Vegasexuales: veganos que nunca compartirán su cama si come carne

Más que un modelo de alimentación, el veganismo es una filosofía de vida. Porque no se trata únicamente de eliminar de la dieta cualquier producto de origen animal, sino que sus adeptos se ocupan de que nada de lo que consumen tenga que ver con ellos, desde la ropa hasta los cosméticos. Entonces, ¿resultaría descabellado asumir determinadas restricciones, incluso en el plano sexual? Parece que, al menos en Nueva Zelanda, no lo es. Así lo aseguran las conclusiones de un estudio elaborado por la Universidad de Canterbury, en el país oceánico. Su coordinadora, Annie Potts, acuñó un nuevo concepto en torno al veganismo, bautizando a sus practicantes como “Vegasexuales”. Estas personas aseguraron no mantener relaciones íntimas con carnívoros por miedo a contaminarse con sus fluidos, en los que, afirman, están presentes partículas y proteínas de origen animal.

“No me gustaría tener relaciones con alguien cuyo cuerpo está compuesto, literalmente, por restos de seres vivos que murieron para ser su sustento”. Con esta sentencia resumía su motivación una de las participantes del estudio. Otra declaraba: “Las personas que siguen una dieta carnívora son una especie de cementerio de animales”. La mayoría de los encuestados aseguraron percibir un olor distinto en los cuerpos de personas omnívoras y subrayaron su rechazo a besar o intercambiar fluidos con personas que se alimentan de carne.

¿Exagerado? Lo comprensible es que para un vegano, no resulte plato de buen gusto observar una escena en la que intervengan productos de origen animal. “Donde los carnívoros ven un suculento plato de albóndigas, nosotros vemos un amasijo de músculos triturados, de ahí que pueda darnos mucho reparo besar a alguien que acaba de comerse un plato de carne”, asegura Aída Gascón, directora en España de la asociación por los derechos de los animales AnimaNaturalis. Aunque ella no es defensora de un postulado tan radical: “Normalmente, los veganos somos activistas, participamos en manifestaciones y somos muy inquietos, por lo que no es nada extraño que terminemos encontrando a nuestra pareja en este círculo”. Es, dice, una cuestión práctica, similar a las “endogamias” que se dan en otras profesiones: “¿No es habitual encontrar parejas de periodistas que se han conocido trabajando en un medio de comunicación? Pues esto es algo similar”.

Llegados a este punto, cabe preguntarse si la vegasexualidad, entonces, es simplemente una cuestión de afinidades o sus argumentos científicos tienen alguna validez. ¿Son los fluidos de una persona vegana diferentes a los de alguien que come carne?

Cocinar doble por amor

Ignacio San Segundo, bioquímico clínico es rotundo: “No lo son. Puede ser que la saliva contenga partículas animales, pero el resto de fluidos, como el sudor u otras secreciones, son desechos de elementos ya procesados y reconvertidos en los que esas proteínas han desaparecido”. El experto asegura que cuando los alimentos llegan al estómago se transforman sus componentes de origen en otros distintos: exactamente los mismos que los de alguien que se alimenta exclusivamente de productos de origen vegetal.

Descartadas las diferencias en las secreciones corporales e incluso en el olor, esta tendencia es simplemente fruto de una lícita exigencia con la filosofía de vida de aquel con quien se pretende compartir colchón. Jon Amad, director de la fundación Pro Vegan, opina de manera similar a Gascón: “las diferencias de opinión entre las personas pueden hacer que el atractivo sexual se esfume, por eso veo que se trata de algo más ideológico que biológico”, considera. Y añade: “Nosotros somos veganos porque estamos en contra de que los animales mueran para servir de alimento, y eso influye en nuestras preferencias amorosas; siempre nos sentiremos más cómodos con alguien que comparta nuestras inquietudes que con alguien que las vea extrañas o exageradas”. La directora de AnimaNaturalis completa diciendo que, tal vez, al inicio de la “militancia vegana”, la repulsa biológica tenga más sentido: “es como cuando alguien deja de fumar y se pasa al otro lado, al de la intolerancia al tabaquismo. Habitualmente, si se adopta la filosofía vegana no se es capaz de entender cómo el resto del mundo no se da cuenta de que está en un error, y eso les hace generar un rechazo radical a intimar con alguien que come carne”. Pero las posturas terminan relajándose con el tiempo. Al menos, en opinión de Gascón y Amad. 

