el cáncer”, admite ya de antemano Márquez, quien apunta a lo que es la práctica habitual a la hora de adoptar nuevos fármacos a la oncología: que sirva, sobre todo, en combinación con otros medicamentos. Porque, en esto, también este fármaco es modélico: un largo plazo de desarrollo, diversas etapas en centros diferentes, ensayos complicados y graduales, un abordaje que está en la última línea de la investigación actual y resultados prometedores si se usan con otros. Y un rasgo original: el made in Spain. 

Carceleros de mi útero

La dominación de úteros con la ley en la mano es un deseo latente entre los grupos de presión ultraconservadores a nivel internacional. Lo veíamos hace unas semanas cuando Donald Trump firmaba el decreto a través del cual corta el acceso a fondos de la USAID, la agencia de desarrollo estadounidense, a proveedores sanitarios y a las ONG que operan en el extranjero en favor de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Lo ha hecho en sus primeros días como presidente, al igual que lo hicieron otros mandatarios republicanos como Reagan o Bush.

Según datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la prevención del aborto peligroso se calcula que, en el mundo, se realizan alrededor de 22 millones de abortos peligrosos al año, siendo la mayoría de ellos en países en vías de desarrollo donde existen legislaciones más restrictivas; y se estima que se producen alrededor de 47.000 muertes a consecuencia de estos abortos clandestinos.


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Pincha sobre la imagen para descargar el mapa en pdf. Centro de Derechos Reproductivos

A pesar de haberse demostrado que las prohibiciones que cercenan los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres provocan un aumento en el número de abortos inseguros, los grupos de presión ultraconservadores no cesan en su empeño por legislar en contra del derecho a decidir de la mujer.

Penas de prisión

La salvadoreña Sonia Tábora fue condenada en 2005 por homicidio agravado a 30 años de prisión sin pruebas concluyentes, tras sufrir complicaciones obstétricas y un parto extra-hospitalario precipitado en el séptimo mes de gestación que provocó la muerte del recién nacido. Estuvo siete años entre rejas, hasta que en 2012 fue absuelta tras la revisión de su caso gracias a la representación legal de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico (ACDATEE). Sin embargo, dos años después, la sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador anuló la sentencia absolutoria para que el caso de Tábora fuera revisado por tres nuevos jueces. Desde entonces se han aplazado ya tres audiencias. Hasta este mes de febrero Sonia Tábora no supo finalmente que la justicia salvadoreña la exoneraba.

En El Salvador, donde el aborto está prohibido en todas sus causales desde que se endureciera la ley en 1998, este caso no es aislado. El aborto está penado con cárcel incluso en los supuestos de riesgo para la vida de la madre, en casos de violación y en el caso de malformaciones en el feto. Las salvadoreñas pueden ser condenadas por aborto consentido y propio con penas de cárcel que van desde los dos a los ocho años o por homicidio agravado con penas desde los 30 hasta los 50 años de privación de libertad. Centroamérica es una de las regiones del mundo más restrictivas en materia de derechos sexuales y reproductivos. Las mujeres más jóvenes (en muchos casos niñas), con estudios básicos o analfabetas, y que tienen menores ingresos económicos son procesadas en un porcentaje más alto, al no tener acceso a la sanidad privada.


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Cartel en El Salvador, en 2013. Jessica Orellana

Según datos de ACDATEE recogidos en el informe Del hospital a la cárcel. Consecuencias para las mujeres por la penalización sin excepciones de la interrupción del embarazo en El Salvador (2012), la penalización absoluta del aborto en el país está provocando un aumento de abortos inseguros. Se estima que al año se producen más de 35.000 clandestinos poniendo en riesgo la vida de las mujeres que optan por remedios como ingerir veneno de ratón, untarse la vagina con ácido para batería y antiparasitarios o introducirse varillas de sombrilla y agujas de ganchillo. Las que pueden, compran en el mercado negro Misoprostol, un medicamento indicado para la prevención y tratamiento de las úlceras gástricas que se emplea para provocar el aborto y que puede desembocar en graves complicaciones.

Desde España, Calala Fondo de Mujeres recauda fondos a lo largo del año para apoyar a las organizaciones de mujeres de base que trabajan en Centroamérica. María Palomares, directora de Calala, explica que la situación en El Salvador es la más grave de la zona: “Actualmente están encarceladas más de 20 mujeres incluso por abortos espontáneos. Los médicos se encuentran atados de manos ante esta situación ya que también pueden ser penados. Desde los propios hospitales públicos se informa a la Fiscalía sobre sospechas de aborto, vulnerando claramente el secreto profesional. Ni siquiera pueden intervenir ante embarazos ectópicos”.

