Los datos combaten el dengue en Perú

Las primeras pruebas sobre el terreno eran cruciales y han demostrado que los trabajos van por buen camino. Casi dos años han tenido que pasar desde que se presentó el primer prototipo, en Bilbao, hasta que las entrañas de la aplicación móvil han recogido los primeros datos reales sobre la incidencia del dengue en la provincia peruana de Trujillo. Con este proyecto, la organización Anesvad pretende facilitar y sistematizar la recogida de datos y hacer más eficiente la lucha contra el dengue en el país andino.

Un nombre poco glamuroso, SAPEV (Sistema de Apoyo a la Prevención de Enfermedades Vectoriales) encubre, en realidad, un proyecto ilusionante que combina el trabajo colaborativo, la coordinación entre el mundo empresarial y el de las ONG tanto del norte como del sur y el uso de la tecnología al servicio de la mejora de la vida de las personas. Se trata de una aplicación móvil que tiene como objetivo facilitar la recogida de datos por parte de las brigadas sanitarias peruanas para poner coto al dengue, que según la OMS afecta cada año a entre 50 y 100 millones de personas. La aplicación se encuentra todavía en fase de prueba, pero cada vez está más cerca de ser completamente operativa. En julio se realizaron los primeros test con datos reales sobre el terreno y a finales de año podría estar completamente lista.

El recorrido de esta iniciativa comenzó hace casi dos años, cuando el 28 de septiembre de 2013, Anesvad convocó un hackaton en Bilbao, una reunión de hackers orientada a buscar soluciones tecnológicas que se pudiesen aplicar a algunos de los proyectos de la organización. El prototipo más valorado en este encuentro-concurso fue el presentado por un equipo de la consultora SCA destinado a la recogida de datos sobre la incidencia del dengue en la provincia peruana de Trujillo. Con esta actividad, Anesvad hacía evidente su voluntad de introducir las TIC en sus proyectos de promoción y protección de la salud. Una estrategia que, por otro lado, es cada vez más habitual y que, en algunos casos, se ha mostrado eficaz.

Hasta el momento este proceso de recogida de datos se hacía de manera manual, lo que hacía que su tratamiento fuese poco eficiente. La nueva herramienta, sin embargo, combina tecnología móvil y web para hacer que la información recogida pueda desplegar todo su potencial. “Se pretende lograr mayor información, detección temprana, mapeo de zonas de riesgo y despliegue de acciones dirigidas al control de la enfermedad”, señalan desde Anesvad.

La aplicación, que se ha diseñado como un mecanismo muy intuitivo y de fácil manipulación para los brigadistas de salud, permite no sólo colectar lo datos de manera remota desde los teléfonos móviles, sino también tratarlos. Desde la ONG destacan que permite realizar mapeos a través de la recogida de datos por hogares y barrios, controlar los focos de infección como la localización de pilas de agua con larvas y, también, trasladar a la comunidad de una manera sencilla el resultado de ese tratamiento de los datos.

No sólo la iniciativa es pionera y es presentada por Anesvad como “una experiencia piloto en Latinoamérica”, sino que también lo está siendo el proceso de creación. La convocatoria lanzada por la ONG en septiembre de 2013 del primer hackaton social para buscar soluciones tecnológicas aplicables a los objetivos de promoción y protección de la salud de la organización abrió la puerta a colaboraciones que pueden resultar muy fructíferas. El mejor ejemplo de esta cooperación es la propia aplicación que cada ha ido cogiendo forma. Anesvad impulsa el proyecto, pero el desarrollo lo realiza un equipo de la consultora SCA. El tercer vértice de este triángulo lo forma la ONG peruana CPS-Desarrollo que está colaborando con unos y otros para definir las necesidades más particulares de la comunidad.



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Aspecto de la aplicación. Anesvad.

