Romero: “¡No quiero entrevistas… lo que yo necesito es a mi perro!”

El de ayer fue un día de lágrimas, rabia y tensión en el matrimonio de Teresa Romero (la primera persona contagiada de ébola en España) y su marido Javier Limón. Pero no porque haya discusiones entre ellos o se lleven mal. Todo lo contrario: en sus diálogos telefónicos reina respeto y cariño. Pero ahora la voz de Teresa se eleva cuando se acuerda de su perro, Excalibur, y sólo se apacigua cuando Javier le comenta las novedades del exterior. Ella sigue aislada en el hospital Carlos III, con la esperanza de que el último análisis sobre fluidos que se le ha hecho descarte definitivamente la presencia del ébola en su cuerpo.

¿Cómo te encuentras hoy?, le pregunta Javier través del móvil, desde una habitación del despacho de su abogado, José María Garzón, que prepara una contundente acción judicial por las omisiones y dejaciones que pudieron determinar el contagio de Teresa. Y también para que se reparen los daños y perjuicios que el maldito virus ha causado al matrimonio.

—“Estoy un cansada, me duelen los hombros”, —contesta Teresa.

—”Pero eso debe ser de estar en la cama… casi sin moverte”.

Teresa está muy recuperada. Y se le nota, y su voz cambia de tono según el tema que trate con su marido. Lo de Excalibur la exacerba. Se siente feliz ante la proximidad del alta médica, pero le aterra pensar en el momento de franquear la puerta de casa y ver que no estará allí Excalibur para saludarla, como hacía siempre. “¡No quiero ninguna entrevista, lo que necesito es a mi perro…”, se la escucha en voz alta al otro lado del teléfono cuando Javier le comenta el deseo de este periódico de charlar con ella.

“¡Sólo quiero que me den a mi perro… ¿Qué le han hecho a mi perro esos hijos de su madre? ¡¿Por qué me lo han matado?!”, se oye gritar a Teresa, llena de rabia e impotencia.

Javier Limón, que ha perdido cinco kilos este mes, se emociona escuchando a su esposa. Su rostro también refleja dolor. Sobre todo cuando evoca el sufrimiento que, explica, debió pasar Excalibur aquellos nefastos días, cuando a Teresa le diagnosticaron ébola en el hospital de Alcorcón, al que acudió con fiebre dejándo al animal en casa, en la creencia de que regresaría, y ya con España conmocionada por la noticia.

Teresa y Javier fueron aislados en el hospital y durante dos días Excalibur estuvo solo en casa, hasta que fue sacrificado. Una nube negra que, de pronto, arrasó la tranquilidad del matrimonio: acercó a Teresa a la muerte y mató a Excalibur. Javier recuerda con gran amargura aquellos momentos. “No quiero ni pensar cómo debió sentirse aquellos días mi perro, al ver que pasaban las horas y ninguno de los dos llegábamos a casa, mientras a través de las ventanas oía ruido fuera y en la calle”, recuerda Javier, llorando. “Imagino lo nervioso que debió ponerse cuando oyera a extraños echar la puerta abajo, y ver entrar a hombres encapuchados de pies a cabeza, que iban a por él…”. Excalibur tenía 12 años, “pero estaba muy bien de salud y jamás fue agresivo con nadie: iba por la calle y él notaba que alguien le miraba a los ojos, él también lo miraba y se iba hacia él moviendo el rabo para que lo acariciara. Daba igual niños o mayores”, recuerda Javier.

Teresa y su marido están muy dolidos con lo sucedido: “Había muchas opciones antes que sacrificarlo: ponerlo en cuarentena y observarlo… Cuando vinieron a casa a por mí, me despedí de Excalibur, y le toqué la boca, labios, los ojos, todo… y aquí estoy yo, y no me contagió nada. ¿Por qué sí iba a estarlo él?”. A Teresa no se le va de la cabeza la pérdida de su perro desde que supo la noticia. Incluso en los malos momentos preguntó por el animal, pero los médicos le retiraron el teléfono móvil para que no viese las noticias.

Javier estaba también aislado en el hospital y era una forma de escabullirse de las preguntas de su esposa sobre Excalibur. Sabía que le dolería mucho: por eso esperó al segundo análisis, que también dio negativo al ébola, para confesárselo. “Sí, lo han sacrificado”. Se hizo un silencio “y los dos nos pusimos a llorar”, recuerda Javier.

Radiografía de un impostor

“Los trastornos de personalidad son una exageración patológica de alguna de las características psíquicas que definen a un individuo”, arranca la psicóloga María Del Mar Alonso a través de la comunidad médica Saluspot. Los caminos que aquí se abren son inabarcables. Hay muchos tipos de trastornos, pero uno goza de absoluta actualidad: la megalomanía, el narcisismo, los delirios de grandeza, las fantasías de éxito desbordadas. Hablamos, por supuesto, del pequeño Nicolás, quien, sin embargo, no está solo. Otros impostores ilustres comparten perfil psiquiátrico con el joven que engañó hasta a la Casa Real: Anna Anderson (que afirmaba –falsamente- ser la hija del zar Nicolás II), Victor Lustig (que vendió la torre Eiffel haciéndose pasar por funcionario) o David Hampton (que mentía al decir que era hijo de Sydney Poitier para colarse en todas las fiestas de Nueva York). Comienza la radiografía de estas personalidades delirantes.

Eutiquiana Toledo Ruiz, psiquiatra legal de la clínica Discernimiento y profesora en la Universidad Complutense, describe así personalidades como la de Francisco Nicolás Gómez Iglesias: “Son egocéntricas y manipuladoras, con la necesidad de representar una posición que no les corresponde en el ambiente en que expresan su psicopatía [círculos intelectuales, políticos, del mundo de la moda o del poder financiero, por ejemplo]. En otras esferas, como con los amigos o la familia, pueden ser personas muy normales”. ¿Y qué problemas se esconden tras esta impostura? “Un profundo complejo de inferioridad, una falla en la identidad, un trastorno de personalidad y un probable delirio de megalomanía con narcisismo patológico”, responde la doctora. Otro personaje fiel a esta descripción es el interpretado por Leonardo DiCaprio en Atrápame si puedes: el americano Frank Abagnale, de origen humilde, que se convirtió en millonario antes de cumplir los 19 robando la identidad profesional de piloto, médico y abogado.

Al pequeño Nicolás le encantaba fotografiarse con gente de estatus político en el Partido Popular, como a las groupies de los grupos de rock. “El comportamiento social de estas personas [no de los fans, sino de los impostores] está marcado por la falta de empatía. No tienen en cuenta las necesidades y sentimientos de los demás. Se dedican exclusivamente a sus intereses y a sus metas, y manipulan a las personas como instrumentos para sus fines”, narra la psicóloga. Y detrás de todo esto, dos rasgos fundamentales: el complejo de inferioridad (creen que siendo ellos mismos, con la verdad por delante, no lograrán sus objetivos: “no valen lo suficiente”) y el exceso de ambición. La doctora Alonso explica que los narcisistas patológicos están plenamente convencidos de que son mejores que los demás, por lo que se muestran arrogantes y soberbios. “La soberbia es la herramienta de reacción cuando se les descubre”, matiza la psiquiatra.

¿Cómo saber si tengo uno en casa? “El impostor nace y se hace: existe una determinación bioquímica, pero se constituye por el desarrollo de la personalidad y su integración en la sociedad”, responde Eutiquiana Toledo. La primera señal de alarma bien podría activarse con la megalomanía. “No olvidemos que los narcisistas se consideran personas especiales y superiores, y ya al principio de la edad adulta se presentan como personajes ambiciosos, buscando lograr sus metas a cualquier precio”, continúa la experta.

A pesar de su complejo de inferioridad, todos los impostores célebres han tenido alguna característica sobresaliente, algo positivo que los hace destacar entre el resto y desencadena el llamado “efecto halo”. Ocurre, incluso, con la belleza física: inconscientemente, a una persona guapa solemos atribuirle otras características como la simpatía, la generosidad y la inteligencia. Todo trolero narcisista es conocedor de esta atracción, y la explota hasta límites disparatados. Desde Centros Médicos Idea, especialistas en reconocimientos psicotécnicos, confirman que el “efecto halo” es una herramienta para crear una falsa identidad: “Si nos rodeamos de personas influyentes, los demás pensarán que también somos influyentes. Si utilizamos el escenario adecuado, con el vestuario adecuado y la parafernalia adecuada, es decir, si recreamos una situación correctamente, poniendo énfasis en los elementos clave, no es tan difícil engañar a los demás”. Ya sabe: no hay disfraz de Halloween más resultón que el de un verdadero impostor.