“Estamos en contra de que los animales mueran para servir de alimento, y eso influye en nuestras preferencias amorosas. Nos sentiremos más cómodos con alguien que comparta nuestras inquietudes”, Aída Gascón

María Johanna Nowak es natural de Kielce (Polonia), lleva más de 10 años siendo vegana y, desde hace uno, es también mujer de Guillermo Zalaya, un zaragozano que sí come carne. María, sin saberlo, fue practicante del vegasexualismo hasta que Guillermo se cruzó en su vida. “Sí, es cierto que hasta que le conocí sólo tuve relaciones con otros veganos. No se trataba de una autoimposición, pero la verdad es que me sentía más cómoda compartiendo mi intimidad con ellos”, comenta. “No se trataba de algo tajante, pero prefería estar con personas que tuvieran la misma filosofía que yo y me gustaba tener la seguridad de que mi pareja no había comido carne antes de estar conmigo”, recuerda. Pero la cosa cambió cuando Guillermo se cruzó en su vida. Desde entonces, su tendencia vegasexual perdió importancia. Aunque sí asegura evitar besarle después de este haya comido carne: “no me gusta, pero es lo mismo que ocurre con el tabaco. Un no fumador evitará besar a su pareja después de que se haya fumado un cigarro, ¿no?”.

Él también lo tiene claro: “a veces resulta tedioso hacer dos comidas o dos cenas, pero el amor son más cosas. La cuestión es no imponer una voluntad sobre otra. De la misma manera que ella sabe que tiene difícil convertirme al veganismo, yo sé que jamás podré compartir con ella un plato de ternasco de Aragón el día del Pilar”, comenta.

El veganismo en España está menos extendido que en el resto de Europa. Para Aída Gascón aún estamos lejos de la normalización:  “Al principio, cuando decías que eras vegano, la gente te respondía con un ‘¿de la Vega de dónde?’. Ahora lo tenemos más fácil, pero todavía queda camino por recorrer”, asegura.

No, el vegasexualismo no tiene fundamento científico, pero pensemos en él como un asunto de principios. Habrá quien piense que estas tendencias no hacen más que limitar las posibilidades de interactuación con otros seres humanos, o que es una postura excesivamente radical; pero puede resultar todo lo contrario para quienes vean sus ideales comprometidos por no añadir un simple “¿comes carne?” a la lista clásica de preguntas para ligar como “¿estudias o trabajas?”. Quizá no sea tan grave acostumbrarnos a escucharla.

La Guardia Civil investiga la muerte de un bebé nacido en una casa en Valencia

En España, no han desaparecido del todo las dudas, los temores sobre si las condiciones de un parto en casa son las apropiadas, sobre si no se corre más riesgo que en un hospital. Casos como el ocurrido recientemente en Argentina alientan esa polémica. En aquella ocasión, el bebé se asfixió mientras salía, en el seno materno. Pero la pareja de Neuquén, imputada por homicidio imprudente, no contaba con ninguna asistencia.

“No puede ser que cada caso de muerte, ya sea del feto o de la madre, se trate como un delito; se criminaliza una elección totalmente informada”, cuenta Nuria Otero, vicepresidenta de la asociación El Parto es Nuestro. Según explica, las parejas que toman esta decisión lo hacen de manera consciente y responsable.

“El embarazo y el parto no son una patología, sino la esencia misma de la vida, lo más natural que existe. No podemos tratarlos como tal”, sentencia Nieto.

¿Por qué la OMS considera a los transgénero enfermos mentales?

