Salud materno-infantil: un progreso lento e insuficiente

De entrada, recordemos las cifras. Pese a los avances, millones de mujeres y niños sufren y mueren cada día por causas que son fácilmente prevenibles y tratables:

  • 300.000 mujeres mueren aún durante el embarazo, el parto o el periodo inmediatamente posterior.
  • 6,6 millones de niños menores de cinco años mueren cada año.

El progreso es especialmente lento en la reducción de la mortalidad materna (Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) número cinco: mejora de la salud materna) y neonatal (ODM cuatro: reducción de la mortalidad infantil):

  • Se ha producido una reducción de muertes maternas del 47% respecto al nivel del año 1990, un avance, pero demasiado lento si tenemos en cuenta que el objetivo para 2015 era una reducción del 75%.
  • 2,9 millones de neonatos (28 primeros días de vida) mueren cada año.
  • Cada año hay 2,6 millones de mortinatos (aquellos que mueren en los últimos tres meses de embarazo o durante el parto).
  • Cada día nacen y mueren 15.000 niños sin haber sido registrados.
  • Al menos 200 millones de mujeres y niñas no tienen acceso a servicios de planificación familiar que les permitan decidir decir sobre el número de hijos y cómo evitar o espaciar los embarazos.

Por todo ello, a 15 meses de cumplirse el horizonte temporal que marcaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), sabemos que el ODM 4 y ODM 5 no se cumplirán.

En este contexto y en apoyo de la iniciativa Every Mother, Every Child, impulsada por el Secretario General de la ONU, se celebra durante dos días en Johannesburgo la reunión de la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño (PMNCH, por sus siglas en inglés), donde más de 800 líderes mundiales y expertos en salud están discutiendo estrategias para promover y acelerar las mejoras en la salud materna, neonatal e infantil y revisar los nuevos datos.

El informe presentado hoy acerca de la iniciativa Countdown 2015, que mide los niveles de cobertura de las intervenciones de salud de eficacia probada para reducir la mortalidad materna, neonatal e infantil, muestra que persisten las grandes diferencias en los 75 países que concentran la mayoría de muertes maternas e infantiles. Así, más de la mitad de las madres y los niños pertenecientes al 20% más pobre de la población en esos países, recibe únicamente dos o menos de las ocho intervenciones consideradas básicas para la prevención o el tratamiento de las causas más comunes de mortalidad materna e infantil, como vacunas, atención profesional en el parto, tratamiento de la neumonía y la diarrea, o el acceso a la planificación familiar. Por el contrario, en casi todos los países del Countdown 2015, la gran mayoría de las mujeres y los niños de los grupos de población más ricos recibe la mayoría o la totalidad de estas ocho intervenciones clave. Es esperanzador ver que algunos países como Bolivia, Camboya o Níger están empezando a ampliar la cobertura de estas intervenciones con programas dirigidos a las poblaciones más desfavorecidas. Un enfoque indispensable si se quieren conseguir progresos reales en la reducción de las desigualdades. Combatir esta inequidad, especialmente manifiesta y que impide el progreso en el ámbito de la salud materno-infantil, ocupa un lugar destacado en el programa de la conferencia.

Por otra parte, en el Foro PMNCH también se están produciendo compromisos de apoyo financiero y político a la ejecución del nuevo plan de acción para la salud neonatal Every Newborn Action Plan, impulsado por la OMS para establecer una hoja de ruta hasta 2035 para mejorar la salud materna y del recién nacido, también en el marco de Every Mother, Every Child, a través de intervenciones costo-efectivas de atención neonatal, mejoras en los sistemas de salud, y potenciando la investigación para producir intervenciones nuevas, efectivas y accesibles para las mujeres embarazadas y los neonatos.

En su primera aparición pública tras el fallecimiento de Nelson Mandela, Graça Machel, presidenta de PMNCH, ha señalado: “Aunque el mundo ha hecho progresos notables para mejorar la salud y ampliar las oportunidades en los últimos 14 años, las mujeres y los niños aún no tienen la cobertura adecuada. Debemos asegurarnos de que todas las mujeres, las adolescentes, los niños y los recién nacidos, no importa donde vivan, son capaces de ejercer sus derechos a la salud, la educación, y a desarrollar todo su potencial”.

La Asamblea General de Naciones Unidas de septiembre será la próxima cita en la que continuar abogando porque en el marco de desarrollo que surja post-2015 la salud y derechos de mujeres y niños no solo se mantengan en la agenda sino que sean abordadas de manera prioritaria.