Otros casos ilustres

 

Cuatro de los 6 médicos que tratan a enfermos de ébola son eventuales

Cuatro de los cinco médicos —seis, si se cuenta al jefe de Servicio— de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada de ébola que permanece ingresada en el hospital Carlos III de Madrid, son eventuales, es decir, no tienen plaza fija y llevan años renovando sus contratos cada seis meses. Los cinco facultativos que han estado en el día a día del tratamiento de Romero, y que antes lo estuvieron con los dos misioneros repatriados desde África Occidental, son especialistas en Medicina Tropical, que depende del Servicio de Enfermedades Infecciosas del hospital de La Paz. Solo uno de ellos tiene un trabajo estable. Los otros cuatro, con edades comprendidas entre 33 y 40 años, llevan entre cuatro y nueve años firmando contratos encadenados. El último ha sido de 12 meses, pero los han llegado a tener de un mes.

Este equipo es uno de los más experimentados en el tratamiento del ébola en los países desarrollados. Solo un hospital estadounidense, el Emory de Atlanta, ha tratado en sus instalaciones a más enfermos afectados por este virus. El equipo del Carlos III está preparando la publicación de artículos científicos sobre las terapias experimentales aplicadas a Romero, a la que se trató con plasma sanguíneo de convaleciente y con un antiviral que antes de la crisis del ébola solo se había ensayado en ratones. Los médicos de Tropicales han aplicado unas dosis del fármaco que no se han usado antes y han medido sus efectos en los niveles de carga viral. Esos datos pueden servir para pautar mejor los tratamientos: cuándo y en qué dosis se puede administrar el favipiravir para medir su efectividad.

El presidente madrileño, Ignacio González, anunció hace unos días que propondrá la concesión de “la más alta distinción de Sanidad de la Comunidad de Madrid” a todos los profesionales que han trabajado desde el 4 de agosto hasta ahora para superar la crisis del ébola, entre ellos a Teresa Romero. “Desde el anuncio, por los pasillos se oye mucho esta frase: ‘Menos medallas y más contratos estables”, relata con sorna un sanitario del Carlos III. “En la sanidad madrileña lo normal, y casi tu máxima aspiración, es ser eventual. No hay otra cosa desde hace muchos años”, añade.

La eventualidad de los médicos, y del resto de categorías sanitarias, es un problema que incluso la Comunidad de Madrid reconoce. González anunció en abril pasado que a partir de julio se llevaría a cabo la conversión de 5.000 empleados sanitarios eventuales en interinos “con el fin de mejorar su estabilidad laboral”. Una promesa que también se había hecho en el mes de diciembre anterior. Julián Ezquerra, secretario general del sindicato médico Amyts, recuerda que ya en 2007 el Gobierno regional firmó con los sindicatos convertir los contratos de eventuales en interinos si estos ocupaban plazas estructurales (más de dos años en el mismo puesto). En el Carlos III los especialistas eventuales entregaron la documentación en septiembre pasado y aún no saben el resultado de la valoración. Su contrato acaba el próximo 31 de diciembre.

“Hace años que solo se contrata a eventuales. Se ha hecho una bola tremenda. Muchos llevan hasta 15 años así”, dice Ezquerra. Su organización calcula que el porcentaje de médicos eventuales ronda el 20% en Madrid, con un 30% en determinados hospitales. Fuentes del hospital Carlos III señalan que la eventualidad entre enfermeras y auxiliares de enfermería ronda en este centro el 40%.

En los centros madrileños abundan los casos de especialistas que encadenan contratos cada tres meses pese a ocupar plazas estructurales. Se han dado algunos de acumulación de 69 contratos en cuatro años. El año 2014 ha sido de los mejores para los eventuales, porque a muchos se les hizo contrato por 12 meses, hasta el 31 de diciembre. Es el caso de los facultativos de Tropicales del Carlos III. En cambio, en 2013, en pleno proceso de privatización —plan retirado tras varios reveses en los juzgados— la Administración hizo contratos de mes en mes, explica Ezquerra.

La Consejería de Sanidad madrileña no facilitó el porcentaje de eventualidad entre los 16.000 facultativos de la región. El complejo hospitalario La Paz-Carlos III aseguró que “todos los médicos de la unidad de Tropicales están en proceso de interinización”.

Un juzgado investiga la formación de los sanitarios que tratan el ébola

Las denuncias sobre la falta de formación adecuada para atender casos de ébola en el complejo hospitalario La Paz-Carlos III de Madrid han llegado al juzgado y van a ser investigadas. La titular del juzgado de Instrucción número 21 de Madrid ha incoado diligencias previas por la posible existencia de una infracción penal tras admitir a trámite una denuncia presentada por 15 médicos del servicio de Medicina Intensiva del hospital de La Paz-Carlos III de Madrid.

La magistrada, en un auto fechado el 22 de octubre al que ha tenido acceso EL PAÍS, ha solicitado al centro documentación que acredite qué cursos de formación se realizaron, una relación del personal sanitario que asistió y de las personas que los impartieron, además de una lista completa con todos los médicos, enfermeras y auxiliares de enfermería que hayan estado en contacto con el virus del ébola.

La titular del juzgado solicita también a la Inspección de Trabajo que le remita todas las actas o los informes instruidos “en relación con los hechos objeto de la denuncia”. Los 15 denunciantes señalan en su escrito como posibles delitos cometidos durante la preparación de los sanitarios uno contra la salud pública y otro contra la seguridad de los trabajadores.

En esta denuncia, tramitada por el sindicato de médicos Amyts, los facultativos aseguran que, desde que la dirección del hospital comunicó el 25 de abril a su Servicio de Medicina Intensiva que el hospital había sido designado centro de referencia para detección, cribado y tratamiento del ébola, ellos empezaron a denunciar “la necesidad de una infraestructura, medios y formación” para “proteger al personal implicado y evitar riesgos de transmisión al resto de la población”.

A los médicos, continúa el escrito, se les prometió una formación adecuada mediante talleres prácticos. “En su lugar”, señalan, “el servicio de Protección de Riesgos Laborales del hospital ofreció en el mes de julio a los interesados una charla explicativa de unos 45 minutos de duración, a lo sumo, y la exhibición de unos trajes de protección que no reúnen las condiciones de seguridad requeridas”.

El 6 de agosto, ante la inminente llegada del primer misionero repatriado por estar infectado de ébola, y “la ausencia de los medios solicitados”, los médicos volvieron a remitir un escrito a la Consejería de Sanidad madrileña. Pedían implantar las medidas solicitadas en abril “con urgencia máxima”. Entre otras cosas, afirmaban que el hospital de La Paz, centro con más de 1.000 camas de hospitalización, no era el adecuado para recibir a un paciente infeccioso de esas características. “De forma apresurada”, aseguran, y gracias a su “presión”, esta denuncia fue subsanada al “reasignarse el hospital Carlos III como centro de referencia” en lugar de La Paz.

Las quejas por escrito continuaron, al menos, hasta el 8 de octubre pasado. Los intensivistas exigieron los mismos niveles de bioseguridad que en las instalaciones europeas o estadounidenses que atienden a pacientes críticos infectados por el ébola.

La Fiscalía de la Audiencia Provincial de Madrid abrió diligencias hace unas semanas para determinar si existió infracción penal en las circunstancias del contagio de la auxiliar de enfermería Teresa Romero. Al tener conocimiento de que un juzgado de Instrucción ha incoado diligencias por estos mismos hechos, ha detenido su investigación y ha remitido a este juzgado todas las actuaciones ya realizadas. Entre otras cosas, había pedido información a La Paz-Carlos III y al hospital de Alcorcón sobre los procedimientos empleados.

La desigualdad de la A a la Z

Iguales. Lo que debería ser objetivo y meta de todo Gobierno y sociedad democrática se está convirtiendo en los últimos años en sueño inalcanzable. Con tal título se ha presentado en Madrid este jueves el último informe de Oxfam Intermón en el que denuncia la creciente desigualdad económica, de género y de oportunidades en todo el mundo. Ocurre inter e intra países y en tantos aspectos ya, que las brechas aumentan entre ricos y pobres; las mujeres no dejan de sufrir discriminación y sus posibilidades para estudiar, trabajar o alcanzar puestos de responsabilidad política o empresarial siguen muy limitadas. Y ni siquiera en el respeto por los Derechos Humanos se usa la misma vara de medir para todos: pueblos indígenas, homosexuales o gitanos, ente otros, se encuentran excluidos y olvidados en determinados países.

Son tantos los conceptos, datos y acercamientos relacionados con la creciente desigualdad en este siglo XXI que hemos elaborado este abecedario con la pretensión de desgranar lo recogido en el estudio de Oxfam y mostrar así, con su ayuda y algunos datos más, una suerte de “estado de la desigualdad del mundo en 28 palabras”.