Las personas que no se identifican con el sexo que les asignaron al nacer están consideradas enfermas mentales por los principales manuales de diagnóstico. El texto de referencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ICD 10, incluye a las personas transgénero en la misma gran categoría que la pedofilia y la cleptomanía. Esta situación ha sido denunciada repetidamente por activistas y psiquiatras, especialmente cuando se sabe que el estigma social que pesa sobre estas personas es una de las principales razones de que tengan altas tasas de depresión y otros trastornos.

Un estudio publicado en The Lancet Psychiatry explora si la OMS debe cambiar su clasificación médica. El trabajo se basa en una encuesta a 250 personas transgénero que se ha realizado en México. Es el primero de estudios similares que se van a llevar a cabo en Brasil, Francia, India, Líbano y Suráfrica.

Una de las bases de la definición de la OMS de los trastornos mentales es que van asociados a malestar mental y problemas que impiden un funcionamiento adecuado del razonamiento. La inclusión de la identidad transgénero en este grupo ha sido cuestionada incluso por grupos de trabajo internos de la OMS que han recomendado incluirlo en la categoría de trastornos relativos a la salud sexual de cara a la nueva edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades, el ICD-11.

Grupos de trabajo internos de la OMS ya han recomendado incluirlo en la categoría de trastornos relativos a la salud sexual

“El estigma asociado a las enfermedades mentales en general y a la identidad transgénero en particular han contribuido a que estas personas tengan un estatus legal precario, sufran abusos de sus derechos humanos y tengan barreras a la hora de recibir cuidado médico”, resalta Geoffrey Reed, de la Universidad Nacional Autónoma de México y principal autor del estudio.

El trabajo apunta a que es el rechazo social y la violencia que a menudo sufren estas personas el responsable de sus problemas mentales y no tanto las cuestiones relacionadas con su identidad sexual.

“Nuestros resultados confirman que el malestar y las disfunciones mentales pueden ser el resultado más de la estigmatización y el maltrato que de problemas integrales a la identidad transgénero”, ha dicho Rebeca Robles, del Instituto Nacional de Psiquiatría de México. “El siguiente paso es confirmar esta situación con más estudios en otros países antes de que la OMS revise su clasificación Internacional de Enfermedades [ICD-11] en 2018”, añade.

Este estigma ha contribuido a que estas personas tengan un estatus legal precario, sufran abusos de sus derechos humanos y tengan barreras para recibir cuidado médico”, resalta un investigador

El estudio se ha realizado con 250 personas transgénero en la Clínica Especializada Condesa, el único centro público de México dedicado a atender a personas transgénero. Los participantes tenían entre 18 y 65 años y la mayoría de ellos son mujeres clasificadas como hombres al nacer.

El 76% de los participantes declararon haber sufrido rechazo social, la mayor parte de las veces por parte de sus propias familias, compañeros de clase y amigos. El 63% aseguró haber sido víctima de la violencia por su identidad transgénero y en la mitad de casos fue la propia familia quien les agredió. El estudio ha analizado las encuestas con modelos estadísticos. Los resultados apoyan que en la mayoría de los casos los problemas mentales de estas personas se asocian más a su rechazo social y a la violencia que sufren que a los problemas con su propia identidad sexual.

En una opinión publicada junto al estudio, Griet De Cuypere, del Hospital Universitario de Gante (Bélgica) y Sam Winter, de la Universidad Curtin (Australia) resaltan: “este estudio impulsa a los médicos y psiquiatras a que sean conscientes de la deriva que existe desde el estigma hasta la enfermedad en las personas transgénero”. Otro asunto urgente es en qué apartado del manual incluir ahora a la identidad transgénero, advierten.

Deporte con ‘calorazo’: guía para practicarlo sin acabar en urgencias

Respondiendo a un anhelo que muchos sentimos cuando hacemos ejercicio al aire libre en verano, investigadores de la Universidad Estatal de California (EE UU) hicieron un estudio sobre el efecto que tenía verter agua fría en la cabeza antes y durante el ejercicio, examinando la temperatura corporal de los participantes así como su rendimiento deportivo. La conclusión fue que el entrenamiento era más fácil y placentero, pero no más eficaz. Pedro Pareja, entrenador personal de Beper, aconseja que si vamos a verter agua sobre nuestro cuerpo antes del entrenamiento, intentemos que no sea helada: “Los cambios de temperatura bruscos pueden tener efectos opuestos a los deseados”. Se considera agua fría, pero sin excesos, aquella que gira en torno a los 10 o 12 grados.