Otra de las condiciones de la convocatoria era que la herramienta desarrollada estuviese formulada en código abierto. De manera, que se optimizan los recursos. Una vez que la nueva aplicación se haya completado y se haya utilizado en Trujillo, estará además disponible para que pueda ser modificada. La herramienta, serviría de base para nuevos desarrollos que se adaptasen las necesidades de otras zonas del país o, incluso, a la lucha contra otras enfermedades. De esta manera, Anesvad demuestra como el uso de las TIC y la cooperación entre diferentes actores pueden mejorar la eficiencia de algunos de los combates que desarrollan muchas ONG.

La inteligencia artificial mejora el diagnóstico de enfermedades mentales

Una de las pruebas más comunes para detectar trastornos cognitivos con diverso origen, como por el párkinson o el alzhéimer, es un simple test conocido como el “test del reloj”, en el que el paciente debe dibujar un reloj que debe marcar una determinada hora y, además, debe copiar otro ya dibujado. La observación de alteraciones en la manera de realizar estos dibujos permite a los médicos identificar síntomas de deterioro en el cerebro del paciente.

Muchos desórdenes neurológicos pueden estar presentes mucho antes de comenzar a tener un efecto apreciable en nuestras vidas. Por ejemplo, en el alzhéimer, los cambios en el cerebro pueden empezar a producirse diez o más años antes de que las alteraciones cognitivas sean apreciables. Sin embargo, la evaluación de estas pruebas es subjetiva, puesto que no es fácil llegar a conclusiones definitivas cuando los síntomas son muy leves. Contar con un método de diagnóstico más preciso y fiable podría permitir tratar a los enfermos mucho antes, retrasando el desarrollo de la enfermedad.

Con este objetivo, un grupo de científicos, liderados por investigadores del Laboratorio para la Inteligencia Artificial y Ciencias Computacionales del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), ha creado un programa informático capaz de detectar de manera mucho más precisa y automatizada estas alteraciones, ofreciendo un diagnóstico más fiable y precoz a partir de la misma prueba.

Para ello se han valido de los datos recogidos en el Lahey Hospital, un centro médico a las afueras de Boston (EE UU), que desde hace nueve años realiza el test del reloj utilizando un bolígrafo digital que captura en el ordenador los dibujos realizados por los pacientes, además de registrar el proceso de creación de los mismos con gran precisión. Este bolígrafo no fue creado expresamente para este fin, sino que se trata de un dispositivo comercial que incluso se puede comprar por internet. Sin embargo, ha venido como anillo al dedo para recoger la información necesaria de manera precisa y con un registro temporal, es decir, sabiendo en todo momento dónde está la punta del bolígrafo y, por tanto, si el paciente hace una pausa o duda a la hora de escribir.

Basandose en estos datos, el equipo, liderado por los investigadores Cynthia Rudin y William Souillard-Mandar del MIT, ha creado un programa informático capaz de interpretar y evaluar automáticamente el test del reloj, aumentando la precisión y eliminando la subjetividad de una evaluación realizada por humanos. “Hemos mejorado el análisis, de manera que es automático y objetivo” explica Rudin. “Con el equipamiento adecuado es posible obtener un resultado rápido y más preciso”. Los resultados se han sido aceptados para su publicación en la revista Machine Learning.

Para crear el programa, el equipo de Rudin y Souillard-Mandar ha utilizado una serie de casos ejemplares para enseñar a la máquina qué es lo que debe buscar. “Estos ejemplos ayudan a calibrar el poder predictivo de cada una de las partes del dibujo” ha explicado Souillard-Mandar.  “Gracias a ellos, hemos podido extraer miles de rasgos del proceso de dibujo que dan pistas acerca del estado cognitivo de cada sujeto, y nuestros algoritmos ayudan a determinar cuáles de ellos llevan a la predicción más fiable”.

Los distintos desórdenes se revelan de diferente manera en el test del reloj. Por ejemplo, mientras que es normal que los adultos sanos pasen más tiempo pensando que dibujando, cuando la memoria está afectada, el periodo de reflexión se alarga. Por otra parte, en el caso del párkinson, los enfermos tienden a necesitar más tiempo para dibujar los relojes que, a su vez, tienden a ser más pequeños, sugiriendo que les está costando un mayor esfuerzo realizar la tarea. Estas consideraciones se podían pasar por alto en la prueba tradicional, ya que, en muchas ocasiones, el médico no ve en detalle cómo el paciente realiza el dibujo, sino tan solo el resultado final.

