Pesos pesados de la moda catalana desfilan en el 080

La prevención es la mejor medicina en todos los ámbitos, en la moda también. Lo tiene claro el director del 080 Barcelona Fashion, Miquel Rodríguez, quien se ha comprometido a luchar contra los trastornos como la anorexia y la bulimia desde la pasarela catalana. Hace unas semanas la Generalitat firmaba un convenio con la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia de Cataluña (ACAB), para realizar un programa de sesiones de formación y sensibilización dirigido a profesionales, entidades y colectivos del sector de la moda.

Y esta iniciativa se concretará este año en unas 20 sesiones que se impartirán en escuelas de diseño y moda, bajo el auspicio del 080. Los primeros en recibir la formación han sido una veintena de miembros del equipo que organiza este evento, contó ayer Rodríguez. “El movimiento se demuestra andando”, argumentó el director, que quiere que su equipo se implique en esta lucha de defender la salud de la población, por el cual la pasarela catalana se ha convertido “en la única del mundo que juega este papel”.

Hasta la edición de verano de la semana de la moda, unos 200 alumnos y profesores de diferentes escuelas de moda habrán recibido este curso, que consiste básicamente en explicar cuáles son los trastornos alimentarios más frecuentes, la anorexia y la bulimia, que no siempre tienen que ver con una determinada imagen física, cuáles son los comportamientos o indicios asociados al sufrimiento de los trastornos y qué recursos hay para las personas que los sufren.

“El 080 no es una pasarela neutra”, dice Rodríguez, quien asegura que todas las modelos y los modelos que participan en esta edición, que son 66, “tienen un aspecto saludable”, además de ser “buenos profesionales”. Contundente, dice que “no desfilaría una modelo que tuviera un aspecto cadavérico”. Aquí no hay modelos que tengan una 34, asegura. Las chicas que desfilan tienen de media una talla 38 y los chicos andan por la 40 o 42, puntualiza. Considera una intromisión en la privacidad poner una balanza y en esto es muy claro: “No pesaremos a nadie”.

No pueden ni mover los ojos, pero han conseguido comunicarse

Hay personas tan paralizadas que ni siquiera pueden abrir o cerrar los párpados. Aun estando alerta, oyendo, oliendo o pensando, los afectados por el síndrome de cautiverio total no pueden mover ni los ojos. Para estos pacientes, la comunicación con el mundo exterior es imposible. Ahora una interfaz cerebro-máquina ha permitido a cuatro de ellos responder preguntas de sus cuidadores o familiares. Los cuatro dijeron ser felices a pesar de su estado.

El síndrome de cautiverio o enclaustramiento, como también se conoce, puede estar provocado por una lesión en el tallo cerebral o enfermedad que afecta a las neuronas motoras. Otra de sus causas es la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que va inmovilizando todos los músculos de forma progresiva. En los casos más extremos del síndrome se produce una oftalmoplejía que impide el movimiento voluntario de los ojos. Por eso los afectados están como encerrados dentro de su propio cuerpo.

La única forma de sacarlos de su encierro es leer directamente su cerebro. Es lo que ha hecho un grupo de investigadores con cuatro afectados de ELA. Los cuatro, tres mujeres y un hombre, usaron durante años el parpadeo de sus ojos o sus movimientos a izquierda o a derecha para comunicarse. Pero el avance de la enfermedad acabó por paralizar también los músculos oculares. Ahora, ataviados con un gorro repleto de sensores, han podido decir cómo se sentían, si Berlín era la capital de Alemania o si les gustaba el novio de su hija.

Los cuatro pacientes tienen esclerosis lateral amiotrófica en estado avanzado y hacía años que no se comunicaban

El gorro registraba los cambios en el flujo sanguíneo en áreas del lóbulo frontal del cerebro. Responder a la pregunta de si Berlín es la capital de Alemania genera un patrón diferente de cuando preguntan si es la capital de Francia y se responde no. La parte máquina del interfaz es la que relaciona los cambios de patrón con las respuestas. Tras varias sesiones de entrenamiento, todos los pacientes lograron responder adecuadamente en más de un 70% de las ocasiones, según el estudio publicado en PLoS Biology.

“Vimos que los cuatro eran capaces de responder a las preguntas personales que les hacíamos, usando solo sus pensamientos”, dice el neurocientífico del Centro Wyss de Bio y Neuroingeniería de Ginebra (Suiza), Niels Birbaumer.  “Si logramos replicar este estudio en más pacientes, creo que podríamos devolver la capacidad de comunicarse a las personas con el síndrome de cautiverio”, añade Birbaumer, que inició esta investigación cuando todavía estaba en la Universidad de Tubinga (Alemania).