Anna Lucas es Coordinadora de la Iniciativa de Salud Materna, Infantil y Reproductiva del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

Obama opta por un empresario para superar la crisis de veteranos

Un mes después de que el secretario de Asuntos de Veteranos dimitiera por un escándalo de negligencias en la atención médica a exsoldados, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha elegido a un gestor con amplia experiencia en el sector privado y formación militar para ocupar ese delicado puesto. El mandatario demócrata prevé anunciar el lunes la nominación de Bob McDonald, exconsejero delegado de la empresa Procter & Gamble, según informaron este domingo los medios estadounidenses.

La nominación llega dos días después de que la Casa Blanca difundiera las conclusiones de una investigación interna sobre el funcionamiento del sistema público de hospitales para veteranos militares. La investigación denuncia una cultura de gestión “corrosiva”, “falta de sensibilidad” y una “incapacidad de gestionar o comunicar eficazmente”. El nombramiento requiere de la aprobación del Senado, pero teniendo en cuenta que las primeras reacciones del Partido Republicano a la filtración del nombre de McDonald fueron, en general, positivas, presumiblemente no debería tener problemas en ser ratificado

El escándalo estalló en abril en un hospital en Phoenix (Arizona), donde al menos 40 soldados retirados murieron el año pasado, según las acusaciones de exempleados, mientras estaban en listas de espera para ser tratados. Lo más grave es que el caso reveló un patrón de encubrimiento extendido a otros muchos centros, en los que los responsables ordenaban a los doctores poner a esos pacientes en una lista secreta mientras no se abrieran espacios en la lista oficial que cumplía con el objetivo de 14 días de espera fijado por el Departamento. Según una encuesta interna, el 76% de los centros médicos para veteranos incumple ese objetivo de espera, en muchos casos superando los 90 días.

Con la elección de McDonald, Obama se encomienda a un perfil con una acreditada trayectoria empresarial para poner orden en el amplio entramado burocrático del sistema médico del Departamento de Veteranos, integrado por alrededor de 1.700 centros y ocho millones de pacientes. McDonald, de 61 años, dejó hace un año la dirección del gigante mundial de productos para el hogar y la higiene personal tras 33 años de exitosa carrera en la multinacional, que cuenta con más de 120.000 empleados y opera en más de 180 países.

Nacido en el estado de Indiana, a los 11 años McDonald intentó entrar en la academia militar de West Point, donde sería admitido a los 17 años. Tras graduarse con excelentes evaluaciones, sirvió cinco años como capitán en el Ejército, una tarea por la que fue condecorada con una medalla de servicio meritorio. Su relación con el mundo militar es amplia: es hijo de un veterano de la Segunda Guerra Mundial y su suegro fue prisionero de guerra en Europa.

En junio de 1980, McDonald pasó a integrar la plantilla de Procter & Gamble, en su departamento de marcas, desde donde fue escalando en la empresa y se ganó una fama de persona disciplinada, íntegra y determinada. En West Point se empapó de algunas virtudes tradicionales del buen soldado: que el carácter es la demostración más poderosa de un buen líder o que las necesidades de la organización están por delante de las personales. Bob, como le llaman en su entorno, era el típico ejecutivo que optaba por seguir una línea constructiva en lugar de la queja, informa Sandro Pozzi.

El hecho de que Obama haya tardado apenas un mes en buscar un sustituto a Eric Shinseki —un general de cuatro estrellas que sirvió en la Guerra de Vietnam y que era secretario de veteranos desde 2009— denota la inquietud de la Casa Blanca por contener con rapidez este escándalo y evitar que repercuta negativamente en el presidente y en las opciones del Partido Demócrata en las apretadas elecciones legislativas de noviembre. Los veteranos son un colectivo especialmente venerado en un país como Estados Unidos con una larga tradición bélica. Y las guerras de Afganistán e Irak han puesto en el foco la delicada situación psicológica de los soldados tras servir en el Ejército.

Desde el entorno de Obama se ha apuntado que el presidente solo conoció estas negligencias cuando se destaparon en Arizona a finales de abril. Pero esta falta de conocimiento deja en mal lugar a Obama, que en 2008 como candidato denunció los retrasos en la atención médica a los veteranos y prometió acabar con ellos cuando accediera a la Casa Blanca. Además, los problemas de gestión en ese departamento se suman a la atropellada puesta en funcionamiento a principios de este año de la reforma sanitaria, el proyecto estrella del primer mandato del presidente.