Este trabajo no sólo permite diagnosticar mejor una serie de patologías muy graves para quienes las sufren, sino que además ofrece un gran avance a la hora de automatizar procesos que pueden resultar tediosos y poco eficientes cuando se realizan por humanos. Una vez conseguido el propósito inicial de demostrar la eficacia de su método, el equipo científico ya se dispone a desarrollar un sistema sencillo que permita tanto a los neurólogos como a los no especialistas utilizar esta tecnología en los hospitales y centros de salud.

La ceguera como don

Lo primero que conviene aclarar en un taller de escritura es que la literatura y la vida son territorios autónomos, incluso cuando aceptemos en toda su extensión la idea de que la literatura es metáfora de la realidad o no es nada. Como territorios autónomos, cada uno tiene sus propias leyes. Así, la realidad es la comarca de lo contingente, entendiendo por contingente aquello que puede pasar o puede no pasar, sin que sea posible saber por qué pasa o no. En un texto literario, en cambio, todo lo que sucede debe ser necesario. Lo decía aquel escritor ruso que ahora no me viene (cuando aparece una pistola en la primera página de un cuento, alguien debe matarse con ella en la última). Por cierto, que la diferencia entre contingencia y necesidad se muestra, con calidades humorísticas, en Amanece, que no es poco, la película de Cuerda.

La realidad, en otras palabras, puede permitirse el lujo de ser caótica porque tiene a su favor el hecho de haber sucedido. Nadie se la plantea en términos de verosimilitud. No leemos la prensa con el mismo tipo de exigencia con el que leemos una novela. Sin embargo, hay discursos que hablando de ella, de la realidad, tienen un comportamiento semejante al literario. Es el caso del historial clínico, en el que, cuando es bueno, todas las piezas encajan entre sí como deberían encajar en un relato. ¿A qué se debe este misterio? A la mirada del médico que, de todo lo que escucha y observa, selecciona y articula solo aquello que puede poner al servicio del sentido.

Oliver Sacks es, desde este punto de vista, un maestro. En Un antropólogo en Marte, por ejemplo, cuenta la historia de un ciego que, cuando se va a casar, en torno a los 40 años, decide ir al médico para averiguar el origen de su ceguera, sobre el que jamás se había preguntado. Y resulta que solo tiene unas cataratas, por lo que en buena lógica, si se le operara, volvería a ver (había perdido la visión sobre los tres o cuatro años). Así se hace, y el hombre recupera la vista para alegría de su entorno. Su vida personal, en cambio, se convierte en un infierno. Ya no se atreve a cruzar la calle, que antes atravesaba sin problemas con la simple ayuda del bastón. Y las copas de cristal, sobre el mantel dispuesto para el almuerzo, le parecen objetos amenazantes hasta que logra “verlas” con el tacto. La recuperación de la vista, en resumen, le ha arruinado la vida. Cuenta entonces Sacks que el hombre no para hasta que logra quedarse ciego de nuevo. “Y en esta ocasión recibe la ceguera como un don”.

He ahí un cuento circular perfecto, obtenido de la bruta realidad, que hasta el mismísimo Cortázar habría envidiado. Cada texto de Sacks es una lección de montaje, o de edición. Monta o edita la existencia de sus pacientes del tal modo que construye historiales clínicos que sirven por igual a la ciencia y a la literatura. Si este hombre no pasara a la historia de la una, debería pasar a la de la otra. ¿Pero por qué no permitirle, como a Freud, tener un pie en cada disciplina?

Imparables invasores con alas

El descubrimiento de un enorme nido de avispas asiáticas obligó a cancelar un concierto del cantante Calum en Bilbao esta semana. Últimamente todas las precauciones son pocas con una especie apodada avispa asesina—por la voracidad con la que devora a las abejas— que tiene en jaque a los apicultores y también a las autoridades de varias comunidades del norte de España, por donde se está extendiendo con rapidez. Entró desde el suroeste francés en 2004 y no ha habido forma de pararla. Junto con el mosquito tigre, que este verano ha transmitido por primera vez la fiebre chikungunya a un hombre en Gandia (Valencia), estas dos especies invasoras preocupan a los expertos: se adaptan y conquistan territorio tan rápido que parece imposible contenerlas.