Interfaces cerebro-máquina hay muchos. Algunos registran la actividad eléctrica del cerebro desde fuera, otros miden las ondas cerebrales y los hay que se basan en electrodos colocados directamente sobre la materia gris. En esta ocasión la técnica aprovecha la oxigenación de la hemoglobina de la sangre en el cerebro. La variación en este flujo es captada mediante una especie de escáner de espectroscopia funcional del infrarrojo cercano.

Con un gorro repleto de sensores, han podido decir cómo se sentían, si Berlín era la capital de Alemania o si les gustaba el novio de su hija

“Cuando una neurona se activa, se modifica la circulación sanguínea de la zona”, explica el doctor José Manuel Moltó, vocal de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Pero el problema es la resolución de esa conexión o, como dice Moltó, “que se pueda medir la actividad de unas pocas neuronas con un cambio en la circulación en una región cerebral”. Además, el neurólogo español, no relacionado con el estudio, aunque reconoce su interés y valor al abrir un nuevo campo de investigación, le parece aventurado sacar conclusiones con una muestra de solo cuatro pacientes.

Hay otro problema que reconocen los propios investigadores. Si bien comprobaron un aumento de la oxigenación de la hemoglobina en la zona de interés cuando los pacientes respondían afirmativamente a unas preguntas, el efecto de las respuestas negativas a las otras no era tan evidente. Además, como admite Birbaumer, el patrón cerebral de cada paciente fue “diferente” al de los demás. Con todo, los autores del estudio están convencidos de que el sistema se podría refinar en pos de pensamientos más elaborados. Moltó recuerda: “Estamos hablando de respuestas binarias, intentar interacciones más complejas es, hoy por hoy, una quimera”.

Dentro o fuera del cerebro

Desde la resonancia magnética hasta la espectroscopia del infrarrojo cercano, la mayoría de las técnicas de neuroimagen registran la actividad del cerebro desde fuera. Cascos con sensores colocados sobre la cabeza registran las diferentes señales cerebrales y una serie de algoritmos las relaciona con acciones o pensamientos.

Pero la gran esperanza para la neurociencia son las técnicas que, como la electrocorticografía, se adentran en el cerebro. Colocando los sensores directamente sobre este, la interfaz gana en precisión y resolución espacial. Pero, todavía, los riesgos de este tipo de intervenciones son tan elevados como para limitarlas a unos pocos experimentos.

Los seis jóvenes alemanes murieron por intoxicación de monóxido de carbono

Las sospechas se han confirmado. La muerte de los seis jóvenes que el fin de semana conmocionó a Alemania se debió a una intoxicación por monóxido de carbono. La policía de Wurzburgo, al sur del país, informó el martes que la autopsia realizada a los seis cadáveres –una mujer de 18 años y cinco hombres de entre 18 y 19 años- apunta a una tragedia causada por un descuido en la noche del sábado. Reunidos en el cobertizo de un jardín, los indicios apuntan a un hornillo de madera como el desencadenante de las seis muertes.

Fue el padre de dos de los jóvenes el que encontró los seis cadáveres en la pequeña localidad de bávara de Arnstein. En la gélida noche del sábado, en el que las temperaturas cayeron hasta los 11 grados bajo cero, se habían reunido en el cobertizo para celebrar el cumpleaños de uno de ellos. El padre, que llevaba horas sin saber de sus hijos y sus amigos, se acercó al lugar de los hechos en la mañana del domingo. “Las seis personas encontradas murieron por intoxicación de monóxido de carbono. Ahora debemos averiguar la causa del escape de gas”, aseguró un portavoz policial.

La policía investiga ahora más aparatos además del horno de madera, que estaba en funcionamiento durante la fiesta. Los investigadores descartan la posibilidad de que el escape de gas se debiera a una manipulación voluntaria. Cuando el pasado domingo se conocieron los hechos, los medios ya informaron de que en los cadáveres no se encontraron signos de violencia.

Un experto en este tipo de horno consultado por el diario Bild explica que las vías de escape pueden obstruirse con la ayuda de nieve o de hojas de árbol. “Este veneno ni huele ni sabe y puede hacer que la gente se quede dormida. Es algo que puede pasar en unos minutos”, asegura el técnico contactado por el tabloide.

Arnstein, el pueblo bávaro de 8.000 habitantes, celebró el lunes una ceremonia ecuménica en recuerdo a los seis jóvenes desaparecidos.

Cifuentes reconoce que hay hospitales “obsoletos”

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha reconocido hoy que algunos de los grandes hospitales madrileños “están obsoletos” debido a la falta de mantenimiento de las infraestructuras. El pasado fin de semana se desplomó el falso techo de una habitación del Gregorio Marañón. También se produjo una inundación por la rotura de una tubería en la planta de oncología del Hospital 12 de Octubre. Y no son las primeras incidencias, como indicó el sindicato MATS. Cifuentes ha indicado, en la rueda posterior al Consejo de Gobierno, que con 35 hospitales públicos y más de 400 centros de salud, que ocupan dos millones de metros cuadrados, no es extraño que se produzcan ese tipo de incidencias.