Frío extremo para conservar un hígado para un trasplante

Enfriar sin congelar para poder alargar lo máximo posible la viabilidad de un órgano destinado a un trasplante. Ésa es la filosofía del hallazgo que esta semana presenta en la revista Nature Medicine un equipo del Hospital General de Massachusetts (EEUU). Sin embargo, esta técnica de conservación se ha probado de momento sólo con hígados de rata y aún queda un largo camino antes de que se pueda trasladar a humanos.

El tiempo es, hoy por hoy, uno de los principales ingredientes para que un trasplante tenga éxito, porque cualquier retraso puede dañar el órgano, que no resiste demasiadas horas fuera del cuerpo humano. En el caso del hígado, puede llegar a mantenerse con vida hasta 12 horas desde que se extrae, aunque lo ideal es trasplantarlo antes de que transcurra ese plazo.

De hecho, como explica a EL MUNDO el doctor Fernando Pardo, presidente de la Sociedad Española de Trasplante Hepático, en realidad con el actual sistema de trasplantes -sobre todo en un país como España- el problema no es tanto el margen de tiempo, sino la falta de donantes o la calidad de los órganos disponibles.

“Aunque ésta es una investigación interesante, hoy en día existe otra línea de estudio más extendida, que nos permite valorar durante horas la viabilidad del hígado para saber si va a funcionar una vez implantado“, aclara este hepatólogo de la Clínica Universidad de Navarra. “A veces, cuando extraes un hígado puede ser dudoso, porque esté infiltrado de grasa por la edad o la obesidad del paciente, por ejemplo. Y estas máquinas de conservación normotérmica nos permiten evaluar sin son recuperables para un receptor y si al implantarlos van a funcionar”.

Como recuerda el doctor Pardo, la mejora en los líquidos de conservación (el más utilizado data de los años 80) junto con el uso de bajas temperaturas ha permitido ampliar la duración del hígado fuera del cuerpo hasta las 12 horas, “aunque intentamos hacerlo cuanto antes mejor”.

Lo que han conseguido en ratas los investigadores dirigidos por Korkut Uygun, del Centro de Ingeniería en Medicina del Massachusetts, es prolongar la vida útil del hígado hasta tres días fuera del organismo. Los animales que posteriormente recibieron dichos órganos en un trasplante tuvieron una supervivencia del 100% al cabo de tres meses. Cuando los científicos estiraron un día más la conservación del hígado, hasta los cuatro, el éxito del trasplante se redujo al 58% de los animales.

Hasta tres días

Para mantener con vida el órgano hepático durante tantas horas, los especialistas emplearon una combinación de ingredientes. Por un lado, una máquina de perfusión que suministraba oxígeno y nutrientes a los capilares mientras el hígado se encontraba fuera del organismo; al mismo tiempo, los órganos fueron progresivamente enfriados hasta una temperatura de seis grados bajo cero (sin llegar a la congelación) mientras eran sumergidos en una solución con dos compuestos químicos diferentes.

Estos ingredientes son 3-OMG, un derivado de la glucosa no tóxico; y PEG-35kD, un compuesto con propiedades anticongelantes que se ha observado en altas concentraciones en algunas especies animales acostumbradas a vivir a bajas temperaturas. “Es un avance muy importante”, señala por su parte el doctor Constantino Fontdevila, hepatólogo del Hospital Clínic de Barcelona y miembro del Ciber de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD)., “extraordinario”.

Ambos compuestos ejercieron con éxito la función deseada de proteger a las células y tejidos del hígado de los daños que pueden sufrir debido a su exposición a bajas temperaturas. Porque como recuerdan los autores, aunque la congelación es un procedimiento válido para la conservación de células y tejidos más sencillos, cuando se trata de un órgano más complejo, la diversidad de sus estructuras y cómo reaccionan cada una de ellas al frío impide esta posibilidad.

A la hora de devolver la víscera a temperatura ambiente, de nuevo la máquina de perfusión sirvió para suministrar oxígeno y nutrientes.

Pese a la tasa de éxito del 100%, los autores son muy cautos sobre las aplicaciones de su método. De momento, insisten, habrá que replicar los resultados en trasplantes con mamíferos más grandes, como el cerdo (el animal más similar a los humanos en los ensayos para trasplante).

Además, subrayan, a la hora de pensar en aplicar este superenfriamiento a humanos habría que tener en cuenta el mayor tamaño de nuestro hígado, por lo que la cantidad de solución química también debería ser muy superior y a su juicio, existe mayor riesgo de que el órgano llegase a congelarse.