Alfabetización

La formación, la escuela, los estudios marcan en gran medida el trabajo, el salario, la posición social que se tendrá en la vida. Los sociólogos coinciden en señalar a la educación como clave en la generación de oportunidades de mejora de los individuos. Pero en el mundo hay 781 millones de analfabetos, según la UNESCO. “A pesar de los avances”, matiza el organismo. De ese número, 126 millones son niños. Para reducir estas cifras, el mundo marcó en el 2000 como reto universal que todos menores del planeta tuvieran acceso a la educación primaria. Era el Objetivo 2 del Milenio (ODM). En las regiones en vías de desarrollo, esa promesa no se ha cumplido para el 10% de ellos. En total, 58 millones no van al colegio, según la ONU.

Son niños pobres que no contarán, en el futuro, con las capacidades y herramientas para mejorar su situación. Ellos son la prueba de que la igualdad de oportunidades es todavía un sueño lejano, pues su punto de partida es muy distinto de quienes en sus países cuentan con sistemas educativos públicos y gratuitos; muy diferente de aquellos cuyos padres pueden pagarles la mejor universidad o, simplemente, les permiten ir a la escuela. Así, la falta de educación es un factor crucial. Y como un bucle, “la desigualdad obstaculiza el avance hacia la educación universal”, explica el informe de seguimiento de los ODM.

Brecha

En el mundo hay muchas: la salarial, la de género, social, económica o la digital. Todas ellas significan y generan inequidad. Algunas de ellas, en algunos lugares del mundo, se consiguen estrechar. Hace apenas unos días, Facebook llegó a 100 millones de usuarios activos al mes en África, lo que la compañía tecnológica anunció animosa a bombo y platillo. Sin embargo, no todos los datos dan lugar a celebraciones: siete de cada 10 personas en el mundo, vive en países en los que la brecha entre ricos y pobres ha aumentado en los últimos 30 años, según refleja el estudio realizado por el economista Branko Milanovic en 2013.



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Bernarda Paniagua Santana, en su tienda en Villa Eloísa de las Cañitas, en la República Dominicana. / Pablo Tosco (OI)

Un ejemplo práctico de lo que esto significa es la historia de Bernarda Paniguada, una vendedora de quesos y otros productos alimenticios en Villa Eloísa de las Cañitas, una de las zonas más pobres y desatendidas de la República Dominicana. Su hija mayor, Karynely, acabó el instituto hace cuatro años y ahora ayuda en el negocio familiar. No pudo seguir estudiando ni encontrar un buen trabajo porque carece de los conocimientos informáticos necesarios ya que en su colegio no había ningún ordenador. En otro punto del país, en una de las zonas más ricas, vive Víctor Rojas, que dirige una prestigiosa empresa. En su barrio, sus hijos tienen colegios en los que reciben “la mejor educación posible”, relata Oxfam Intermón, y un médico les visita en casa ante el menor síntoma de fiebre.

Cambio climático

“La desigualdad económica subyace en muchos de los conflictos violentos del mundo y constituye un obstáculo en la lucha contra el cambio climático”, señala el informe Iguales. Con frecuencia, continúan los autores, las personas más pobres son las primeras y principales afectadas por la destrucción del medio ambiente. Sin embargo, son las más ricas quienes tienen un mayor impacto sobre los recursos del planeta. Narinder Kakar, el Observador Permanente de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en las Naciones Unidas, ha declarado que la degradación medioambiental puede atribuirse a menos del 30% de la población mundial, según recoge el texto de Oxfam. Así, unos destruyen el planeta y otros sufren las consecuencias, denuncia la ONG. “El 7% más rico de la población mundial (500 millones de personas) es responsable del 50% de las emisiones mundiales de CO2, mientras que el 50% más pobre produce sólo el 7% de la contaminación”. Parecida proporción inversa sucede con el consumo del agua. 

Derechos Humanos

Artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948):

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Empleo

La importancia de que la mayor parte de la población de un país tenga un trabajo digno, reconocido y apropiadamente remunerado es clave en la lucha contra la desigualdad, pues es la principal fuente de ingresos para la mayoría de las personas. Sirve, cuanto menos, para que tengan garantizado un nivel de vida digno, tal como apuntan los expertos de ONG y organismos internacionales. El acceso a un empleo digno se incluye, de hecho, entre los Objetivos del Milenio y (como asignatura pendiente) todo apunta a que estará también entre los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible que se fijarán en el próximo 2015.

También señalan los autores del informe de Oxfam Intermón (OI) que se debe garantizar una ayuda pública a aquellos que se quedan sin trabajo. La organización reclama, como medida anti inequidad, unos ingresos mínimos a través de prestaciones por desempleo y pensiones, entre otros. 

En países como Rusia, ciudadanos como Vasily y su mujer, se sienten desamparados y olvidados por el Estado. Trabajaban en la fábrica textil de Vyshnevolotsky, en el pueblo ruso de Vyshny Volochek, pero la factoría cerró en 2002. “Todo el mundo aquí se quedó sin empleo. Fuimos víctimas y pensamos que alguien se preocuparía por nuestra situación. Pero no fue así, nadie nos ayudó. En Moscú se estaban haciendo ricos, pero el Gobierno no se inquietó por lo que estaba pasando en este lugar”, se queja el hombre en un testimonio recogido en el informe. 

Fiscalidad

La redistribución de la riqueza es uno de los mantras que repiten las organizaciones sociales. Como mecanismo para que el reparto sea más equitativo, un grupo muy importante de ellas y de miembros la sociedad civil llevan mucho tiempo reclamando una política fiscal, nacional e internacional, más distributiva. Una de las propuestas que ha cobrado fuerza, y ya es una realidad en algunos países, es que se imponga la llamada tasa Tobin. Se trata de un Impuesto sobre las Transacciones Financieras (ITF) inspirado parcialmente en las ideas del economista americano James Tobin.

El ITF está respaldado por la ONU, el G20, la Comisión Europea, e incluso el FMI, inicialmente reacio. Las razones son sólidas: un impuesto de estas características desincentiva los movimientos especulativos de los mercados financieros. Lo recaudado debería destinarse a combatir la pobreza y la desigualdad. Y esa cantidad podría ser muy abultada si se extendiera, por ejemplo, a las acciones, bonos y derivados financieros: según cálculos de Oxfam Intermón, 37.000 millones de euros solo en la Unión Europea.

Gini

Existen muchos acercamientos para estudiar y explicar la desigualdad: desde el humano hasta el meramente numérico. Uno de los índices mas reconocidos para medirla de Gini, que tras una compleja fórmula da un número entre 0 (una sociedad completamente igual) y 1 (uno acapara todo y los demás no tienen nada). Ambos extremos son imposibles, pero en las décimas es donde está la diferencia para la calidad de vida de millones de personas.

Hospitales

Hospitales, centros médicos, personal sanitario… Un sistema sanitario define a un país y la situación de sus habitantes. El acceso a la sanidad, la gratuidad o no de los sistemas de salud, los recursos públicos que se destinan a infraestructuras, evitar enfermedades y curar a las personas, son elementos clave.

“La brecha económica es causa de desigualdades en la salud, la educación y en las oportunidades de futuro”, apunta el informe de Oxfam. Si bien, como la propia organización subraya, las decisiones políticas encaminadas prestar un servicio a todos los ciudadanos de un Estado por igual contribuyen, sin duda, a corregir lo que el dinero separa. No fue el caso de Karo y Anahit. En 2010, el Gobierno de su país, Armenia, dedicó al gasto en atención sanitaria un 1,62% de su presupuesto total. Esta falta de inversión ha obligado a la población a realizar considerables pagos directamente de su bolsillo para cubrir sus necesidades médicas. El elevado coste de la atención ha puesto a este matrimonio en una difícil situación financiera. Ella padece hipertensión arterial y prolapso uterino, por lo cual requiere una intervención quirúrgica, mientras que él ha sobrevivido a un infarto de miocardio y sigue padeciendo las complicaciones provocadas por su diabetes. No cumplen, sin embargo, los requisitos para recibir asistencia subvencionada. Por eso, para tratarse de sus dolencias han tenido que solicitar préstamos bancarios, además de vender sus joyas y ganado. Con cada nuevo problema de salud que surge, la familia se hunde más en el endeudamiento y la pobreza.