A pesar de esa aparente normalidad, el Gobierno regional ha encargado al consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, la elaboración de un plan que identifique las carencias de los complejos hospitalarios y centros de salud: una vez se tenga claro el diagnóstico, se priorizarán las necesidades más urgentes, se fijarán plazos de reparación y el coste. El importe de la iniciativa se determinará en los presupuestos de 2017, que todavía no están aprobados.

Cifuentes no ha querido entrar a valorar la política seguida por equipos de gobierno populares anteriores, “porque no aporta nada”. Ha comentado que en el pasado se hizo una “grandísima inversión en hospitales nuevos y eso es positivo”. “Pero también es verdad”, ha añadido, “que probablemente no se destinó el dinero suficiente al mantenimiento”. De tal forma que ahora “más allá de pensar en nuevas infraestructuras”, hay que actuar en los hospitales construidos, muchos de ellos “muy antiguos y con necesidades de reparación”. Dentro de ellos, el Hospital Ramón y Cajal, el Hospital 12 de Octubre o La Paz.  

A Cifuentes le hubiera gustado encontrárselos de “otra forma”, reconoció, “pero la realidad es la que es”. El último año se destinaron 100 millones de euros para mantenimiento, mejora de infraestructuras y equipamiento de última tecnología. Además, cada hospital tiene partidas específicas para este tipo de acciones. La presidenta ha comparado la situación de los hospitales con la de la red de Metro madrileña, en la que hubo una etapa prolongada de ampliación: “En esta legislatura nos estamos dedicando a modernizar y a reparar las líneas más antiguas. 

 

Premiados los padres del ‘cortapega’ genético

La técnica de “cortar y pegar” el ADN para modificar el genoma nació en las playas alicantinas. En 1989, el biólogo Francisco Mojica medía la calidad del agua en Santa Pola, cuando encontró un microorganismo cuyo genoma tenía secuencias genéticas que se repetían en intervalos regulares. En 2003, el científico descubrió que dichas secuencias constituyen un mecanismo de defensa que permite reconocer a los “enemigos” (un virus, por ejemplo) y actuar contra ellos, además de transmitir esa memoria a la siguiente generación. Ese descubrimiento influenció el trabajo de la experta francesa en microbiología Emmanuelle Charpentier y de la bioquímica estadounidense Jennifer Doudna. Este martes, ambas han sido galardonadas, junto con Mojica, en la novena edición de los Premios Fronteras del Conocimiento en Biomedicina por las técnicas de edición genética CRISPR/Cas9

Esas herramientas permiten modificar el genoma de manera más precisa y más barata que cualquier otro método anterior. El mecanismo que “corta y pega” secuencias de ADN se difundió por los laboratorios de todo el mundo y se utiliza para buscar nuevos tratamientos contra enfermedades como el cáncer o el sida, así como para obtener nuevas variedades vegetales o en aplicaciones medioambientales. Como indica el acta del jurado, “Mojica identificó la secuencia CRISPR en microorganismos, y Charpentier y Doudna dilucidaron el mecanismo molecular CRISPR/Cas9 y descubrieron que tenían un uso universal de edición genómica“. 

Laboratorios de Estados Unidos y China ya han empezado a utilizar CRISPR para tratar a pacientes de diferentes tipos de cáncer. Jennifer Doudna apuesta a que esa herramienta se utilice a corto plazo en el tratamiento de enfermedades crónicas o genéticas, como la anemia falciforme o las enfermedades de los ojos. “Se podría injertar en los ojos secuencias de ADN modificado para corregir algunos problemas de visión”, ha explicado la investigadora por videoconferencia. 

Emmanuelle Charpentier también está convencida del enorme potencial biomédico de la técnica: “Es muy interesante su utilidad indirecta en experimentos en biomedicina, ya que nos puede ayudar a encontrar genes defectuosos en modelos animales e identificar así dianas eficaces para nuevas terapias. La técnica nos va a ayudar a corregir mutaciones dañinas”. 

Laboratorios de Estados Unidos y China ya han empezado a utilizar CRISPR para tratar a pacientes de cáncer

Ambas investigadoras reconocen, sin embargo, que su trabajo ha fomentado el debate sobre los límites de la manipulación genética, sobre todo en las células precursoras de óvulos y espermatozoides o en su utilización para seleccionar caracteres biológicos. Doudna señala que participa con frecuencia en congresos internacionales para debatir la bioética. “Me gustaría que las futuras aplicaciones de esta tecnología tengan en cuenta su impacto social y su potencial para afectar el futuro del planeta”, ha afirmado Charpentier. 