“Se trata de dos especies invasoras alóctonas, es decir, que no pertenecen a nuestra fauna, que han llegado introducidas por el hombre”, explica Eduardo Galante, catedrático de Zoología de la Universidad de Alicante. En el caso de la avispa, se cree que hembras fecundadas pudieron llegar en un contenedor de cerámica importada desde China a Francia. Los científicos también sospechan que el mosquito tigre desembarcó en Europa gracias al transporte de mercancías. Su capacidad de adaptación hizo el resto. “Cada nueva generación de individuos se adapta mejor al medio. Así funciona la evolución: se selecciona a los mejor adaptados”, dice Galante.

“El cambio climático también influye en la expansión de estas especies”, añade el también presidente de la Asociación Española de Entomología. “Al ser más altas las temperaturas, hay especies que llegan a lugares donde antes no podían vivir”. Galante pone el ejemplo de la mariposa de los geranios, procedente de Suráfrica, que empezó a extenderse por el Mediterráneo pero “ya se encuentra en los balcones de León”. Algo así podría acabar ocurriendo con el mosquito tigre, ahora establecido en todo el litoral: “Puede llegar al centro de la Península, que es más seco y más frío, aunque tendría que atravesar zonas muy secas y áridas”.

La avispa asiática, Vespa velutina, se ha ha expandido desde Francia al País Vasco, parte de la cornisa cantábrica y por Portugal. No transmite enfermedades, pero para los apicultores, sobre todo los de las pequeñas producciones, empieza a ser una pesadilla porque está aniquilando a las abejas autóctonas. Las avispas aguardan delante de las colmenas y las abejas no se atreven a salir. A las que lo hacen, las capturan en vuelo y se las comen.

Debido a la falta de alimento, la abeja reina deja de poner huevos, como debería hacer hasta mediados de noviembre, “y las abejas acaban muriendo” sin nuevos ejemplares que garanticen la supervivencia, explica el expresidente de los apicultores guipuzcoanos, Julian Urkiola. “Todavía hay abejas, pero en invierno mueren. La Unión Europea tiene que empezar a ayudar en la investigación. Aquí varios laboratorios están ya trabajando y el ministerio también, pero no hay ningún resultado efectivo”, lamenta Urkiola.

Si al principio los nidos se encontraban en el litoral, ya han colonizado gran parte del interior, Bizkaia, puntos de Álava y la costa cantábrica. Los grandes productores cambian las colmenas en las épocas más comprometidas y las colocan a altitudes de mil metros para evitar su ataque. Los demás luchan como pueden. Se han encontrado nidos de un metro de diámetro. “Son cada vez más grandes, y la voracidad de sus miembros es impresionante”, describe Urkiola.

En Gipuzkoa se han destruido cerca de 300 nidos, y en Bizkaia el ritmo es de dos diarios. El año pasado se retiraron un total de 773 solo en Gipuzkoa, y todo parece indicar que este año las cifras serán de récord. No hay que confundir la avispa asiática, de tonos negros y amarillos, con el avispón europeo, Vespa crabro, también muy grande pero con el tórax marrón (el de la asiática es negro). Las primeras son capaces de masacrar una colmena de abejas en pocas horas.

Al mosquito tigre (Aedes albopictus) se cree que le ha ayudado en su expansión el transporte por carretera. También las altas temperaturas de este verano. “Cuanto más altas, más se acorta el ciclo desde la puesta del huevo, a la larva hasta el adulto. Y eso quiere decir más número de mosquitos”, explica Galante, para quien estas especies han venido para quedarse. “Vamos a tener que convivir con ellas”, asegura.