Por eso, entre otras cosas, anuncian ya que están trabajando en nuevas posibilidades de soluciones para conservar el frío sin dañar los tejidos. Además, reconocen que los hígados de las ratas en este estudio eran completamente sanos, por lo que habrá que estudiar también en qué condiciones se puede enfriar un órgano que pueda sufrir algún tipo de daño isquémico tras el fallecimiento de su propietario. “La realidad es que ahora los órganos que tenemos son cada vez de peor calidad”, admite Fontdevila, que subraya la importancia del hallazgo”.

La calidad del semen influye más que la edad del donante

Que la edad influye drásticamente en la fertilidad de las mujeres es un hecho irrebatible. Sin embargo, en el caso de los varones el consenso no está tan claro. Aunque hay muchas evidencias sobre un descenso en la calidad del esperma con la edad, un amplio estudio británico acaba de demostrar que esto no se traduce necesariamente en una reducción de la tasa de fecundidad de los hombres a medida que envejecen.

El trabajo que se acaba de presentar en el congreso europeo de reproducción humana ESHRE que se está celebrando en Munich (Alemania) se llevó a cabo con los datos de más de 230.000 donaciones de semen llevadas a cabo en el Reino Unido entre los años 1991 y 2012, de las que casi 40.000 de ellas correspondían a un primer ciclo de reproducción asistida (bien mediante inseminación artificial o con fecundación in vitro).

Mientras en el caso de las mujeres que recibieron el tratamiento la edad se asoció claramente a la tasa de éxito de la reproducción, en el caso de los donantes los autores no encontraron diferencias estadísticas significativas en función de su edad (entre los 18 y los 45 años).

Concretamente, en el caso de la fecundación, el éxito en el embarazo con el semen de donante menor de 20 años era de 28,3% y de 30,4% si el varón tenía entre 40 y 45 años. En el caso de la inseminación, estos grupos de edad se asociaron con un éxito del 9,7% y 12% respectivamente.

Esas cifras tan estrechas no permiten extraer conclusiones firmes en este sentido, como admiten los autores y como coincide el doctor Antonio Requena, director médico del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). “Los datos proceden de donantes de semen y no de población general, lo que ya en sí supone un riesgo, porque esos candidatos han pasado un corte inicial en las clínicas”, explica a EL MUNDO, precisamente poco antes de viajar a Munich para asistir al mismo congreso.

Otro problema que Requena le ve al estudio a la hora de extraer conclusiones es que los datos no permitieron hacer un seguimiento posterior a los niños nacidos con estas técnicas. “Los estudios nos han mostrado que con la edad hay un empobrecimiento del semen, que se ha asociado a más tasa de malformaciones y problemas de desarrollo en los hijos“, explica. De manera que con estos datos es imposible saber cómo afectó la edad paterna a la salud de su descendencia, “porque sólo se recogen datos sobre la tasa de gestación, pero no sobre las características del desarrollo de esos niños”, aclara Requena.

Aunque en España no existe una edad legal máxima para donar semen, el doctor Requena explica que la mayoría de las clínicas ponen el tope en los 35 años, la misma edad a la que se limita -ésta sí por ley- la donación de óvulos y ovocitos en mujeres.

Como señalan los autores británicos, encabezados por Meenakshi Choudhary, del Centro de Fertilidad de Newcastle, aunque la edad de la mujer es claramente un factor más influyente que en los varones, en ellos la calidad del semen parece ser un elemento más determinante que la edad. Aunque admiten que éste sigue siendo un tema poco estudiado y que habrá que esperar a tener más datos para poder extraer conclusiones más firmes.

El azúcar no es tan dulce

Varias asociaciones españolas de diversa índole se han unido esta semana para lanzar una campaña que recuerda los riesgos del excesivo consumo de azúcar y pedir a las autoridades un etiquetado más claro que ayude al consumidor a identificar gran parte del azúcar oculto en alimentos como los cereales, los refrescos, lácteos o bollería.

La campaña 25 gramos toma el nombre precisamente de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la cantidad diaria recomendada. Aunque como recordaba en declaraciones a Europa Press Javier Guzmán, de la ONG VSF Justicia Alimentaria Global (una de las promotoras de la campaña), las estadísticas indican que el consumo medio en España es de 112 gramos diarios.