Mojica, quien empezó a investigar el mecanismo de defensa de los microorganismos por “curiosidad”, según cuenta, no imaginaba el impacto que tendría este hallazgo, pero confiesa que ese momento eureka fue el más feliz de su carrera científica. “El descubrimiento de que esos seres tienen un sistema inmune similar al de los seres humanos fue totalmente sorprendente”, recuerda. 

Los Premios Fronteras del Conocimiento suelen dar pistas sobre los investigadores que pueden ser los próximos ganadores en los Premios Nobel. En los últimos años, los nombres de Mojica, Doudna y Charpentier han sonado en la lista de los candidatos a los galardones más prestigiosos del mundo. El biólogo español afirma, sin embargo, que no está pendiente de este tema. “Me doy por satisfecho con observar cómo se está hablando de ciencia en los últimos tiempos. En España, en concreto, creo que la gente ha pasado de la ignorancia casi absoluta a tener un gran interés sobre esos asuntos”, dice.

Apaga el móvil y escucha a tus hijos

A primera vista, la vida familiar actual es igual que en el pasado: hemos conservado la forma de los rituales. Hay cenas, viajes escolares, reuniones familiares.

Pero si la observamos más atentamente, veremos una vida familiar al cuadrado. Compartimos mucho más con nuestra familia: vídeos, fotografías, juegos, el mundo entero. Y podemos estar con nuestra familia de maneras distintas; en cierto modo, es posible no separarnos de ella jamás. Aún recuerdo la primera noche que pasé lejos de mi hija, cuando ella tenía un año. Recuerdo que estaba sentada, sola, en la habitación de un hotel en Washington, y que hablaba con ella, que estaba en Massachusetts, por teléfono. Agarraba el auricular del teléfono mientras mi marido, en casa, lo sostenía a la altura de la oreja de la niña, y así yo fingía que mi hija comprendía que era yo la que hablaba desde el otro lado de la línea. Cuando colgamos, me puse a llorar porque en realidad no creía que lo hubiera entendido en absoluto. Ahora, mi hija y yo nos llamaríamos por Skype. O por FaceTime. Si estuviéramos separadas, podría verla jugar durante horas.

Y si lo analizamos con un poco más de detalle, veremos que el papel que la tecnología juega en la vida familiar es muy complicado. Del mismo modo que en muchos otros aspectos de la vida, nos tienta estar juntos, pero también separados. Durante la cena y en el parque, padres e hijos encienden sus móviles y tabletas. Las conversaciones que solían producirse cara a cara ahora se mantienen en línea. Las familias me dicen que les gusta discutir mediante mensajes de texto, correos electrónicos y conversaciones de chat, porque eso les ayuda a expresarse con más precisión. Algunos lo llaman “pelea por el mensaje”.

En las familias, la progresiva ausencia de conversaciones se suma a una crisis de educación. Las conversaciones familiares son útiles porque cumplen una función: para empezar, enseñan a los niños cosas sobre sí mismos y también cómo comportarse en sociedad. Conversar es imaginar otra mente, empatizar, disfrutar de los gestos, del humor y de la ironía del medio de comunicarse que constituye el intercambio de palabras. De la misma manera que ocurre con el lenguaje, la capacidad para aprender estas sutilezas humanas es innata, pero su desarrollo depende del entorno del niño. Por supuesto, las conversaciones en la escuela y durante el tiempo de juego son también esenciales. No obstante, es la familia quien cuida del niño durante los primeros años, durante mucho tiempo, y en el contexto de las relaciones emocionales más vitales para su desarrollo. Cuando los adultos se escuchan durante una conversación, muestran a los niños cómo se hace. Son las conversaciones en familia las que enseñan a los niños que sentirse escuchado y comprendido es agradable y reconfortante.

Roberta, de 21 años, se queja de que su madre publica en Facebook fotos de las comidas en casa: “No puedo estar tranquila y relajarme”

Gracias a la conversación familiar, los niños aprenden por primera vez a ver a los demás como seres individuales, distintos de sí mismos y dignos de ser escuchados y comprendidos. Es el momento en el que aprenden a ponerse en el lugar de los demás, a menudo de un hermano o una hermana. Si tu hijo está enfadado con un compañero de clase, se le puede sugerir que trate de comprender el punto de vista del otro niño.

Es en las conversaciones familiares donde los niños tienen mayores oportunidades de aprender que lo que otras personas dicen (y cómo lo dicen) es clave para saber cómo se sienten. Y que eso es importante. Así pues, las conversaciones en el seno de la familia son el campo de entrenamiento de la empatía. La conversación familiar brinda la oportunidad de aprender a hablar las cosas en lugar de actuar según nos dicten nuestros sentimientos. De esta forma, la conversación familiar sirve para vacunar a los niños contra el acoso escolar. No hay mejor manera de desincentivar el bullying que dotar a los niños de la capacidad de ponerse en el lugar del otro y reflexionar sobre el impacto de sus acciones. La privacidad de la conversación familiar enseña a los niños que podemos vivir parte de nuestra vida en un círculo cerrado y protegido. Eso siempre constituye una pequeña ficción, pero la idea de un espacio familiar protegido nos aporta muchos beneficios. Significa que las relaciones tienen límites en los que puedes confiar.