Lo que está claro es que el calor no ha de frenar su actividad deportiva… casi nunca. “Dependerá de factores como el tipo de disciplina, la edad y la forma física. Pero conviene no volverse sedentario en verano”, recomienda el doctor Trías de Bes, especialista del Grupo de Trabajo de Cardiología del Deporte de la Sociedad Española de Cardiología: “Solo personas bien aclimatadas a la temperatura ambiente y con una buena condición física pueden realizar competiciones”, matiza Pedro. “En sujetos entrenados, el calor es una desventaja, pero no es peligroso. En los no entrenados, se recomiendan rutinas poco intensas y de corta duración”, corrobora Juan Jiménez, fitness manager en Reto 48. “Puede llegar a ser un riesgo en pacientes con enfermedades cardiovasculares, en los que toman determinados fármacos, en mayores de 65 años y en aquellos que no se hidratan suficientemente antes, durante y después del ejercicio, lo que afecta al corazón.Las grandes pérdidas de líquido por el sudor en condiciones extremas de calor y humedad, sin las debidas compensaciones de agua y cierta cantidad de sal, hacen disminuir el volumen de plasma sanguíneo y ello provoca taquicardia; si no se corrige esta situación, aumenta la temperatura corporal central hasta niveles letales y se produce fallo circulatorio, advierte el Dr. Trías de Bes.

“Los cambios de temperatura bruscos pueden tener efectos opuestos a los deseados”, Pedro Pareja

Daniel Judelson, autor principal del estudio mencionado, sugiere que verter agua fría sobre uno mismo va a hacer que durante el ejercicio el calor sea más tolerable y el deportista se sienta mejor, “aunque no necesariamente será más rápido”. Ángel Merchán, director de la empresa de entrenamiento personal Homewellness, subraya una excepción: “En actividades explosivas y de corta duración, como un sprint, puede ayudar al rendimiento”.

Lo importante es hidratarse

Investigaciones anteriores encontraron que el enfriamiento antes del ejercicio en climas cálidos, mediante, por ejemplo, la toma de bebidas, mejora la capacidad del cuerpo ante el calor. “Es mejor tomar bebidas tibias, en ningún caso heladas”, apunta Juan Jiménez. Sin embargo, un estudio publicado en la revista de la Sociedad Internacional de Nutrición en el Deporte (ISSN, por sus siglas en inglés) recomienda a los atletas que, durante el entrenamiento, ingieran bebidas frías. “Ayudan al organismo a mantenerse en los niveles térmicos adecuados, aunque esto no se traduzca en mejoras significativas en las habilidades deportivas como potencia, fuerza o resistencia aeróbica”, afirman los expertos.

En cuanto a la banda refrigerada alrededor de cuello, asegura: “No supone ninguna mejora contrastable, solo subjetiva”. Si lo de ponerse chorreando en mitad de una sesión de running no le seduce ni a 40 ºC, sepa que lo que jamás puede saltarse es beber agua al menos dos hora antes del ejercicio, según Merchán. Un nuevo examen de las estrategias de pre-enfriamiento, publicado en la revista Sports Medicine, concluyó que mejora el rendimiento de resistencia en condiciones de calor en casi un 4%.

“Eso sí: si se siente inusualmente cansado durante el entrenamiento, frene o reduzca la sesión. La humedad hace más difícil que el cuerpo se enfríe, no importa la cantidad de agua que ingiera o vierta sobre sí mismo”, aconseja el doctor Judelson. Y Pedro Pareja recomienda: “Hay que comenzar con un nivel de hidratación óptimo. A partir de los 30 minutos del inicio de la actividad, reponer líquidos y electrolitos para evitar una pérdida de peso mayor del 2%, momento en el cual empieza a caer significativamente el rendimiento. Se recomienda beber entre 6-8 ml de líquido por kilogramo de peso corporal, unos 400-500 ml/h o 150-200ml cada 20 minutos. No debemos guiarnos por la sensación de sed”. Cuando esta aparece, ya hemos perdido 1,5 litros, según corrobora Juan Jiménez. “Lo ideal es que la bebida contenga minerales y electrolitos, especialmente, sodio”, coincide Merchán.