Una imagen de la campaña de Calala.
Una imagen de la campaña de Calala. Calala

En Honduras, Nicaragua, Haití y República Dominicana, la interrupción del embarazo también está prohibida en todas sus causales. En Guatemala está permitida en el supuesto de peligro para la vida de la mujer, pero la realidad es que el acceso a la información y servicios es muy limitado. “En Centroamérica los lobbies conservadores católicos están entrando en los gobiernos para legislar en contra de todo aquello que no comulgue con la moral cristiana”.

Una puerta abierta

Ahora se reabre el debate. El Congreso de El Salvador está estudiando una propuesta llevada a pleno por el partido de centro-izquierda Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) que pretende despenalizar el aborto en tres causales (violación, riesgo para la vida de la madre e inviabilidad de supervivencia del feto). En contra, las organizaciones anti-aborto y los sectores más conservadores del Congreso como el partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena) prometen dar la batalla con la intención de endurecer aún más las penas de cárcel.

En Chile, país que mantenía la prohibición del aborto en todas sus causales desde la dictadura de Pinochet, se discutirá a partir de marzo en el Senado un proyecto de ley que despenaliza el aborto en tres causales (violación, inviabilidad fetal y riesgo de muerte de la madre) y que ya ha sido aprobado por la Cámara de los Diputados.


Manifestación a favor de la legalización del aborto y contra el presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, en Río de Janeiro en 2015.ampliar foto

Manifestación a favor de la legalización del aborto y contra el presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, en Río de Janeiro en 2015. AFP

Desde el Center for Reproductive Rights elaboran cada año el mapa en el que se refleja la situación de los derechos sexuales y reproductivos en el mundo. En él podemos ver que además de Centroamérica, África también continúa siendo una región especialmente castigada. De hecho, según la OMS, dos tercios de todas las defunciones relacionadas con el aborto tienen lugar en este continente.

En Europa, Malta, Ciudad del Vaticano e Irlanda mantienen sus políticas anti-abortistas, aunque en Irlanda una asamblea de ciudadanos convocada por el parlamento discutirá posibles cambios en la legislación tras recibir miles de peticiones de los irlandeses.

España y el peligro al retroceso

Por decisión administrativa del Ministerio del Interior, en mayo de 2016, al borde de las últimas elecciones, la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE) dejó de ser considerada de utilidad pública tan solo un mes después de que el propio Ministerio la hubiera reconocido como tal. Esta revocación viene motivada por un recurso de reposición interpuesto por la Asociación Española de Abogados Cristianos.

“Estamos en el punto de mira de grupos anti-elección como éste que actúan en contra de asociaciones como la nuestra, de grupos feministas, diputados y de alguna alcaldesa. Su línea de trabajo es buscar el conflicto a partir de acusaciones falsas. Están claramente muy alejados de los problemas reales de la sociedad y especialmente de los que atañen a las mujeres”, asegura Luis Enrique Sánchez, presidente de la FPFE. “Los grupos anti-elección están fortaleciéndose ahora en Estados Unidos, en Europa y en América Latina presionando para hacer cambios legislativos a través de campañas muy virulentas con el respaldo de europarlamentarios y diputados de partidos conservadores”.


La manifestación por el Día Internacional de la Mujer, en Madrid, en 2014, se convirtió en una marcha contra la ley de Galladón sobre el aborto.ampliar foto

La manifestación por el Día Internacional de la Mujer, en Madrid, en 2014, se convirtió en una marcha contra la ley de Galladón sobre el aborto. Luis Sevillano

La FPFE se está defendiendo ante la Justicia mediante un recurso contencioso administrativo que calculan “no se resolverá pronto”. Mientras tanto se ven privados del acceso a proyectos de carácter social lo que les dificulta la realización de estudios sobre sexualidad, reproducción y derechos sexuales, merma sus acciones de asesoramiento a instituciones nacionales e internacionales, además de provocar la obligada reducción de sus acciones directas de ayuda a grupos de personas especialmente vulnerables como jóvenes, inmigrantes o personas con discapacidad a quienes asesoran en materia de sexualidad y reproducción. “Aunque de momento esta traba no nos frena y seguimos adelante”.