Apaga el móvil y escucha a tus hijos

Así, la conversación familiar nos permite desarrollar nuestras ideas sin autocensurarnos. En contraposición al mundo basado en la actuación del “comparto, luego existo”, la conversación familiar es un espacio en el que ser auténtico. La conversación familiar también nos enseña que hay cosas que lleva tiempo desentrañar… bastante tiempo. Y que es posible encontrar el tiempo, porque hay gente dispuesta a tomarse ese tiempo. Un teléfono sobre la mesa durante la comida puede interferir en todo esto. Una vez aparece un teléfono, te conviertes, como todos los demás, en el competidor de todo lo demás.

El círculo privilegiado de la conversación familiar es delicado. Roberta, de 21 años, se queja de que su madre ha empezado a publicar fotos de las comidas familiares en Facebook. Para Roberta, algo se ha roto. Ahora nunca siente que está a solas con su familia: “No puedo estar tranquila y ponerme los pantalones del chándal cuando me relajo con mi familia. Mi madre podría colgar una foto”. Roberta lo dice medio en broma, pero lo que le molesta va mucho más allá de la oportunidad de relajarse vestida con el pantalón de chándal. Quiere tiempo en el que se pueda sentir “ella misma” y no preocuparse por la impresión que esté dando.

Cuando dispones de un espacio protegido no necesitas vigilar todas las palabras que pronuncias. Pero hoy en día, buena parte de lo que oigo hablar a padres e hijos es sobre que desean decirse las cosas “adecuadas” unos a otros. Idealmente, el círculo familiar es un lugar donde no tienes que estar constantemente preocupado por que todo esté perfecto. Es un entorno en el que sientes el apoyo de tu familia. Sientes confianza y seguridad. Para ofrecer a los niños estos dones, los adultos deben estar presentes, guardar el teléfono, mirar a sus hijos y escucharlos. Y después, repetir desde el principio.

Sí, repetir el proceso. En las conversaciones familiares, la mayor parte de los beneficios se producen a medida que los niños descubren que están en un lugar seguro al que pueden volver mañana, y también al día siguiente, y al otro. Cuando los medios digitales nos animan a editarnos a nosotros mismos hasta conseguir decir las cosas “bien”, es muy posible que perdamos de vista algo muy importante: las relaciones no se fortalecen porque digamos necesariamente algo en concreto, sino porque estamos lo bastante implicados en ellas como para presentarnos y mantener otra conversación.

En las conversaciones familiares, los niños aprenden que lo más importante no es compartir información, sino nutrir la propia relación.

Dimiten dos altos cargos andaluces de Salud tras las protestas sanitarias

El viceconsejero andaluz de Salud, Martín Blanco, y el gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), José Manuel Aranda, han dimitido este martes de sus cargos. Así lo ha anunciado el portavoz del Gobierno, Miguel Ángel Vázquez, quien ha asegurado que ambas renuncias han sido “a petición propia” con el objetivo de “favorecer el diálogo” entre la consejería y los profesionales sanitarios tras las protestas de los últimos meses. Las dos dimisiones se producen pocos días después de que los sindicatos dieran por rotas las negociaciones en Granada, donde hasta 120.000 personas han salido a la calle en tres manifestaciones diferentes. Asimismo, Vázquez ha anunciado que el Consejo de Gobierno ha aprobado la derogación de las órdenes de las fusiones hospitalarias, una de las principales reivindicaciones.

El portavoz ha querido desvincular las dimisiones de los dos altos cargos de estas masivas protestas así como del último choque en la mesa de negociación en Granada. “No hay ningún detonante de nada, sino la generosidad de dos personas que se han volcado por la sanidad pública y nadie ha motivado su renuncia, sino su propia generosidad y su compromiso con la sanidad pública”, ha asegurado Vázquez, quien ha reconocido que no era la primera vez que Blanco y Aranda ponían sus cargos a disposición del consejero Aquilino Alonso. “Ambos han hecho un gran trabajo por la sanidad, han negociado de sol a sol, se han dejado la piel en la mesa de diálogo, es un gesto de generosidad que den un paso atrás, un gesto de generosidad con la sanidad y con Andalucía”, ha continuado Vázquez antes de confiar en que “se toma un nuevo impulso en la negociación”. “Sus renuncias buscan mejorar las relaciones y favorecer los acuerdos. Ellos entienden que es el momento de que otros interlocutores continúen el trabajo”, ha dicho Vázquez, quien ha asegurado que las renuncias, “en absoluto”, tienen que ver con las peticiones de dimisiones que se han hecho desde otras formaciones políticas y algunas plataformas sociales.