Una sociedad menos enfadada

La confianza de los españoles en sus instituciones se recupera. La oleada del año pasado del Barómetro de Confianza Ciudadana en las Instituciones arrojaba el peor dato de toda la serie histórica iniciada en el verano de 2012: 20 de las 34 instituciones incluidas en el estudio obtenían entonces un saldo evaluativo negativo (esto es, eran más los españoles que desaprobaban la labor de esas instituciones que quienes la aprobaban). En esta oleada de 2015, el número se ha reducido a 12. E incluso estas consiguen un saldo evaluativo menos negativo que el de 2014 (y, en general, más favorable también al del resto de oleadas anteriores). Por otro lado, las instituciones que ya gozaban de un saldo positivo en la oleada de 2014 logran mejorarlo sustancialmente en el sondeo de este año.

Los pilares básicos que han sostenido a la sociedad a lo largo de estos años de dificultades (principalmente económicas) siguen recibiendo la aprobación mayoritaria —y más amplia que la del año pasado— de la ciudadanía. Sobre todo los médicos de la sanidad pública, que pasan a liderar la clasificación, superando por poco a los investigadores científicos (única institución que no incrementa su saldo en comparación con la oleada anterior: un hecho entendible si se tiene en cuenta que partían de un saldo muy elevado y susceptiblemente mucho más difícil de mejorar). La tercera plaza pasa a ser ocupada ahora —superando a los profesores de la enseñanza pública— por las pequeñas y medianas empresas cuyo saldo mejora en más de 30 puntos. Este ascenso de las PYMES —llamativo y significativo— obedece probablemente a un reconocimiento ciudadano a su labor. Hay que tener en cuenta que estas suponen más del 99% del tejido empresarial español y son las que, probablemente, están teniendo mayores dificultades para soportar y resistir la crisis económica.

En la cima del aprecio popular permanecen un año más aquellas instituciones de perfil marcadamente altruista, protector y/o asistencial: las ONG, las obras sociales (Cáritas, los servicios asistenciales municipales), la policía, la Guardia Civil, las Fuerzas Armadas y la Universidad. Todas, en general, con saldos positivos muy superiores a los del año pasado.

Mejora la percepción de los tribunales

 

Merece la pena destacar la significativa mejora de imagen de aquellas instituciones vinculadas al sistema jurídico. Si el año pasado solo los abogados lograban un saldo evaluativo positivo, en la oleada de este año, además de ellos (que lo incrementan 22 puntos) lo consiguen, también, el Tribunal Supremo, el Constitucional, los fiscales y los jueces. Estas instituciones aparecían con un saldo negativo en la oleada del año pasado.

Las instituciones relacionadas con el sistema económico y con el sistema político siguen lejos, aún, de lograr la confianza de la mayoría de los españoles (en ninguna de las cuatro oleadas han logrado un saldo evaluativo positivo). Las primeras —PYMES aparte— fueron señaladas por los ciudadanos como responsables, en gran medida, de la actual crisis económica: bancos, multinacionales, grandes empresas, patronal y sindicatos. Ahora, esa imagen negativa tiende a suavizarse, y sus saldos negativos son algo menores que los del año pasado. La percepción ciudadana de que lo peor de la crisis ya ha pasado puede estar detrás de esta leve mejora en la confianza de estas instituciones.

Por su parte, los ciudadanos parecen seguir culpando a las instituciones englobadas dentro del sistema político por no haber estado a la altura que demandaban las circunstancias económicas y sociales. En momentos de crisis como los actuales, los ciudadanos suelen buscar protección, en primer lugar, en las instituciones políticas. Y estas no habrían logrado ofrecer respuestas, o no las adecuadas. Con todo, los saldos que, en cada caso, obtienen las Comunidades Autónomas, el Parlamento, el Gobierno, los partidos políticos y los políticos en general son los menos negativos de toda la serie histórica. La sustancial mejora de la confianza ciudadana en los partidos políticos tiene probablemente que ver con la emergencia de nuevas formaciones en este último año. Contrasta esta con la claramente más moderada mejora de imagen de los políticos. Estos, de hecho, pasan a ocupar el último puesto de la clasificación. Esta mejora moderada ayuda a apuntalar la tesis —avalada por los datos de opinión de estos últimos años— de que la crisis política en España ha sido, o está siendo, más una crisis de liderazgo que sistémica.