De esa cantidad, como señalaba por su parte Carlos Miralles, de Medicos Mundi, el 75% está oculto en alimentos procesados cuyo etiquetado no está claro para el consumidor. La patronal de la industria de bebidas y alimentos (FIAB) no ha tardado en reaccionar y recuerda que “no existen alimentos buenos o malos, sino una alimentación equilibrada o desequilibrada”, señala en un comunicado remitido a EL MUNDO.

Pero España no es el único país en el que el consumo de azúcar empieza a considerarse ya un ingrediente clave en la epidemia de obesidad (junto con los hábitos de vida sedentarios). Precisamente coincidiendo con la campaña 25 gramos, el Comité Científico Asesor en Nutrición del gobierno británico (SACN por sus siglas en inglés) ha abierto una consulta pública para tratar de reducir el consumo diario hasta un 5%desde el 10% que tiene como objetivo actual.

También la OMS se mueve en ese rango de porcentajes en la consulta pública que acaba de iniciar para avalar su punto de vista con argumentos científicos. Y aunque de momento lo mantiene en el 10%, el organismo internacional ha reconocido que “busca analizar si reducir dicha ingesta real al 5% aportaría mayores beneficios al organismo”. Aunque como recuerda por su parte Isabel Vasserot, directora del Instituto de Estudios Documentales del Azúcar, la máxima autoridad europea en esta materia, la EFSA, “ha señalado la imposibilidad de determinar un nivel máximo de azúcares”.

Como recuerdan los especialistas en nutrición, una sola lata de 33 mililitros de un refresco azucarado, superaría ya ese 5% de ingesta dulce al día, sin aportar al mismo tiempo ningún tipo de valor nutricional más allá de esas calorías vacías.

Ian MacDonald, el máximo responsable del grupo de trabajo de SACN sobre el papel de los carbohidratos, ha reconocido en declaraciones a la BBC que”la evidencia que hemos analizado [más de 600 publicaciones científicas] muestra claramente que el alto consumo de azúcares en adultos está asociado con el incremento de la obesidad. También existe una relación entre las bebidas azucaradas y la diabetes tipo 2, mientras que en niños está claramente demostrado que estos refrescos se relacionan con la obesidad“.

Por eso, entre otras cosas, el gobierno de David Cameron ha puesto a sus especialistas a estudiar el impacto de posibles medidas, como proteger a la infancia de los anuncios de comida en televisión o imponer algún tipo de impuesto al azúcar de origen industrial. De hecho, la campaña española calcula que el 20% de los 19.000 anuncios que los niños ven al año en horario infantil en televisión es de comida y bebida con alto contenido en azúcar.

Mientras tanto, como recuerda Alison Tedstone, responsable de nutrición en Public Health England (un organismo gubernamental), también los consumidores pueden actuar a nivel individual. “No se trata de tener una dieta completamente diferente a la que tenemos ahora, sino tratar de reemplazar el azúcar por alternativas más saludables. Por ejemplo, agua o leche desnatada en lugar de refrescos y una pieza de fruta en lugar de una chocolatina“, concluye.

Los promotores de ’25 gramos’ apuestan, entre otras cosas, por adoptar un sistema de ‘etiquetado semáforo’ en los alimentos, similar al que existe precisamente en Reino Unido, que ayude a identificar al consumidor la cantidad de azúcar de cada producto mediante los colores verde, amarillo o rojo. En este sentido, Vasserot recuerda que la legislación actual ya obliga a indicar su contenido en el etiquetado (tanto en la tabla nutricional como en la lista de ingredientes) “y si no se diera, la Agencia de Seguridad Alimentaria [AESAN] y las autoridades locales impondrían sanciones”.

una técnica prolonga el tiempo de conservación de hígados para su trasplante la inmunooncología pon

Uno de los mayores problemas con los trasplantes de órganos radica en el poco tiempo que debe transcurrir desde que un órgano está disponible hasta su trasplante en el receptor. Aunque depende de muchas variables -donante y del tipo de órgano-, en principio para el riñón lo normal son 24 horas aunque es posible que funcionen tras conservación en frío hasta 48 horas; el corazón y pulmones solo pueden mantenerse durante unas seis horas, mientras que el hígado y páncreas hasta 12 horas. En cualquier caso, siempre es preferible trasplantar lo antes posible.

Pero ahora, según un estudio que se publica en «Nature Medicine», podría prolongarse la vida de los órganos fuera del donante gracias a novedoso sistema de sobreenfriamiento. En concreto, los investigadores del Instituto Nacional de la Salud de EE.UU. han probado con éxito esta nueva técnica de sobreenfriamiento en ratas, y si tiene éxito en humanos, permitiría incrementar notablemente el número de órganos y de donantes y así, salvar más vidas.