“A partir de los 30 minutos del inicio de la actividad reponer líquidos y electrolitos para evitar una pérdida de peso mayor del 2%”, Pedro Pareja

Todos los expertos consultados insisten en que la mejor hora para entrenar en verano es a primera de la mañana, cuando la temperatura es más baja, o a última hora de la tarde. Evite horas centrales del día, con mayor incidencia solar, y después de comer. Use cremas de protección solar si le va a dar el sol, y proteja la cabeza con una gorra. Utilice ropa técnica y transpirable para evacuar el sudor. Si solo dispone de las horas de más calor, decántese por una piscina o un sitio aclimatado.

A Salud le ‘aparecen’ 36.000 pacientes más en lista de espera que no computó

Los resultados de las listas de espera de junio de 2016, que ayer hizo público el Servicio Catalán de la Salud (CatSalut), revelaron una bolsa de 36.397 pacientes que Salud no computó en el anterior registro, en diciembre de 2015. Una actualización de los datos, según el Departamento, destapó que las dilatadas listas de espera que se contabilizaron en diciembre para pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas eran, en realidad, todavía más extensas: la revisión de las cifras hizo aflorar 28.268 pacientes más para pruebas médicas, otros 7.111 para operaciones con término de referencia de un año y otros 1.018 para intervenciones garantizadas (cataratas, prótesis de cadera y de rodilla).

El director del CatSalut, David Elvira, justificó el desfase por “problemas tecnológicos y cambios de circuitos” en la reordenación de la atención especializada de algunos hospitales. “No es que esos datos no fuesen reales, pero se pueden adaptar un poco más a la realidad”, justificó Elvira, que ha puesto en marcha una auditoría en todos los hospitales para fiscalizar, entre otras cosas, el proceso de registro de las listas de espera. 

Según Salud, el baile de cifras en la lista de espera quirúrgica lo han provocado tres hospitales: el Hospital Comarcal de Anoia y el Hospital del Mar, por problemas tecnológicos, y el Parc Taulí de Sabadell, por unos cambios en la gestión de la atención especializada. En cuanto a la bolsa de pacientes no contabilizados para pruebas diagnósticas, Salud justificó que “algunos centros comunicaron posteriormente al cierre del registro que tenían pacientes en lista de espera pendientes de imputar” a diciembre de 2015. “Cerramos a 31 de diciembre y a veces en enero y febrero nos entran pruebas con retraso, realizadas anteriormente al 31 de diciembre”, apuntó un técnico del CatSalut. En concreto, el desajuste procede del Taulí, que incorporó fuera de plazo a 15.153 pacientes en espera; el Sant Pau, que añadió otros 3.129; el Vall d’Hebron, que imputó 3.743 más; y el Instituto de Diagnóstico por la Imagen (IDI) de Barcelona, que agregó los 6.243 últimos.

El director del CatSalut insistió en que la revelación de este desfase en los números presentados es un ejemplo de la “transparencia” que el nuevo ejecutivo quiere imponer en el complejo sistema sanitario. Las auditorías, aseguró, servirán para perfilar todavía más las cifras y evitar desórdenes como el que se registró ayer con las cifras del pasado diciembre.

Unos 20 hospitales superan el plazo máximo para visitas al especialista

Las listas de espera para visitar a un especialista en los hospitales catalanes acumulan más de medio millón de personas. Con respecto a diciembre de 2015, la cola se ha reducido en 100.000 personas y los tiempos de espera medios han pasado de 163 a 106 días (un 35% menos), pero estas cifras todavía están lejos de cumplir lo estipulado por ley. Según una instrucción de Salud, los pacientes en lista de espera para consultas externas no tendrían que superar los tres meses de demora. Sin embargo, en una veintena de hospitales, los retrasos superan, algunas veces con creces, el término máximo de 90 días.