Para esa nueva etapa, el Consejo de Gobierno ha aprobado los nombramientos de María Isabel Baena, como viceconsejera, y de Mariano Martín, como gerente del SAS. Los nuevos nombramientos, según ha explicado el portavoz, suponen un nuevo impulso con una doble finalidad: “optimizar la organización del sistema público de salud en Andalucía y mejorar y avanzar en la interlocución con la sociedad, con los profesionales y con los empleados públicos”. “Ya no hay argumentos para no llegar a acuerdos; hay inversión sanitaria, el presupuesto en sanidad ha aumentado en los tres últimos años el 13,4%, los trabajadores han recuperado derechos y se han dado más pasos en beneficio de las plantillas sanitarias”, ha alegado Vázquez. 

CC OO, UGT, CSIF y SATSE abandonaron el pasado viernes la mesa de diálogo con la Junta para mantener dos hospitales completos en Granada. Los sindicatos daban por roto el principio de acuerdo alcanzado en diciembre con la gerencia de la consejería en la capital ya que, según aseguraron, la Administración había declarado que ese documento era “una propuesta más a estudiar”. “El documento lo consideramos un acuerdo y en ningún caso una propuesta, así se firmó porque recogía la demanda de los profesionales y de la ciudadanía”, argumentaron los sindicatos.

Vázquez también ha anunciado que el Gobierno andaluz ha aprobado la derogación de las órdenes de las fusiones hospitalarias en Granada y Huelva. “El objetivo era mejorar la sanidad, la eficiencia y la prestación del servicio público”, ha asegurado el portavoz antes de reconocer que, “tras escuchar a la ciudadanía y con humildad, este Gobierno sabe rectificar”. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, ya ratificó a mediados de diciembre en el Parlamento la paralización de las fusiones. El trámite de derogación, que lo llevará a cabo Salud, se hará “preservando siempre el derecho de los profesionales sanitarios”, según Vázquez. “Si las fusiones habían generado cierta inquietud entre la población o no habían sido entendidas por parte de la ciudadanía, lógicamente tenemos la humildad de saber rectificar”, ha añadido.

Siete años de prisión para un enfermero por abusar de una paciente

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha elevado a siete años de prisión la condena de cuatro años y seis meses impuesta por la Audiencia Provincial de Barcelona a un enfermero por abusar sexualmente de una paciente que estaba en la sala de reanimación tras ser operada en un hospital de Barcelona.

La sentencia estima el recurso del fiscal y agrava la pena porque considera que no hubo ningún tipo de consentimiento y que el condenado se aprovechó de la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba la víctima, debido a la intervención, y de su superioridad respecto a ella para cometer el delito.

Los hechos ocurrieron en el Hospital del Sagrado Corazón el 31 de octubre de 2012. La mujer, de 42 años, se encontraba en dicha sala recuperándose de una operación en la que le habían quitado la vesícula. El enfermero de quirófano, de nacionalidad brasileña, aprovechó que en la estancia estaban solo la víctima, que acababa de despertar de la anestesia, y otra paciente dormida, y, “con decidido propósito de satisfacer su apetito sexual”, se acercó a la cama y le metió los dedos en la vagina. Sorprendida por lo ocurrido, la mujer le preguntó por qué lo hacía, a lo que él respondió que era para que pudiese orinar. Después, volvió a repetir los tocamientos y le palpó sus genitales. Al darse cuenta la paciente de que la actuación del condenado nada tenía que ver con la atención médica, intentó evitar que se repitieran cruzando las piernas.

De acuerdo con la fiscalía, la Sala Segunda modifica la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona que había aplicado un tipo atenuado de abuso sexual al apreciar que en este caso hubo consentimiento viciado de la víctima.

El Tribunal Supremo indica que el abuso sexual se produce frente a una víctima que no consiente el ataque realizado por el acusado. “No se trata de un consentimiento viciado por una relación de superioridad derivado de la situación porque el relato fáctico no describe un consentimiento viciado, sino que el ataque se realiza sobre una víctima que no llega a consentir, que no llega a expresar un consentimiento siquiera viciado a la introducción de miembros corporales y al manoseo posterior”, subraya la sentencia.

El Supremo añade que el relato fáctico es claro en la descripción del suceso; “absolutamente inconsentida” por lo que hay que aplicar el artículo 181.1 del Código Penal, ausencia del consentimiento, en lugar del 181.3, vicio en el consentimiento, como hizo la sentencia recurrida.

Como consecuencia de ello, la sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Andrés Martínez Arrieta, aplica las agravaciones referidas a la situación de vulnerabilidad de la víctima y el prevalimiento por el acusado de la situación de superioridad.