Indígenas



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Grupos de indígenas bolivianos bajan desde El Alto hasta La Paz para exigir que se forme una Asamblea Constituyente en Bolivia (2004). / Noah Friedman Rudovsky

Hasta hace poco, Bolivia era un país donde la pobreza y la desigualdad estaban unidas a la discriminación racial en contra de la población indígena mayoritaria que, en gran medida, estaba excluida de la toma de decisiones políticas. En 2006 llegó al poder Evo Morales, el primer presidente indígena del país. Los movimientos sociales impulsaron la creación de una nueva Constitución, que consagró una serie de derechos políticos, económicos y sociales, que incluía a la excluida (hasta entonces) comunidad indígena. Actualmente, muchas más personas se benefician de la explotación de los recursos naturales del país, pues el Gobierno ha aumentado la inversión en infraestructuras, programas sociales dirigidos a ciertos colectivos y ha extendido el derecho a una pensión. También ha elevado el salario mínimo y el gasto público en sanidad y educación. Aunque es necesario un gasto aún mayor en estos servicios, la pobreza y la desigualdad no han dejado de disminuir en el país en los últimos diez años.

Este es solo un ejemplo de que la discriminación a grupos minoritarios no es inevitable.

Jóvenes

Hay zonas del mundo como África donde más de la mitad de la población (1.000 millones de habitantes) tiene menos de 20 años. Con este dato, y teniendo en cuenta que allí se encuentran los países más pobres del planeta, es fácil imaginar hacia dónde está creciendo el mundo pero no en todos los parámetros y derechos que debiera. De no verse acompasado con una mejora de la condiciones de vida, la explosión demográfica puede convertirse en un polvorín que genere inestabilidad, violencia social y movimientos migratorios masivos.

Kofi Annan

Presidente del Africa Progress Panel (Panel para el Progreso de África), ex secretario general de las Naciones Unidas y premio Nobel.

La creciente desigualdad entre ricos y pobres se encuentra en un punto de inflexión: o bien se consolida aún más, poniendo en peligro nuestros esfuerzos de reducción de la pobreza, o bien llevamos a cabo cambios concretos que nos permitan revertirla. Este valioso informe de Oxfam analiza los problemas provocados por la desigualdad extrema, así como las decisiones políticas que los Gobiernos pueden adoptar para construir un mundo más justo en el que todas las personas tengamos las mismas oportunidades. El presente informe es un llamamiento a la acción en favor del bien común. Debemos responder a él”.

Legislación

De nada sirven los grandes discursos y los informes si no hay leyes que implementen en los Estados aquello que se ha acordado en los organismos internacionales. Esto sucede con la lucha contra la desigualdad. Dede Obama hasta el Papa Francisco han asegurado que combatirla es uno de los retos más importantes del siglo XXI. Pero cuando se trata de aprobar medidas concretas, las intenciones quedan descafeinadas. Porque una cosa es decir que todo el mundo merece un salario mínimo digno y otra obligar a las empresas a pagarlo.

Mitos

¿Quién no ha escuchado que los pobres lo son porque no quieren trabajar o son personas vagas? Tampoco es raro que salga en conversaciones de bar que “esto de la desigualdad es tan antiguo como el mundo” y que por eso es además “inevitable”. Oxfam Intermón cree que nada de eso es verdad. Al menos, no del todo. Por eso, dedica un capítulo del informe a desmontar y combatir estos tópicos.

1. La desigualdad extrema siempre ha existido y siempre existirá

Para la ONG, las grandes variaciones de los niveles de desigualdad a lo largo del tiempo y entre los distintos países demuestran que el nivel de desigualdad “no es el resultado de ningún orden natural de las cosas, sino que depende de una serie de factores externos, como las políticas gubernamentales”. Los autores del documento exponen ejemplos de ello. Es el caso de muchos países de América Latina que en la última década han reducido la brecha. “Entre 2002 y 2011, la desigualdad de ingresos disminuyó en 14 de los 17 países latinoamericanos de los que existen datos comparables”, aseguran. Esos avances se han producido, dicen, gracias a la presión social para que sus Gobiernos adoptaran medidas redistributivas e invirtieran en sanidad y educación públicas. A lo largo de este período, aproximadamente 50 millones.

2. Los ricos lo son porque se lo merecen y trabajan más que el resto

Así refuta la organización: “Este mito presupone que todo el mundo parte de la misma base, de modo que cualquiera puede hacerse rico si trabaja lo suficiente. La realidad es que, en muchos países, el patrimonio y los ingresos que pueda tener una persona en el futuro están determinados en gran medida por los ingresos que tienen sus padres. Un tercio de las personas más ricas del mundo no amasó su fortuna trabajando duro, sino que la heredó″.

3. La desigualdad es necesaria para recompensar a quienes hacen las cosas bien

Cierto grado de desigualdad como recompensa a la innovación y la iniciativa empresarial es aceptable, según OI. Pero matiza que eso no explica la diferencia extrema entre las fortunas que amasan unos o los sueldos “desorbitados” y las condiciones de vida precarias de otros. “Sería absurdo creer que el director de una empresa que gana 200 veces más que el trabajador medio es 200 veces más productivo o que contribuye 200 veces más a la sociedad”, se lee en el texto.

4. La política de la desigualdad no es más que la política de la envidia

Frente al argumento de que quienes defienden más equidad lo hacen por envidia de los que tienen o ganan más que ellos, Oxfam Intermón apunta que las sociedades con mayores niveles de desigualdad económica tienen, en general, mayores índices de delincuencia, menor esperanza de vida, mayores niveles de mortalidad infantil, peor salud y bajos niveles de confianza”. Peor aun, añade, la desigualdad “extrema” también hace que el poder se concentre en manos de una minoría, lo cual constituye una amenaza para la democracia.

5. Crecimiento y reducción de la desigualdad son incompatibles

Lejos de que esta afirmación sea verdad, la organización subraya que diferentes estudios demuestran lo contrario. No solo no lo son sino que, para OI, un crecimiento sostenible solo es posible si es equitativo.

6. El problema no es la desigualdad económica extrema, sino la pobreza extrema

Hay quienes piensan que mientras se reduzca el número de persona que viven en situación de pobreza, no hay por qué preocuparse por la desigualdad ni por el hecho de que los ricos lo sean cada vez más. El informe viene a refutar esta idea en tanto que el crecimiento de la brecha económica entre las capas más altas y más bajas de la sociedad ralentiza el ritmo de reducción de la pobreza, e incluso amenaza con revertirlo. La propia ONU ha advertido de este riesgo si no se pone freno a la curva ascendente de la inequidad. Lo hizo recientemente en el informe del Índice de Desarrollo Humano, en que afirmaba que 800.000 personas que han salido de la pobreza en las últimas décadas podrían volver a caer en ella y sumarse, de nuevo, a los 1.500 millones de personas que viven en la miseria.

Niños

La sociología ha demostrado ampliamente que la pobreza se hereda (como la riqueza). Los hijos de las personas con menos recursos cuentan con menos oportunidades para estudiar, tienen mayor riesgo de sufrir problemas de salud y están, en la mayoría de los casos, abocados a repetir la historia de miseria de sus padres. Poner el foco en ellos es capital. Son uno de los grupos más vulnerables pues no pueden defender sus derechos por sí mismos, y sufren con mayor dureza los estragos de la pobreza y el hambre. Y, aunque esto muy grave en los países menos desarrollados, no es exclusivo. 

EspaÑa

Un reciente informe de Unicef sobre pobreza infantil en las 41 economías más avanzadas del mundo es buena prueba de la situación que se vive en España. En cuatro años desde que estalló la crisis, hay 800.000 niños más en situación precaria, un aumento de 8 puntos respecto al dato de 2008, lo que sitúa al país en tercera posición entre los desarrollados en cuanto a proporción de sus menores que vive en hogares bajo el umbral de la pobreza (con menos de un 60% de la renta media) En total, hay 2,7 millones en esa situación.

No es el único documento con datos demoledores que se ha publicado esta misma semana. El informe Foessa de Cáritas denunciaba este mismo martes que solo el 34,3% de los españoles vive sin carestías esenciales.

Objetivos de Desarrollo Sostenible

En 2015, se renovarán los actuales ODM (adoptados por la ONU en 2000) y se sustituirán por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Esta nueva agenda internacional está todavía por decidir, pero ya se vislumbran los principales retos que contendrá, entre ellos, la lucha contra la desigualdad. Lo incluye como Objetivo 10 el listado propuesto por el grupo de expertos de alto nivel después de meses de conversaciones entre ONG, Gobiernos y representantes de empresas. “Reducir la desigualdad entre países y dentro de estos”, dice. Las metas que se suscriben bajo este epígrafe adolecen de falta de precisión y ha despertado las quejas de quienes esperaban mayor contundencia. La cuestión es en qué medidas reales se traducirán estos retos: “Lograr progresivamente y mantener el incremento de los ingresos del 40% más pobre de la población a un ritmo mayor que el promedio nacional, para el año 2030″, o “adoptar políticas, sobre todo fiscales, salariales y de protección social, para alcanzar progresivamente una mayor igualdad”. ¿Aumentarán los salarios mínimos, impondrán la tan deseada Tasa Tobin?