El caso más paradigmático es el del hospital comarcal de Sant Bernabé (Berga), que tiene un tiempo medio de espera para visitar al especialista de 242 días, casi el triple de lo que marca la norma de Salud. Para visitar al oftalmólogo, la espera media es de 10 meses.

Pero el Sant Bernabé no es el único centro sanitario con tiempos disparados para consultas externas. El hospital de la Cerdanya tiene, en global, una lista de espera media de 167 días, pero el tiempo de espera alcanza cifras récord en especialidades como cardiología, con más de un año de retraso de media (397 días), o en visitas al médico digestivo, que tiene también 10 meses de espera media.

En Lleida, el único hospital que supera los 90 días de retraso es el Santa María, con retrasos especialmente significativos en cardiología y otorrinolaringología. En la comarca del Camp de Tarragona, el Santa Tecla (casi cuatro meses de espera media) y el hospital del Vendrell (100 días de retraso) son los centros que acumulan unos tiempos más dilatados. En Girona, son el de Campdevànol (162 días), el de Figueres (109 días), el hospital de Olot y comarcal de la Garrotxa (casi cinco meses) y el Santa Caterina (95 días), los complejos sanitarios que superan los plazos estipulados por ley. En la zona de la Cataluña Central, el hospital de Igualada, con 93 días de espera media, supera, por poco, el tiempo de espera máxima. El Espitau Val d’Aran (112 días) es el otro centro que, junto al de la Cerdanya, eleva los retrasos medio en la comarca del Alt Pirineu.

Centros que superan la espera máxima

Lleida: Santa Maria (122 días).

Camp de Tarragona: Santa Tecla (116), Vendrell (100).

Terres de l’Ebre: Verge de la Cinta (101).

Girona: Campdevànol (162), Figueres (109), Olot (141), Santa Caterina (95).

Catalunya Central: Sant Bernabé (242), Igualada (93).

Alt Pirineu i Aran: Vall d’Aran (112), Cerdanya (167).

Barcelona: Clínic (195), Esperit Sant (225), Terrassa (159), Granollers (103), S. Joan de Déu de Martorell (122), S. Joan de Déu de Esplugues de Llobregat (101), Sant Rafael (204), Sant Pau (192).

De los hospitales del Instituto Catalán de la Salud (ICS), la gran empresa pública sanitaria que gestiona ocho grandes centros sanitarios y el 80% de la atención primaria de Cataluña, sólo el Verge de la Cinta de Tortosa supera los 90 días de plazo máximo. La espera media es de 101 días y los retrasos son más pronunciados en oftalmología y urología.

En la región sanitaria de Barcelona, las demoras también se aprecian en los grandes hospitales, como el Clínic, que tiene 20.000 pacientes en espera para visitar al especialista y unos tiempos de retraso de seis meses y medio. Dermatología, oftalmología, otorrinolaringología y traumatología son las especialidades con más demoras. El Sant Pau, por su parte, comparte más o menos el mismo tiempo medio de espera que el Clínic, aunque en su caso, estos retrasos se reflejan en todas las especialidades de las que dispone, incluidas ginecología, neurología o digestivo.

Los dos hospitales de Sant Joan de Déu, el de Martorell y el de Esplugues de Llobregat, suman retrasos de 122 y 121 días de media, respectivamente. El Sant Rafael alcanza los siete meses y supera los plazos en todas las especialidades que oferta el centro. El hospital General de Granollers tiene un tiempo de espera de tres meses y medio y el Consorci Sanitari de Terrassa suma unas demoras de 159 días, con retrasos significativos en oftalmología. El Esperit Sant, que marca un retraso de 225 días, es el único centro sanitario que no ha facilitado todos los datos a causa de “problemas tecnológicos”.