Sobre la vulnerabilidad de la víctima por la situación, afirma la sentencia, que el hecho de que estuviera despierta le permitió ser consciente del ataque sufrido y oponer una resistencia a la conducta que trataba de repetir, pero “no resta la condición de vulnerabilidad de quien se halla en una dependencia de cuidados especiales y necesarios después de la intervención a la que había sido sometida”.

También considera aplicable a este caso la agravación relativa al prevalimiento por la superioridad del enfermero, ya que la ausencia de consentimiento es aprovechada por quien se encuentra en situación de superioridad como garante del cuidado de la víctima.

La sentencia desestima el recurso de casación interpuesto por el condenado en el que sostenía que se había vulnerado su derecho a la presunción de inocencia por haber valorado el tribunal la declaración que prestó en sede policial. Sin embargo, la Sala Segunda responde a este motivo afirmando que la Audiencia Provincial de Barcelona no tuvo en cuenta esa declaración, en la que admitió el hecho de la denuncia, sino la declaración de la víctima y otras de referencia como la del marido de esta, la de la enfermera de planta y la del encargado del servicio de enfermería.

La alternativa a la amniocentesis existe, pero no para todos los bolsillos

“Si me plantearan de nuevo la amniocentesis, no me la volvería a hacer”. Paloma, nombre ficticio, se realizó la prueba médica cuando tenía 36 años y estaba embarazada de su segunda y última hija. Reconoce que los profesionales que la atendieron en aquel momento no le expusieron con claridad los riesgos del procedimiento: “Pensé que era una prueba más. Sí, te explican que te van a realizar una punción y que necesitarás reposo, pero no creí en ningún momento que fuera peligrosa para el bebé”, afirma. 

Desde entonces ha pasado una década y el conocimiento de la población sobre la amniocentesis es mucho mayor. Sin embargo, todavía no existen sistemas modernos para minimizar los riesgos de esta prueba, condicionados sobre todo por la técnica y por las características del embarazo —el mayor de todos es el aborto espontáneo (con hasta un 1 por ciento de probabilidades de sufrirlo), pero la prueba también puede provocar la pérdida de líquido amniótico—. “La única manera es realizar la punción siguiendo los estándares clínicos con pulcritud y experiencia”, asegura el jefe de sección de la Unidad de Ecografía y Diagnóstico Prenatal del Hospital de Valdecilla, el doctor Juan José Montero. 

A Paloma, como a la mayoría de mujeres que se someten a la amniocentesis, la prueba le arrojó un resultado negativo. Pero pertenecía a ese grupo con mayor probabilidad de presentar cromosomopatías: gestantes con antecedentes familiares de enfermedades hereditarias, parejas portadoras de algún defecto congénito o que hayan tenido previamente hijos afectados con alguna malformación, y abortos de repetición. Tras una entrevista previa, y aunque ninguno de los supuestos anteriores se cumplía, se lo recomendaron por ser mayor de 35 años. El doctor Montero cree que este supuesto de edad está obsoleto: “Hace 25 o 30 años no había otra forma de cribar a la población. En la actualidad, con los test de cribado disponibles, este criterio ya ni se sostiene ni se aplica”. 

La amniocentesis se realiza habitualmente a partir de la semana 15 y detecta, entre otras enfermedades que cursan con retraso mental, el Síndrome de Down (Trisomía 21), el Síndrome de Edwards (Trisomía 18) y el Síndrome de Patau (Trisomía 13), así como alteraciones en los cromosomas sexuales. “Evaluamos los marcadores ecográficos y los marcadores bioquímicos de cromosomopatía en sangre materna para conseguir mejores resultados. Una vez examinado el riesgo, es la madre quien debe decidir si someterse o no a la amniocentesis”, explica Lucía V., matrona en País Vasco. Este primer paso antes de que un experto recomiende o no la amniocentesis se conoce como triple screening. 

Alternativas a la amniocentesis

En los últimos años han surgido técnicas de estudio cromosómico fetal a partir de una muestra de sangre materna cuya mayor ventaja es que no son invasivas. Sin embargo, apunta Montero, tienen sus limitaciones clínicas: “La más importante es que no se trata de pruebas de diagnóstico, sino de pruebas de cribado que establecen un índice de riesgo de aneuploidía [anomalía cromosómica] que en la actualidad se centra, fundamentalmente, en los cromosomas 13, 18 y 21. Es una prueba de indudable interés, pero en ningún caso es una prueba diagnóstica y, por lo tanto, no sustituye a la amniocentesis”, manifiesta el especialista. 

Y aunque no del todo, sí constituye en gran medida una alternativa a la amniocentesis porque evita a las madres la punción para descartar posibles aneuploidías. “Si el resultado es negativo, se descarta completamente la realización de la amniocentesis. En la actualidad, los test no invasivos son la mejor alternativa a la amniocentesis y muchos expertos aseguran que, dentro de unos años, acabará sustituyéndola del todo”, destaca Andrea Quintanilla, cofundadora y directora científica de StemVital, una de las empresas españolas que ofertan a sus clientes test genéticos prenatales no invasivos. 