José Pablo Ferrándiz es sociólogo e investigador principal de Metroscopia

La marihuana del millón de euros

Cuando Jesús Sancho probó por primera vez la marihuana mientras hacía el servicio militar en la Legión, en Melilla, estaba lejos de imaginar que 30 años después una de las consecuencias de ese descubrimiento iba a valer más de un millón de euros. Lamarihuana.com, la web que fundó en 2001 junto a tres socios, es objeto de deseo de la empresa norteamericana Northsight Capital, poseedora de más de 11.000 sitios web sobre marihuana.

La compañía tiene hasta finales de septiembre una opción de compra sobre el portal español, que pide más de un millón de euros por su venta. “Quieren estar bien posicionados por si la marihuana llega a legalizarse en Estados Unidos”, dice Jesús Sancho.

En caso de que se materialice la operación, la web se incorporaría a la plataforma de Northsight, weeddepot.com, que se presenta como el mayor directorio del mundo relacionado con la marihuana. En ella se pueden encontrar desde un mapa con los dispensarios de marihuana medicinal más cercanos, cupones de descuento para adquirir vaporizadores o marihuana medicinal con ofertas especiales para veteranos de guerra, o un blog donde leer artículos sobre la legislación de cada estado norteamericano. Otros de sus dominios son missmarijuanausa.com que organiza un concurso de belleza entre activistas promarihuana, y marijuanaselfies.com en los que los consumidores se toman autorretratos fumando.

Lejos de la sede de Nothsight Capital en Arizona, en la oficina de 150 metros cuadrados de la firma española en Valencia, cinco personas teclean delante del ordenador cada día de nueve de la mañana a siete de la tarde para hacer de la marihuana un producto cada vez más popular. La compañía estadounidense ya les ha informado de que seguirán en sus puestos de llevarse a cabo la operación. “Mientras trabajamos somos profesionales, aunque somos procannabis, si alguien fuma es en sus ratos libres”, señala Sancho.

Sus lectores, repartidos por España, Latinoamérica y Estados Unidos, suman ya 1.100.000 visitas mensuales a la web, en la que pueden encontrar, entre otras historias, la noticia de la creación de un nuevo partido político favorable a la legalización en Nebraska o una entrevista con un enfermo de VIH que encontró remedio a sus dolores con el uso medicinal de esta planta. En redes sociales su actividad es frenética: tienen más de 1.200.000 seguidores en Facebook y 55.000 en Twitter.

Además del portal, tienen varias webs —que no formarían parte de la venta— en las que comercializan semillas para el cultivo, abonos y productos de cáñamo. Esos productos y la publicidad les permiten mantener su actual estructura. Creen que la legalización de la marihuana en España traería consecuencias positivas. “Si pones a un millón de consumidores a pagar impuestos como con el tabaco o el alcohol se dispondría de un dinero que ahora va para el narcotráfico”, afirma Jesús Sancho.

Northsight vale actualmente 9 millones de euros en la Bolsa norteamericana, y tras el interés por la web española está llegar a una audiencia más amplia con la compra del mayor portal de habla hispana sobre esta hierba.”Los hispanos son el 17% de la población de EE UU y la comunidad es una parte importante de la revolución del cannabis. Con esta adquisición queremos crear la mayor plataforma web de la industria de la marihuana”, afirmó Howard R. Baer, ejecutivo de Northsight Capital al hacer pública la opción de compra sobre la web española.

Estados Unidos es el país hacia el que continuamente giran la cabeza los que forman parte del sector en España. En el país norteamericano hay más de 20 estados donde la marihuana medicinal es legal y Colorado es el estado de referencia por tener la legislación más abierta: desde comienzos de 2014 se permite su uso recreativo. La empresa española espera que California, un estado con mayor tamaño y una importante población hispana, siga sus pasos. “Después del alcohol y el tabaco, el producto recreativo que más negocio puede mover es la marihuana”, dice el responsable de lamarihuana.com. “En el futuro puede llegar a superar a los smartphones”, augura Sancho.