En el conjunto de Cataluña, casi todas las especialidades superan ampliamente el tiempo máximo de 90 días. Se salvan, por los pelos, dermatología, cirugía general y otorrinolaringología, que suman unos retrasos de 89, 82 y 88 días respectivamente. Ginecología y oftalmología son las especialidades peor paradas en toda Cataluña (121 y 11 días de retraso respectivamente).

Sanidad catalana: ¿una cruz o muchas cruces?

La sanidad catalana, pública por supuesto, está en el centro de la polémica y del debate social. Lo último, cientos de cruces de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) en las plazas de Vic y Olot anunciando su muerte. Y un dime de que presumes… con la foto de todos los ex consejeros de Salud lamiéndose las virtudes y excelencias de “su” sistema en un ejercicio impúdico de autobombo.

La confrontación de posiciones toma cuerpo y asciende al magma político. En Cataluña, al inevitable macro desencuentro nacional y/o secesionista. En la palestra, intereses que superan lo médico, incluso lo sanitario y saludable, para devenir en arma arrojadiza socio-política y partidaria.
Paradoja instalada: ¿estamos ante el mejor o el más degradado sistema de salud? ¿O ambas cosas a la vez? Defensores a ultranza del sistema ‘mixto’ (público-privado, léase neoliberal), frente a la sociedad activa insurgente en defensa del carácter público-público de un sistema de salud.
Una reflexión necesaria y saludable: En época de crisis cierta, de penalidades notorias, nadie en su sano juicio “encarga” o contrata a un proveedor externo —no público y sí mercantil— un servicio que puede resolver con sus propios medios. Una familia pobre no gasta en comida de cátering; cocina sus propias lentejas.

Corrupción, listas de espera, derivaciones-privatizaciones, siguen ahí tozudas incomodando al Departamento y al ‘nuevo’ discurso y titular propios del neoconsejero Comín. Se diría que la Generalitat, Salud, y su empecinada acción político-economicista no tienen nada que ver con el desespero y la degradación en curso. Una ilustración: cualquier servicio de urgencias hospitalario.
Y “la culpa es del otro”. Paroxismo de la (des)información propagandista, del viejo truco redivivo de echarle el muerto a la administración de arriba. Que será el Estado o la UE, la Troika, o ese amenazante y austericida TTIP.

Así que utilizando sin rubor unas intimidades de náusea y vergüenza de personajes tan poco saludables como los señores De Alfonso o Fernández-Díaz, fanfarroneando con “cargarse la sanidad catalana”, han exacerbado la monocampaña que sostiene que no hay redención fuera de la independencia. Y aquí una imagen para este verano: la plaza de Vic cubierta por 200 cruces amarillas con el exabrupto. Estética aparte (sugerente de memoriales funerarios de guerras y holocaustos genocidas), las autoridades de la ANC, brazo ya exultante y explícito del independentismo unilateral, relanzan el mensaje en plazas y octavillas: “la culpa la tiene España” y “solo un tratamiento secesionista podrá curar el mal”. Como si los diversos partidos, que han gobernado Cataluña, y siguen en ello, no tuvieran nada que ver ni confesar en el desastre.
Esto tiene varias denominaciones, pero seguro que esa impunidad, error/horror premeditado con autocomplacencia, no van a ayudar a resolver la patología social en curso, infectada de miedo, resignación y autoinculpación.

Frente a eso, sectores muy activos y entusiastas de la movilización social estamos saludablemente en lucha democrática. Como decía, ¡UNA CRUZ!

Toni Barbarà es médico y miembro de Dempeus per la Salut Pública

Veracruz abre la vía para que el aborto sea considerado como un homicidio

El Gobierno veracruzano de Javier Duarte ha desafiado al Estado mexicano con una reforma antiabortista que supone un retroceso de la Constitución federal. Los avances que se habían realizado en materia de derechos humanos en México los ha tumbado el Congreso estatal con 34 votos. Las mujeres que decidan abortar libremente “podrán ser juzgadas por homicidio calificado”, según el constitucionalista mexicano Diego Valadés. Se trata de un cambio contrario a la Carta Magna mexicana y que ha aprovechado el grupo priísta en el poder para calmar la ira de los grupos ultracatólicos.