Pobreza

El crecimiento de la desigualdad no significa necesariamente que haya más pobres en el mundo. Tampoco que el desarrollo económico de los países sea equitativo entre su población.

De hecho, a pesar del aumento generalizado de la desigualdad en el mundo, el objetivo de reducir a la mitad las tasas de pobreza extrema se alcanzó cinco años antes de la fecha límite fijada para 2015. “Si bien en 2010, 700 millones de personas habían dejado de vivir en condiciones de extrema pobreza en comparación con 1990, 1.200 millones de personas en todo el mundo se encuentran todavía en esa situación”, señala el documento de seguimiento de los ODM. Es prioritario, coinciden los expertos, dejar ese contador a cero. Lo que no exime a los gobiernos y organismos internacionales, puntualizan quienes ponen el foco en la inequidad, iniciar una batalla sin tregua para reducir la brecha económica y social.

Quiénes ganan, quiénes pierden

Ricos

Oxfam Intermón subraya que no solo las 85 mayores fortunas del mundo (según Forbes y Credit Suisse) acumulan tanta riqueza como la mitad más pobre del planeta (unos 3.500 millones de personas), sino que además sus carteras no han dejado de engordar. Concretamente, 668 millones de dólares al día, lo que suma un total en un años (entre marzo de 2013 y marzo de 2014) de 244.000 millones de dólares. Tanto tienen que algunos multimillonarios del planeta necesitarían varias vidas para gastarse su fortuna a razón de un millón de dólares al día. Las cifras son de esas que escandalizan.

Los datos sobre ricos y pobres, rentas, cuentas corrientes y patrimonios hay que tomarlos, sin embargo, con cautela en tanto que muchos de ellos no están actualizados ni se calculan con fórmulas comparables. Lo que en definitiva dificulta tener una fotografía nítida sobre la desigualdad. El mapa que acompaña esta información intenta paliar estas carencias. Así, para calcular el porcentaje de los ingresos totales de un país que se lleva el 20% más rico de la población se han cruzado y armonizado tres bases datos recomendadas por expertos estadistas de las Naciones Unidas (UNI WIIDER; SWIID, el Banco Mundial y Eurostat). Algunos países, sin embargo, contienen la cifra de hace una década al ser ese el último disponible, o aparecen completamente en blanco. Esto pone de manifiesto la necesidad de estadísticas fiables y transparencia en las cuentas.

Servicios públicos

Los Gobiernos son responsables con sus decisiones de la situación en la que viven los ciudadanos. Es fácil distinguir cuándo el Estado actúa o no en favor de las personas y el desarrollo. Basta con observar en cualquier ciudad o poblado de mundo si hay alcantarillas, alumbrado, escuelas y transporte público… En definitiva, servicios público.

Muchos de ustedes se preguntarán si podemos hacer algo para cambiar esta situación. La respuesta es un firme sí. La desigualdad no es inevitable, es el resultado de decisiones políticas. El presente informe se centra en analizar las alternativas y medidas políticas que pueden revertirla: desde servicios públicos y gratuitos de salud y educación al servicio de toda la población, que garanticen que las personas pobres no quedan excluidas

Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam

De esta reflexión de la máxima responsable de OI se extrae que la educación y la sanidad son los principales servicios públicos que los Gobiernos deben garantizar para alcanzar una sociedad más justa y equitativa. No solo porque una mayor formación y mejor salud incrementan las oportunidades para los más pobres. A veces, la vida está en juego. Babena Bawa era un agricultor en una zona remota y subdesarrollada en la región noroccidental de Ghana, donde siete centros de salud atienden a una población de casi 80.000 personas. No hay hospitales, ni médicos cualificados. Solo hay un enfermero por cada 10.000 habitantes. En mayo de 2014, Babena murió a causa de la picadura de una serpiente que podría haberse tratado fácilmente. Pero este ghanés pasó sus últimas horas en una desesperada carrera contrarreloj para llegar al hospital de la región, a 120 kilómetros de distancia, el único que disponía del antídoto. El viaje fue demasiado largo. A veces, las distancias que hay que acortar son tan reales como las que separan a un enfermo de un doctor.

Tierra

“La forma más antigua de desigualdad”, dice Oxfam. Históricamente, la tenencia de tierras era lo que marcaba la riqueza de las familias. “En los países en desarrollo sigue siendo así. Las superficies agrícolas son especialmente importantes para su subsistencia”, apunta el texto. Y cultivar un terreno propio es, para muchos, la única garantía de que mañana podrán comer. En la mayoría de países de América Latina, el coeficiente de Gini en relación a la desigualdad en la distribución de la tierra supera el 0,8. Las grandes explotaciones de potentes empresas están asediando, expulsando, desplazando y hundiendo a la población rural.

Paraguay es el paradigma. Allí vive Ceferina, una abuela de 63 años, que posee una parcela, relativamente pequeña, de cinco hectáreas. Hasta ahora se ha negado a vendérsela  a una gran empresa sojera como sí han hecho la mayoría de sus vecinos. Ella defiende su postura: “No tengo otra alternativa que quedarme aquí, aunque hacer negocio es cada vez más difícil. Ahora, en esta zona, hay pueblos en los que no ha quedado nada salvo cultivos de soja. Todo el mundo se ha ido, son pueblos fantasmas. Es mentira que esas grandes plantaciones creen oportunidades de trabajo. Compran maquinaria agrícola moderna que lo hace todo, así que sólo necesitan a una persona que conduzca un tractor para labrar cien hectáreas. ¿A quién le da trabajo eso? Mucha gente se ha mudado a los suburbios de las ciudades y vive en la miseria, en la calle. Son agricultores, como nosotros, que vendieron sus tierras y se marcharon con la esperanza de encontrar una vida mejor en la ciudad. Pero vender no es la solución. Necesitamos nuestras tierras”.



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Ceferina Guerrero en su casa en Repatriación, Caaguazú. / Amadeo Velázquez (OI)

Urbanismo

Más de la mitad de la población del mundo habita ya en grandes ciudades. Los expertos advierten: en ellas se librará la mayor batalla contra la inequidad. Para abordar todos los retos y soluciones sobre el orden, gestión y gobernanza en las urbes, ha nacido en PLANETA FUTURO el nuevo Blog SeresUrbanos.

Violencia

La conflictividad social, el desencanto general, la peligrosidad en las calles y el riesgo de ruptura de la paz social tienen una relación directa con la brecha entre ricos y pobres. Desigualdad y violencia se retroalimentan.

La organización lo explica con este ejemplo.



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La Colonia Flor del Campo en Tegucigalpa, Honduras. / Oxfam Honduras

Los datos sobre la violencia en Honduras son demoledores. El país es considerado el más peligroso del mundo, con un índice de homicidios de 79 por cada 100.000 habitantes (frente a menos de 1 por cada 100.000 en España). La explicación detrás de estos números está, en parte, en los abultados índices de desigualdad.

Regina, de 26 años, vive en una comunidad residencial cerrada de alta seguridad en la capital hondureña, Tegucigalpa, en la que residen 150 personas.

“Mis padres siempre tienen miedo por mi seguridad y la de mi hermana. Podemos salir en coche provado por la noche, pero utilizar el transporte público supondría un problema. Tampoco iría andando por la noche [...] Hay que estar siempre alerta. Para protegerte tienes que vivir en casas cerradas con seguridad privada, y si no puedes permitírtelo, debes tener cuidado”.

Carmen, de 34 años, vive en otro barrio de Tegucigalpa que no tiene agua corriente, ni farolas ni calles asfaltadas que permitan el acceso de coches. Varios de sus amigos y familiares han sido asesinados, dos de ellos en su casa.

“Me siento totalmente desprotegida por el Estado, sobre todo porque no se preocupan por nosotros [los habitantes de su barrio]. Al contrario, nos estigmatizan porque clasifican nuestros barrios como “barrios calientes”, lo cual significa que saben lo difícil que nos resulta vivir aquí y optan por no hacer nada al respecto. He intentado denunciar actos de violencia contra las mujeres que se producen en mi comunidad, pero todas las veces los pandilleros me han parado para decirme que tengo que pedirles permiso antes de denunciar cualquier abuso”.

Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam

He luchado contra la desigualdad durante toda mi vida. En el lugar donde crecí, en Uganda, mi familia no tenía mucho, pero estábamos entre los más acomodados. Mi mejor amiga y yo íbamos al colegio juntas todos los días. Yo tenía un par de zapatos, ella iba descalza. En aquel momento no entendía por qué, y ahora tampoco. Es necesario combatir la desigualdad siempre, en todo momento.