Hito de la medicina

Hace más de 60 años que se llevó a cabo el primer trasplante de un órgano sólido humano, un riñón, un hito que cambió la medicina moderna. Desde entonces, se han trasplantado todo tipo de órganos –corazón, pulmón, córneas, etc.-, pero también tejidos, piel, etc., pero debido a la escasez de órganos de donantes, las listas de espera siguen creciendo en todo el mundo.

un medicamento para la artritis pone fin a la alopecia

La edad, los cambios hormonales y la genética son los tres factores claves que determinan la alopecia, tal y como señala la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica. Hasta ahora, los microinjertos son la única alternativa eficiente contra la calvicie, a pesar de no recuperar al 100 por ciento la cantidad y calidad de pelo que se tenía previamente. Sin embargo, esta técnica quirúrgica puede tener un rival muy fuerte: el citrato de tofacitinib.

Investigadores de la Universidad de Yale han conseguido que un joven de 25 años deje de ser calvo. Gracias a este medicamento, aprobado en el año 2012 por la Agencia Americana del Medicamento (FAD) para el tratamiento de la artritis, el paciente, diagnosticado con alopecia universal y psoriasis, ha conseguido que su cabeza, cejas, pestañas y axilas vuelvan a tener vello.

«Los resultados son exactamente lo que esperábamos», ha declarado el Dr. Brett A. King, profesor de dermatología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale ante este primer caso de éxito. «Hemos dado un gran paso», reconoce confiado y con la esperanza de ir más allá. «Creemos que se pueden obtener los mismos resultados en otros pacientes», indica.

El estudio, publicados en la revista «Journal of Investigative Dermatology», recoge cómo después de dos meses a base de 10 mg. diarios de citrato de tofacitinib, el paciente empezó a mostrar una ligera mejoría en su psoriasis mientras empezaba a nacerle el pelo tras siete años siendo imberbe. Tres meses después, con 15 mg al día, el joven tenía pelo en la cabeza, en las cejas, en las pestañas y en las axilas. Incluso le había nacido barba.

cómo sacar todo el provecho al calcio de los alimentos para nuestros huesos

«Termínate la leche que tiene mucho calcio», es la frase que repiten muchas madres a sus pequeños como si fuera un mantra. Y tienen razón. La leche, los lácteos en general, son la fuente más eficiente de calcio, el mineral que necesitan nuestros huesos para mantener su densidad. El calcio que tomemos durante la niñez y la adolescencia determinará la salud futura de nuestros huesos. «Hasta los 20-30 años estamos formando el pico de masa ósea, que es la reserva para el resto de nuestra vida», afirma la doctora Nancy Salas, directora del Departamento de Investigación Clínica del Instituto Palacios.

Las mujeres, por cuestiones hormonales, son más propensas a sufrir osteoporosis «Desde los 20 años vamos perdiendo calcio en los huesos a un nivel del 1-3%, pero a partir de la menopausia, la pérdida asciende a un 15-20%», asegura a ABC el doctor Joan Quiles, coordinador del II Plan de Prevención y Control de Osteoporosis de la Comunidad Valenciana. Por eso, a partir de los 50 años, se recomienda una ingesta de 1.200 mg de calcio al día, en el contexto de una dieta equilibrada acompañada de ejercicio.

Este mineral no está solo en los lácteos, también se encuentra en la raspa del pescado azul (sardinas, anchoas), en los vegetales de hoja verde o en frutos secos como la almendra. Pero no se trata de tomar cantidades ingentes de calcio. Más que el volumen, importa lo que realmente aprovechamos. Hay alimentos que, aún teniendo dosis de calcio interesantes, no consiguen el mismo beneficio que los lácteos porque llevan otras sustancias que limitan su aprovechamiento. «Las verduras de hoja verde contienen oxalatos y fitatos y las legumbres fibra, que interfieren en la absorción del calcio», señala el doctor Quiles.

Esta semana, durante la celebración del 13º Congreso Nacional de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia, se alertó de que ocho de cada diez mujeres en edad adulta no toman suficiente calcio para sus huesos y que el 60% del que se consume se elimina de forma natural .«Mientras que nuestro organismo absorbe el 32% del calcio que contiene la leche, en las almendras es el 21%, en las legumbres es el 17% y las espinacas un 5%», advierte la doctora Salas.