Aunque en la modificación de la Constitución estatal no se menciona el homicidio, los expertos advierten que este cambio podría equiparar la interrupción libre del embarazo con un atentado contra la vida. “Al incluir un párrafo donde aseguran que el Estado protegerá la vida desde su concepción hasta la muerte natural un abogado o fiscal puede considerar al aborto como un homicidio y se pueden pedir penas de prisión”, explica Valadés, investigador constitucionalista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El Estado, no obstante, no ha modificado su código penal en el que permite el aborto bajo algunos supuestos.

Veracruz presenta los índices más elevados de muertes por aborto irregular: la tasa nacional está en 7% y la región la supera con un 10%

En Veracruz, el código penal establece una pena máxima de cuatro años de cárcel, además de una multa para quien decida interrumpir su embarazo fuera de las excepciones que señala la ley: malformación del feto, violación y riesgo para la vida de la madre. Con esta nueva reforma se puede endurecer la sanción para las mujeres que decidan abortar libremente “llegando a enfrentar hasta penas de cárcel”, apunta el investigador. Ante los gritos de “sí a la vida”, los diputados se mostraron a favor de un cambio que, según los investigadores, contradice dos artículos de la Carta Magna federal.

“La Constitución mexicana establece que México es un Estado laico de forma expresa desde 2012 además de que los derechos humanos serán progresivos, esto quiere decir que si se ha conseguido ampliar un derecho en una región del país, legalmente no se puede restringir más en otra parte de la República”, explica Valadés. En Ciudad de México se puede realizar una interrupción del embarazo hasta las 12 semanas y, según Valadés, esta norma se haría extensible a todo el país, siempre y cuando una mujer se ampare ante los tribunales federales.

“El problema es que una mujer que quiere abortar no dispone de tiempo”, apunta Regina Tamés, directora del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE). Para las organizaciones feministas del país la medida veracruzana, que se suma a las reformas antiabortistas de otros 17 Estados, supone una “criminalización” para las mujeres: “Hemos observado lo que ocurre en otras entidades. Se persigue a la mujer que llega a un hospital con un sangrado, en lo que se decide si está bajo los supuestos, puede pasar bastante tiempo en prisión preventiva”, explica Tamés.

La norma sigue contemplando los mismos supuestos: en el caso de una violación o malformación del feto, estará permitido el aborto

La norma que ha aprobado el Congreso veracruzano sigue contemplando los mismos supuestos establecidos en el Código Penal. En el caso de una violación o malformación del feto, por ejemplo, está permitido el aborto. La situación de la región es especialmente grave, explican desde el GIRE, pues registra una de las tasas más altas del país de delitos sexuales, de embarazo adolescente y uno de los índices más elevados de muertes por aborto irregular: la tasa nacional está en 7% y Veracruz la supera con un 10%.

Los grupos ultracatólicos de Veracruz se agruparon para reunir casi 30.000 firmas a favor de esta reforma constitucional. La iniciativa presentada por el gobernador Javier Duarte, que incluía esta petición, ha supuesto una concesión completa a lo que ellos pedían. Así, a falta de que ratifiquen la medida en los ayuntamientos locales, la ley estatal recogerá “el derecho a la vida desde su concepción hasta la muerte natural”.

No es la primera vez que el clero frena algunos avances en materia de derechos humanos en el país. Algo similar le ocurrió a los matrimonios homosexuales. La decisión del presidente de México, Enrique Peña Nieto, de elevar a rango constitucional los matrimonios del mismo sexo se ha visto presionada por estos grupos y el éxito electoral cosechado por el conservador PAN en los últimos comicios de junio. Para poder acceder al matrimonio homosexual en México fuera de la capital también hay que solicitar un amparo en los tribunales federales.

Los expertos aseguran que todavía cabe la posibilidad de que el Ejecutivo federal impugne la reforma veracruzana y emprenda un recurso de inconstitucionalidad. Pero, aunque el artículo 1 de la Constitución mexicana señale que es un Estado laico, la Iglesia ha dejado claro quién marca el ritmo de los cambios.