XY. Desigualdad de género

Hay quienes afirman que es la gran desigualdad entre todas las desigualdades. Ellas todavía se enfrentan a salarios más bajos que los hombres por un mismo trabajo, tienen mayores dificultades para acceder a cargo de poder y se ven forzadas, en muchos casos, a abandonar sus empleos cuando son madres por falta de políticas coherentes de conciliación familiar. Todo esto, en los países desarrollados. Porque nacer mujer en otros puntos del mapa significa estar condenada a sufrir abusos, que mutilen sus genitales, ser obligada a contraer matrimonio, aun de niñas, y no poder acceder por falta de medios y apoyo familiar a la educación y estar abocadas a realizar las labores domésticas de por vida. 



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Ellas, niñas y adolescentes todavía, alzan la voz contra la discriminación y la violencia de género en sus países. / Claudio Álvarez

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer obliga a los Estados llama a erradicarla “por todos los medios oportunos”, recuerda el informe. Hacen falta políticas con perspectiva de género, reclama Oxfam. Todavía queda mucho por hacer si cada tres segundos una menor en es forzada a casarse, si una de cada cuatro adolescentes de entre 15 y 19 años del planeta —70 millones— han sido víctimas de violencia física; y cada diez minutos, muere una por ello; si todavía, en los países en desarrollo, la principal causa de fallecimiento de chicas son las complicaciones derivadas del embarazo y el parto: 50.000 pierden la vida cada año. Son necesarias medidas para evitar heridas muy dolorosas, recuerda la ONG, porque unos 140 millones de pequeñas y mujeres han sido sometidas a la ablación, un número que aumenta en dos millones cada año…

Zzzzzzzzz. ¡Actúa!

La publicación de este documento es una llamada a la conciencia de la ciudadanía y los Gobiernos para que se movilicen y tomen medidas en favor de una mayor justicia social. Dicen en Oxfam que la desigualdad no es inevitables. Y clama: ¡Actúa!

EE UU asiste a una reunión técnica sobre el ébola en La Habana

Cuba y Estados Unidos siguen dando muestras de su voluntad de trabajar en estrategias conjuntas para combatir el virus del ébola en África occidental y prevenir su expansión en América. Una delegación estadounidense participó, entre el miércoles y este jueves, en una reunión técnica celebrada en La Habana y convocada por los países integrantes de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), con el fin de fomentar la cooperación en la lucha contra la enfermedad, que ha contagiado a más de 10.000 personas en el continente africano y ha matado a cerca de la mitad.

“Esta es una emergencia mundial y todos debemos trabajar unidos y cooperar en este esfuerzo”, sostuvo el miércoles Nelson Arboleda, el director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos para Centroamérica (CDC) y uno de los dos oficiales estadounidenses que viajaron al encuentro en La Habana, al que asistieron 254 representantes de 32 naciones de la región. “Apoyamos a los países y a los ministerios de Salud de las Américas para asegurar que tengan las capacidades adecuadas para poder responder a una posible introducción del ébola. Estamos dispuestos a cooperar con todos los actores que están trabajando en la región para asegurar una respuesta eficiente a nivel mundial contra este virus”, añadió.

La reunión, de carácter técnico, fue pautada durante la cumbre extraordinaria de los países de la ALBA, celebrada el pasado 20 de octubre en La Habana por iniciativa del presidente cubano Raúl Castro, con el objetivo de coordinar esfuerzos en la lucha contra la epidemia. En aquella oportunidad, Castro llamó a sus Gobiernos aliados de izquierda a sumarse a las iniciativas puestas en marcha por Naciones Unidas y por la Organización Mundial de Salud. El mandatario aseguró entonces estar dispuesto a trabajar “codo a codo” con todos los países, “incluyendo a Estados Unidos”. Este país, en respuesta, puso a la orden del personal cubano toda la ayuda en caso de que se produjera un contagio.

Cuba prometió enviar 461 médicos y enfermeros a tres de los ocho países africanos más afectados por el virus, de los cuales 256 ya se encuentran distribuidos en Liberia, Sierra Leona y Guinea Conakry desde principios de octubre. Uno de estos cooperantes, el economista Jorge Juan Guerra Rodríguez, de 60 años, falleció el 26 de octubre en Guinea por un “paludismo con complicación cerebral”, según informó el Ministerio de Salud Pública de Cuba a través de un comunicado. De acuerdo con la versión oficial, Rodríguez trabajaba como administrador de la brigada médica y había llegado a África 20 días antes de su muerte. Durante el encuentro del pasado miércoles, la delegación cubana pidió a los participantes un minuto de silencio en su honor.

Desde la otra orilla, Mario Díaz-Balart, congresista republicano de origen cubano, calificó como un “escándalo” la presencia de oficiales de salud estadounidenses en la reunión de La Habana y que Estados Unidos elogie el envío de médicos cubanos a África. “No hay nada de caritativo en las acciones de la dictadura cubana en África, y no hay paridad entre los médicos estadounidenses y los cubanos. Los médicos cubanos están capacitados apresuradamente, mal equipados y obligados a trabajar en condiciones peligrosas, mientras que la mayor parte de su paga se desvía hacia la dictadura de Castro. Que un oficial estadounidense apruebe su explotación abierta es indignante”, sostuvo este jueves.

Brittany Maynard se replantea la fecha elegida para suicidarse

La mujer que ha despertado el debate del suicidio asistido en Estados Unidos, Brittany Maynard, dejó abierta la puerta este jueves a no quitarse la vida mañana sábado, tal como había planeado. Brittany Maynard, de 29 años, padece un cáncer agresivo e incurable en el cerebro diagnosticado el pasado mes de enero y los médicos le dan menos de un año de vida. Maynard conmocionó a Estados Unidos al anunciar públicamente que planeaba quitarse la vida con la ayuda de medicamentos el 1 de noviembre para evitarse a sí misma y a su familia el sufrimiento de la degeneración de su enfermedad. En un vídeo publicado el jueves, sin embargo, parece matizar esa decisión al decir: “Si llega el 2 de noviembre y he muerto, espero que mi familia siga orgullosa de mí por las decisiones que he tomado. Y si sigo viva, sé que seguiremos adelante como una familia por amor y que esta decisión llegará después”.

El vídeo ha sido publicado, como el anterior, por la organización Compassion&Choices, con la que Maynard colabora prestando el relato de sus últimos meses de vida y explicando su decisión como ejemplo para impulsar las leyes de muerte digna en Estados Unidos. En su caso, se ha tenido que mudar de California a Oregón para poder cumplir con su decisión, algo que no está al alcance de muchos.

“Cuando la gente me critica por no esperar más, o lo que sea que han decidido que es mejor para mí, me duele porque yo realmente lo pongo en riesgo cada día”, dice Maynard en el nuevo vídeo de su campaña. “Me arriesgo cada día que me levanto, porque todavía me siento lo suficientemente bien, tengo alegría y todavía me río con mi familia y mis amigos lo suficiente como para que este no parezca el momento adecuado. Pero llegará, porque me siento cada vez más enferma, semana tras semana”.

“Lo peor que me puede pasar es que espere demasiado por intentar aprovechar cada día”, explica Maynard. Con la voz entrecortada, Maynard describe en el nuevo vídeo como hace dos semanas hubo un momento en el que le costó reconocer a su marido, Dan. Maynard se siente deformada por los medicamentos contra el cáncer, que la han hecho engordar más de 10 kilos.

El caso de Maynard ha servido para impulsar el debate sobre la muerte digna en Estados Unidos. Actualmente, solo existen leyes de suicidio asistido en Oregón, Washington, Montana, Nuevo México y Vermont. La mayoría de los estadounidenses se muestran a favor de la idea de la muerte digna.

Hace solo dos días, los estadounidenses veían a Maynard feliz con su familia cumpliendo el que, según su anuncio, era su último deseo antes de morir, visitar el Gran Cañón del Colorado.

‘El estigma dificulta la investigación en el ébola’

Lleva cuatro años en Hamburgo, Alemania, como jefe de grupo en el Laboratorio de Virus Emergentes en el Instituto Heinrich Pette y también como investigador del departamento de Virología en el Instituto Bernahard Nocht de Medicina Tropical. Este es uno de los pocos centros de máximo nivel de bioseguridad para investigar el ébola y otros virus igual de peligrosos. Este ferrolano de 39 años ha apostado por el país germano, después de haber estado trabajando seis años en el Monte Sinaí, porque en Nueva York no podía trabajar con este patógeno y su afán es desentrañar más sobre un virus del que se sabe muy poco.