Se preveía que en el pasado Congreso Nacional del Partido Popular la regulación actual del aborto sería un tema candente en el debate interno. Pero nada ocurrió. En palabras del presidente de la FPFE: “La actual ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo de 2010 ha constatado que, desde su entrada en vigor, las tasas de aborto han ido descendiendo en España. Aunque todavía hay un largo camino por recorrer, un retroceso en esta legislación sería un grave error”.

Esperemos que la decisión de Trump no sirva de aliento a quienes en el resto del mundo se posicionan en contra del derecho a decidir. Que no nos encarcelen, que no nos silencien, que no decidan por nosotras.

Cuando se tienen hijos, la falta de sueño afecta… a las madres

La llegada de un recién nacido a casa ocasiona cambios importantes en la rutina que existía hasta ese momento en el hogar. Una nueva rutina que afecta a la higiene, a la alimentación, a los hábitos de vida y al sueño. Un giro de 180 grados que impacta de manera distinta en los habitantes del hogar. Un último estudio, elaborado por la Academia Americana de Neurología concluye, de forma preliminar, lo que muchos daban por hecho: “Cuando un recién nacido llega al hogar o se convive con varios retoños, las horas de sueño de la madre se ven afectadas drásticamente -en el número-, más que las del padre”. Los resultados serán presentados el próximo abril en el Congreso Anual de dicha organización que se celebrará en Boston.

“Creo que estos resultados supondrán un apoyo y un alivio para aquellas mujeres que se sienten exhaustas durante su día a día”, explica en un comunicado Kelly Sullivan, de la Universidad Georgia Southern y miembro de la Asociación Americana de Neurólogos. “Las conclusiones no solo muestran que las madres no duermen lo suficiente, sino que, además, afirman estar muy cansadas durante el día”, añade.

Según las conclusiones, “el único factor vinculado con la falta de sueño que afectaba a las mujeres menores de 45 años fue ser madres, tener niños”. “Cuando mayor es el número de hijos, más aumenta la privación del sueño, sobre un 50%”, se añade en el comunicado. “En cuanto a las mujeres jóvenes, muchas con hijos explicaron que habían sentido fatiga 14 días en el último mes, frente a los 11 de aquellas que no tenían hijos”, añaden.

“Ningún otro factor pudo relacionarse con la falta de sueño por parte de las mujeres -ni siquiera el ejercicio o su estado civil-”, prosigue. “En cuanto los hombres, los hijos no son un factor para que duerman menos”, acentúan.

“Dormir las horas suficientes”, continúa Sullivan, “es algo vital, tanto para la salud -puede afectar al corazón-, como para la psique o el peso. Es importante ser conscientes de lo que le ocurre a la gente que nos rodea, como las nuevas madres, con el fin de ayudarles mejor”, concluye.

El estudio observacional cuenta con una muestra de 5.800 sujetos entrevistados por teléfono a los que se le preguntó “cuánto dormían normalmente o cuántos días se habían sentido cansados en el último mes”. Además, se evaluó otros factores que habrían podido afectar a las horas de sueño, como el número de hijos, la edad, la raza, el índice de masa corporal o estado civil.

La contaminación por partículas ha matado a 26.830 personas en España en una década

Tan solo dos meses después de que Madrid se convirtiera en la primera ciudad española en restringir el tráfico por la polución, la Escuela Nacional de Sanidad calcula la magnitud del problema. La contaminación por partículas en el aire ha provocado la muerte prematura de 26.830 personas en España a lo largo de una década, según una investigación dirigida por Julio Díaz, jefe del Departamento de Epidemiología del centro. Es el primer estudio con datos de todas las provincias españolas, según destaca Díaz. “El 75% de las partículas en una ciudad es resultado de las actividades humanas, fundamentalmente del tráfico”, alerta.

La investigación emplea datos del periodo 2000-2009 suministrados por el Instituto Nacional de Estadística y el Ministerio de Medio Ambiente. Son los últimos datos validados y comparables, según explica Díaz. Su estudio, recién publicado en la revista especializada Environmental Pollution, destaca que el 90% de la mortalidad atribuible a las partículas se produce por debajo de los niveles que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera seguros. “Hay que intentar rebajar los niveles de la OMS”, advierte el epidemiólogo.

El 90% de la mortalidad atribuible a las partículas se produce por debajo de los niveles que la OMS considera seguros

La OMS recomienda que no se superen los 50 microgramos de partículas por metro cúbico de aire de media en 24 horas. Oviedo superó ese límite el 44% de los días; Córdoba, el 40%; Sevilla, el 23%; Madrid, el 13,5%; y San Sebastián, el 8%, según el estudio de Díaz. Su trabajo muestra que, por cada 10 microgramos extra, el riesgo relativo de muerte prematura aumenta un 0,9%. No existe ningún límite por debajo del cual no se observen daños a la salud.