El precio de las pruebas ronda los 600 euros y funciona mediante el análisis de una muestra de sangre materna de 10 mililitros que se realiza a partir de la semana 10 del embarazo (o 12 en caso de gestación múltiple). Detecta con un 99% de sensibilidad las aneuploidías más frecuentes y, además, determina con total fiabilidad el sexo del bebé. “Hay que respetar a quien no quiere hacerse ningún tipo de prueba ni saber cómo está su bebé hasta después del nacimiento. Pero un diagnóstico precoz ayuda a preparar a la familia mejor para afrontar el futuro y tomar decisiones”, explica Quintanilla. 

Algunas comunidades autónomas, como la Comunidad de Madrid o Cantabria, han comenzado a incorporar estos test en su programa de detección de cromosomopatías. Sin embargo, la cifra de beneficiarias es todavía anecdótica, apenas llega a la centena, teniendo en cuenta el número de nacimientos anuales: 4.375 en Cantabria y 64.879 en la Comunidad de Madrid, según registró el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2015. Pero, a diferencia de esta oferta, las clínicas privadas analizan más patologías y están disponibles para cualquier gestante que lo desee, independientemente de que forme parte o no del grupo de riesgo. 

“Conozco cada vez a más mujeres, muchas de ellas compañeras de profesión, que están recurriendo a este tipo de técnicas no invasivas sencillas, e igual de fiables que las invasivas. Eso sí, no aptas para todos los bolsillos”, observa la matrona, quien desea que estas pruebas lleguen en la mayor brevedad posible y de manera gratuita a los servicios sanitarios públicos de España. “Minimizaríamos los riesgos que presentan las pruebas invasivas y ahorraríamos el estrés a las gestantes. Pero, actualmente, debido a los recortes, dudo que se incluya pronto dentro del programa de cribado”. 

La miopía, un problema infravalorado en China



  • Las actividades al aire libre y la exposición a la luz solar disminuyen considerablemente el desarrollo de la miopía en niños. Por eso, los nómadas mongoles, como el de la foto, son los que menor prevalencia tienen.

    1Las actividades al aire libre y la exposición a la luz solar disminuyen considerablemente el desarrollo de la miopía en niños. Por eso, los nómadas mongoles, como el de la foto, son los que menor prevalencia tienen. Zigor Aldama


  • La pequeña Xi, de cuatro años, se somete a las pruebas de agudeza visual que determinan su grado de miopía.

    2La pequeña Xi, de cuatro años, se somete a las pruebas de agudeza visual que determinan su grado de miopía. Zigor Aldama


  • Un mural canta las bondades de las actividades al aire libre en el Centro Municipal para la Prevención y el Tratamiento de las Enfermedades Oculares de Shanghái.

    3Un mural canta las bondades de las actividades al aire libre en el Centro Municipal para la Prevención y el Tratamiento de las Enfermedades Oculares de Shanghái. Zigor Aldama


  • Una niña se somete a diferentes pruebas para determinar su grado de miopía en el Hospital Oftalmológico de Shanghái.

    4Una niña se somete a diferentes pruebas para determinar su grado de miopía en el Hospital Oftalmológico de Shanghái. Zigor Aldama



  • 5 Zigor Aldama


  • Las largas horas de clase en recintos con poca luz solar, sumadas a las extraescolares y los deberes, provocan que los niños chinos cada vez salgan menos a la calle. Incluso los de zonas rurales como los de esta escuela de la provincia de Yunnan.

    6Las largas horas de clase en recintos con poca luz solar, sumadas a las extraescolares y los deberes, provocan que los niños chinos cada vez salgan menos a la calle. Incluso los de zonas rurales como los de esta escuela de la provincia de Yunnan. Zigor Aldama


  • El estudio y los trabajos en recintos cerrados con luz artificial, en rápido auge en China, son considerados culpables de la epidemia de miopía en el país asiático. En la foto, jóvenes trabajadores en una fábrica de teléfonos móviles de Shenzhen.

    7El estudio y los trabajos en recintos cerrados con luz artificial, en rápido auge en China, son considerados culpables de la epidemia de miopía en el país asiático. En la foto, jóvenes trabajadores en una fábrica de teléfonos móviles de Shenzhen. Zigor Aldama


  • La pequeña Jiang Siqi, nacida en 2012, es una de las muchas niñas adictas a los dispositivos móviles que han desarrollado miopía a una edad prematura.

    8La pequeña Jiang Siqi, nacida en 2012, es una de las muchas niñas adictas a los dispositivos móviles que han desarrollado miopía a una edad prematura. Zigor Aldama

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