¿Por qué le interesa tanto el ébola?
Porque desde el punto de vista de la inmunología no se sabe nada. Es bastante fascinante para un investigador. Es un virus que no se sabe de dónde viene, por qué aparece de vez en cuando en humanos, por qué ha creado ahora esta megaepidemia y por qué unas personas sobreviven y otras no.
¿Es un virus complejo?
No, es un virus muy sencillo de solo siete genes. Eso es lo fascinante, por qué a pesar de su sencillez causa esta enfermedad tan agresiva.
¿Qué diferencias tiene comparado con el de la gripe o del SIDA?
El genoma del ébola está en un sólo segmento y el de la gripe en ocho. Eso hace que cuando dos cepas distintas de gripe infectan la misma célula esos segmentos se puedan barajar y crear un virus completamente nuevo. En ese sentido, el virus del ébola es mucho más estable. Si lo comparamos con el VIH hay más diferencias. El VIH es un virus de doble cadena de ARN pero la infección es muy distinta porque una parte importante del ciclo viral es la integración de su genoma dentro del genoma del huesped, su estrategia es muy distinta.
¿Por eso la dificultad de eliminar completamente el VIH del cuerpo de la persona infectada?
Sí, porque se queda de forma latente en las células que justamente son las que nos deben proteger de la infección, por eso es muy difícil erradicarlo. Una de las estrategias que se están estudiando es desarrollar técnicas para poder cortarlo, como si fueran unas tijeras, y sacarlo de las células que lo tienen latente. En cambio, el de la gripe y el ébola son muy diferentes. Porque lo que van a crear es una infección aguda en la que el virus se multiplica muy rápidamente en las células infectadas pero, una vez que una persona se cura, se cura para siempre. El virus está completamente fuera del organismo.
Si el virus del ébola es tan sencillo, ¿por qué no se conoce más?
Es una combinación de varias cosas. Hasta ahora ha habido muy pocos datos en humanos porque es un virus que lleva 40 años causando epidemias pequeñas en zonas rurales de África, con difícil acceso y con pocas oportunidades para estudiar lo que pasa, ya que se requiere de laboratorios de alta bioseguridad. Y luego la investigación requiere modelos animales y no hay muchos, el único que refleja lo que pasa en humanos es el mono que, por razones éticas y económicas, es complicado para investigar. Los modelos de ratones son pocos y no son buenos. Otra cosa importante es que durante la epidemia, casi todo el esfuerzo está en el diagnóstico y en el aislamiento, hay muy pocas oportunidades para la investigación. Además, debido a los pocos casos producidos hasta este último brote ha habido un interés relativamente bajo en todos los sentidos.
¿Qué puede aportar esta epidemia a la investigación?
Una de las características obvia de esta epidemia es que desafortunamente hay muchísimos casos pero también hay muchos supervivientes. Estamos investigando qué pasa en esos supervivientes. Hemos hecho estudios en África y también aquí, trayendo muestras del continente africano a para ver qué diferencias hay entre la gente que falleció por la enfermedad y la que sobrevive. Ese trabajo está siendo un esfuerzo europeo conjunto de varios países y centros en el contexto del Laboratorio Móvil Europeo. Queremos saber cómo se desarrolla la inmunidad y encontrar los marcadores de esta inmunidad.
¿Por qué no se hacen estudios de series de pacientes?
El estigma dificulta la investigación del ébola. Cuando un paciente sale del aislamiento, cambia su teléfono móvil, y si intentas contactar en su domicilio allí no hay nadie. Desaparecen porque no quiere saber nada más por el estigma. Les es muy difícil incorporarse a sus familias, a sus amigos, a sus vecinos. Por eso es muy difícil.
¿Se sabe cuánto dura la inmunidad?
No. De hecho, una de las cosas que queremos ver es cuándo se generan anticuerpos neutralizantes y saber cuánto duran, porque hay muy pocos estudios hasta ahora. Tampoco se sabe si hay respuesta inmunitaria mediada por las células T de memoria.
¿Qué implicaría la respuesta mediada por células T?
Necesitamos para saber qué ramas de las respuestas inmunes son responsables de la protección porque esto te podría indicar qué vacuna te interea desarrollar o las terapias a diseñar.
Una vez curada, ¿cuánto tiempo tiene una persona el virus en sus fluidos?
Pacientes en Nigeria curados siguen teniendo en su semen el genoma del virus. Eso no significa que sea virus infeccioso pero sí se detecta el ARN. Hay estudios que lo han demostrado antes. En mujeres en cambio no hemos detectado nada, por lo que es un problema de los supervivientes masculinos. Por eso se les da consejo que no tengan relaciones sexuales durante unos meses. En orina también se ha detectado y sólo en hombres. Pero, además, la revista NEJM publicó un caso de un paciente de Hamburgo en el que se detectó ARN del ébola en sudor hasta 40 días después de que el análisis en sangre sea negativo.
Entonces, ¿es normal tanta precaución que se está tomando con Teresa Romero?
En esto no hay expertos. Las medidas que se están tomando con Teresa son de prevención y de precaución. Supongo que además, después de las complicaciones que ha tenido tendrán que monitorizar que todo vuelva a funcionar como debe.
Su grupo identificó que Favipiravir podía ser eficaz contra el ébola. ¿Seguis investigando con este antiviral?
Sí, la idea es mover cuanto antes los ensayos a monos. Pero está en el aire, porque esta investigación requiere mucho dinero y ahora estamos a la espera de financiación. Sé que Francia va a hacer ensayos clínicos en humanos en Guinea con este fármaco.
¿Por cuál de las dos vacunas que se van a probar en ensayos clínicos apuesta?
Las dos vacunas han dado muy buenos resultados en monos. Y los dos grupos de investigadores involucrados en su desarrollo son muy buenos con una experiencia de muchos años. No me decanto por ninguna. Una cosa curiosa es que la vacuna basada en VSV [virus de la estomatitis vesicular] genera protección basada en anticuerpos neutralizantes y la vacuna de adenovirus genera protección basada en células CD8. Es interesante ver qué pasará en humanos, saber qué parte de la inmunidad es más o menos importante.
¿Se podrían combinar?
No creo, porque las dos están basadas en el mismo antígeno que es la glicoproteína. Lo que sí creo que podría ser compatible es combinar la vacuna con un antiviral, como Favipiravir, porque esos productos hacen cosas diferentes. La vacuna intenta generar inmunidad y el antivirasl ataca al mecanismo replicativo del virus. Mi apuesta personal es combinar estas terapias.
¿Eso es lo que se ha hecho con Teresa, combinar suero y antiviral?
Sí, el suero hiperinmune genera anticuerpos neutralizantes, inmunidad pasiva, y luego tienes la combinación del Favipiravir.
¿Es una manera de darle tiempo al cuerpo?
Sí, para que genere inmunidad propia y al controlar la replicación del virus también le das más tiempo al sistema inmune para responder.
¿Es fundamental iniciar el tratamiento pronto?
Sí, por eso el diagnóstico precoz es tan importante.
¿Es importante seguir desarrollando nuevos métodos diagnóstico?
Si la epidemia dura mucho, hay posibilidad de que la PCR no reconozca el virus si genera mutaciones. Por eso es importante.
¿Y la inversión ha sido suficiente?
Gran parte del dinero que se ha empleado en diagnóstico desde el principio de la epidemia viene de la UE. Mi experiencia es de gente muy volcada, tanto de la OMS, como de MSF, como de la gente que está en los equipos de diagnóstico, y de la gente local, hay mucha gente allí muy implicada de la que se habla poco, haciendo labores de logística, conductores, tratando pacientes, etc.
¿Ha estado trabajando en África con este brote?
Estuve en Nigeria cuando empezó el brote allí porque tengo experiencia en este país. Allí tengo un proyecto de Fiebre de Lassa, que es una infección parecida, y estuve con el Laboratorio Móvil Europeo, haciendo diagnósticos. Dentro de poco volveré a África, esta vez a Guinea.
¿Cómo es ese laboratorio?
Es un laboratorio que se puede montar en cualquier sitio. Se mete todo en cajas especiales que se transportan en avión. Se lleva equipo allí donde esté la infección y se monta donde se pueda, desde una tienda de campaña hasta una casa o lo que haya disponible. En Nigeria se montó en Port Harcourt, porque uno de los contactos de Lagos se fue allí. En esa ciudad hice diagnóstico de casos sospechosos con PCR para detectar el genoma del virus en sangre. Los médicos te mandan las muestras y nosotros las analizamos.
¿Se va allí de forma voluntaria o se rota?
Todo es voluntario pero forma parte del trabajo que hacemos. Se hacen rotaciones de tres semanas. Ahora el laboratorio de Nigeria está desmantelado pero tenemos uno en Guinea (en Guekedou) y otro en Liberia (en Foya).
¿Os resulta útil esa experiencia sobre el terreno?
Resulta útil porque es trabajo solidario, lo que haces con el diagnóstico es ayudar mucho para que los pacientes se traten lo antes posible y para aislar lo antes posible a los casos y que no contagien. Así es como se han controlado todos los brotes que ha habido en 40 años, aislando todos los casos y con diagnóstico rápido. Personalmente lo que he aprendido está en la parte social de la enfermedad: cuáles son las consecuencias de la enfermedad para la gente, cómo lo ven, cómo se pueden mejorar ciertas situaciones para la próxima vez.
¿Lo aprendido condiciona la investigación?
Condiciona la respuesta a la epidemia sobre todo. Pero sí que a veces problemas sociales de allí generan líneas para la investigación. Por ejemplo, en esta epidemia ha habido muchos casos de trabajadores sanitarios que se han infectado, lo que amplifica la epidemia y genera mucho miedo. Una de las cosas que nos hemos planteado es que si hay muchos supervivientes y nuestras investigaciones indican que la inmunidad dura tiempo, a lo mejor podríamos convencer a los supervivientes para que la próxima vez sean ellos los que cuiden de los pacientes. Esta idea surgió viendo la situación de caos que hay allí. Si tengo un equipo de supervivientes inmunes al virus, a lo mejor la próxima vez podrías controlar la transmisión a nivel hospitalario, algo que sería muy importante. Así que sí, el tema social influye en la investigación.