La última estimación de la OMS calculó que 6.860 personas murieron de manera prematura en España en 2012 por la exposición a la contaminación atmosférica de todos los tipos. El trabajo de Díaz habla de 2.683 muertes anuales, pero sin tener en cuenta contaminantes como el ozono, el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre, también muy vinculados a las emisiones de los coches, al igual que las partículas. El investigador especifica que 651 de esas muertes anuales prematuras están asociadas a enfermedades respiratorias y otras 556 lo están a problemas cardiovasculares. El resto de fallecimientos se debe al agravamiento de otras patologías.

“La potencia de nuestro estudio es que está hecho con datos de España”, subraya Díaz. Su equipo ha tenido en cuenta posibles variables de confusión adaptadas a cada capital de provincia, como las diferentes pirámides de población y las olas de frío o de calor. Estudios anteriores, recalca Díaz, simplemente extrapolaban a partir de efectos observados en otros países.

La decisión de la alcaldesa Manuela Carmena de restringir el tráfico en Madrid desató una polémica negacionista ante el problema real de la contaminación. La portavoz del PP en el Ayuntamiento, Esperanza Aguirre, llegó a proclamar que las medidas de Ahora Madrid tenían “el objetivo ideológico de enfrentar a los coches con las personas”. El nuevo estudio lleva la firma de cuatro científicos de la Escuela Nacional de Sanidad, dependiente del Instituto de Salud Carlos III, en Madrid. Es el principal organismo público de investigación biomédica en España y está adscrito a los ministerios de Economía y Sanidad.

Hasta 92.000 muertos en una década por todos los tipos de contaminación

Los datos preliminares del equipo dirigido por el epidemiólogo Julio Díaz elevan a 9.200 la cifra de muertes prematuras atribuibles cada año a la contaminación a corto plazo. Serían 92.000 muertos en una década. Además de los casi 2.700 fallecimientos anuales debidos a la contaminación por partículas, habría que sumar otras 6.000 víctimas por los efectos del dióxido de nitrógeno y unas 500 por las concentraciones de ozono. Esta cifra total multiplica por ocho el número de fallecidos en accidentes de tráfico en 2015, según subrayan los autores. Los resultados finales de su investigación todavía no se han publicado en una revista científica.

Hospital

Es muy temprano. Camino por los pasillos calcificados de luz, llenos de dolor. Hay carteles que indican Traumatología, Oncología, Hemodiálisis. Médicos con estetoscopios como tripas enroscadas al cuello miran al frente como si el porvenir fuera un podio. Hay sillas de ruedas, bastones. Veo a los familiares que esperan mientras, en los quirófanos, sus queridos se desmembran bajo los bisturíes que los salvan, o intentan llegar al otro lado del túnel de las infecciones. Busco una habitación: la 2012. La encuentro, pero me quedo mirando un patio interno. Llueve. Al otro lado del patio hay un cuarto. Por la ventana se ve a una mujer en una cama, rodeada de otras mujeres. Toman té, se ríen. Una de ellas ha dejado sobre el respaldo de su silla un saco rojo de lana. Algo dentro de mí dice: “Ese es el cobijo que no tendrás”. La idea me sobresalta (no debería haberla escrito). Cuando era chica les pedí a mis padres que, al morir, me pusieran en una parihuela sobre el limonero del patio de casa para que me comieran los pájaros. No me dijeron “No vas a morir”. Me dijeron que eso no se podía hacer porque los pájaros demorarían y habría olor. “Quién puso en mí esa misa a la que nunca llego”, escribió el poeta argentino Héctor Viel Temperley. Pienso en mi tribu. Cuántos de nosotros vendremos a este lugar buscando la superstición del antibiótico, la destreza de la radiografía, y saldremos muertos. Ya no camino tan altiva por aquí. Hubo un tiempo en que lo hice: un tiempo en que fui más potente que los médicos potentes. Ahora solo veo una máquina de enmascarar la muerte (pero quizás es mi imaginación, esa forma atroz del infortunio). Abro la puerta del cuarto 2012. Y lo veo. La soberbia no muere por el paso del tiempo. Muere cuando ves aquí, en este sitio, a quien fue tu par, tu compañero, tu pequeño amor durante los —pocos— años en los que fuiste inocente.

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Contra el cáncer

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