CSIF denuncia que el Summa no llamó a Sanidad ante signos de ébola en Romero

El sindicato CSIF ha denunciado ante la Inspección de Trabajo y la Fiscalía de Madrid al gerente del Summa por no haber comunicado a Salud Pública que Teresa Romero presentaba “evidentes signos de ébola” cuando fue atendida en su casa antes de ser traslada al Hospital de Alcorcón.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) ha presentado este viernes, en rueda de prensa, las cuatro denuncias interpuestas contra los gerentes del Summa 112 de Madrid y del Hospital La Paz-Carlos III ante la Inspección de Trabajo y la Fiscalía de Madrid en defensa de los profesionales sanitarios por los riesgos a los que han sido expuestos en la crisis del ébola. “Este sindicato entiende que ambos podrían haber incurrido en sendos delitos contra la salud de los trabajadores, tipificado en el artículo 316 del Código Penal, además de otros incumplimientos de la normativa sobre prevención de riesgos laborales y biológicos y de los protocolos sanitarios. Todas las denuncias van acompañadas de abundante documentación y de testimonios de trabajadores”, señala en un comunicado.

En la denuncia interpuesta contra el gerente del SUMMA, según ha explicado el responsable de Acción Sindical de Sanidad de CSIF, Fernando Hontangas, cuando el pasado 6 de octubre la auxiliar de enfermería Teresa Romero fue trasladada al hospital de Alcorcón se cometieron “negligencias muy importantes”.

Ese día, sobre las 6:15 horas, el Centro Coordinador de Urgencias (CCU) recibe una llamada referida a una mujer con 38,3 grados de fiebre y que ha estado trabajando con el misionero fallecido el pasado 25 de septiembre por ébola y que fue repatriado apenas cuatro días antes.

El Centro Coordinador se puso en contacto con la Dirección General de Salud Pública, que indica que la paciente sea tratada como una fiebre inespecífica más, es decir, sin protocolo EVE (exposición al virus ébola). Tras esto, envían una Unidad de Atención Domiciliaria, con médico y técnico al domicilio de la auxiliar de enfermería. En la exploración a la paciente, el médico detecta signos de sarpullido o petequias, que pueden ser compatibles con enfermedad hemorrágica y, por tanto, presenta las características de una infección por virus ébola.

Sin embargo, tras comunicar esta circunstancia al Centro Coordinador, la jefa de guardia decide no comunicar esta nueva eventualidad a Salud Pública y envía una ambulancia básica. Dicho vehículo carecía del acondicionamiento necesario para el traslado, ya que no estaba forrada ni especializada para tal fin y ese mismo día tenía que realizar más desplazamientos. Por tanto, el traslado se realizó al hospital de referencia de la paciente, el de Alcorcón en vez de al Carlos III. CSI-F reclama a la Fiscalía que actúe sobre este hecho de suma gravedad y de a conocer las grabaciones telefónicas, en poder de la Administración madrileña para que se determinen las responsabilidades oportunas.

Los técnicos de la ambulancia avisaron de las circunstancias de la paciente a los sanitarios de urgencias (la denominada zona de triaje, donde se clasifican a los pacientes) del mencionado centro. Según el escrito de denuncia de CSI-F, “de todas estas circunstancias se derivan consecuencias posteriores que pusieron en riesgo, tanto al personal adscrito a estas unidades, como a los pacientes trasladados después”.

Finalmente, la ambulancia que trasladó a la paciente al Hospital de Alcorcón estuvo en servicio hasta las 22 horas del 6 de octubre, momento en que la retiraron para desinfectar. “Es decir, estuvo 14 horas llevando más pacientes a distintos lugares de la Comunidad de Madrid sin el procedimiento de desinfección pertinente según protocolo”, indica la denuncia de CSI-F.

Por todo ello, este sindicato entiende que “la administración ha podido incumplir la normativa sobre prevención de riesgos laborales, por cuanto ha habido trabajadores que han entrado en contacto directo con un paciente con la enfermedad” sin “recibir la formación específica y exponiéndolos directamente con el agente infeccioso”.

Asimismo, según CSI-F los hechos descritos revisten indiciariamente los caracteres de un delito contra los derechos de los trabajadores, tipificado y penado en el artículo 316 del Código Penal, del que es presunto responsable el director gerente del SUMMA 112 de Madrid.

Denuncia contra el gerente de La Paz-Carlos III

Por otra parte, en los escritos presentados ante la Fiscalía y la Inspección de Trabajo contra el director gerente del Hospital La Paz-Carlos III, CSI-F pone en conocimiento de ambos órganos los “posibles incumplimientos de la normativa sobre prevención de riesgos laborales y biológicos y de los protocolos sanitarios, que infringen los derechos de los trabajadores, ocurridos a la hora de gestionar el tratamientos de los pacientes infectados por el virus ébola, y los riesgos asumidos por los trabajadores que prestan servicio en ese hospital”.

A través de los datos proporcionados a CSI-F por los trabajadores de este hospital, “hemos comprobado que, en relación con el cumplimiento de los protocolos sanitarios, no consta que cada trabajador afectado haya recibido una formación teórica y práctica suficiente y adecuada en materia preventiva y vinculada a las funciones que iba a desarrollar”, lo que vulnera el artículo 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el citado Real Decreto de riesgos biológicos.

Los equipos de protección de los profesionales que atendieron a los enfermos no fueron los adecuados según la denuncia, que indica que el virus ébola obliga a adoptar medidas de contención de nivel 4 conforme determina el Anexo III de la Directiva 2000/54/CEE. Es decir, según esta norma se tendrían que haber empleado mascarillas FFP3 para los profesionales sanitarios o bien respiratorios autónomos, pero no mascarillas FFP2 y mucho menos mascarillas quirúrgicas. Lo mismo sucede con las gafas protectoras que les proporcionaron, que no disponían de un sistema anti vaho.

La denuncia también relata las deficiencias detectadas en la eliminación de los residuos biosanitarios, al no constar que se haya formado de manera adecuada al personal sobre los riesgos, precauciones y medidas a adoptar en su tratamiento. En cuanto a los procedimiento de desinfección, la investigación realizada por CSI-F revela que inicialmente se usó un producto (Big Spray) sobre las superficies que tuvo que suspenderse al generar porosidades en los equipos de protección individual (EPI), provocando que los mismos pudieran perder su función aislante.

Sobre el manejo post-mortem de los casos, la falta de información y de formación al personal sanitario y no sanitario provocó que se dejara todo a lo que pudiera determinar el personal de la empresa funeraria, en contra de lo que dice el artículo 44 del Decreto 83/1999, de 3 de junio, de la Comunidad de Madrid, que impone la previa existencia de un plan de actuación para la eliminación segura de los residuos biosanitarios especiales.

Por otro lado, expone el comunicado, no consta que se hayan realizado reconocimientos de salud de los trabajadores antes de la exposición al virus Ébola, ni tampoco con posterioridad, con la periodicidad que aconseja la naturaleza del agente biológico. Tampoco se ha citado a los profesionales afectados para la correspondiente apertura de historia clínico-laboral sobre el nuevo riesgo.

“Los trabajadores afectados no han sido informados directamente por el Servicio de Prevención, sobre los riesgos específicos que afectan a su puesto de trabajo, ni de su nueva función profesional, ni medidas de protección y prevención aplicables a dichos riesgos”, indica la denuncia.