“Debería haber un desfibrilador en cada esquina”

Aunque su padre se ganaba el pan matando conejos y gallinas, él optó por dedicarse a salvar vidas —humanas—. Con la mirada perdida, muy lejos de una taza de café que remueve con tino, Josep Brugada (Banyoles, 1958) asoma una sonrisa al recordar su infancia en un pequeño pueblo de Girona. El tenaz empeño de su madre por aventurarle un porvenir “menos sacrificado” que el que le aguardaba en el negocio familiar, un matadero de pollos, lo condujo, a él y a sus dos hermanos, a estudiar Medicina en Barcelona. Los tres se convirtieron en reputados cardiólogos, descubridores de una enfermedad que lleva su nombre: el síndrome de Brugada, coloquialmente síndrome de la muerte súbita.

Su hallazgo, en 1989, explicó por qué “gente con un corazón aparentemente normal se moría de repente”. El cardiólogo deja a un lado la jerga médica y resume: “Descubrimos que unos pacientes tenían alteraciones genéticas en la electricidad del corazón, que impedían que este se contrajese y dejase de bombear la sangre. Esto producía una arritmia que te mataba repentinamente”. Su investigación abrió las puertas a la ciencia para profundizar en el estudio de las arritmias y atajar una de las causas de la muerte súbita. En Europa, una de cada 5.000 personas padece síndrome de Brugada.

Al doctor se le borra la cara amable que acompaña la charla y frunce el ceño. Le preocupa la avalancha de gente que se ha apuntado a la moda del running y los deportes de resistencia, como el triatlón o las maratones. “Puede ser peligroso si los corredores no hacen una revisión cardiológica previa”, advierte el facultativo. Y sabe de lo que habla. Entre sus pacientes están los jugadores del FC Barcelona. “Cuando uno hace un deporte intenso y continuo, tiene que asegurarse de que su corazón está sano. Unas 100 personas al año fallecen repentinamente mientras practican deporte”. En el Barça, explica, hacen la misma exploración a todos los jugadores, desde los juveniles hasta el primer equipo: “Hay que verificar, una vez al año, que el corazón acepta el estrés al que lo sometes haciendo algunos deportes”.

El cardiólogo abandera la campaña de prevención de la muerte súbita. “Igual que hay un extintor a cada paso para evitar morir quemados, también debería haber un desfibrilador en cada esquina. La única posibilidad de que alguien sobreviva a una muerte súbita es que haya uno cerca”. Brugada consiguió convertir a Girona en una “provincia cardioprotegida” y, junto a la Fundación AXA, instaló desfibriladores en más de un centenar de farmacias de Barcelona.

Este año, el médico celebra el 25º aniversario de su hallazgo. Brugada, director médico del Hospital Clínic de Barcelona, echa la vista atrás y aplaude los avances médicos para combatir la muerte súbita: “Ahora ya se pueden implantar pequeños desfibriladores en los corazones”. Sin embargo, con los nuevos hábitos de vida, advierte, también “tenemos más posibilidades que hace 20 años de sufrir un infarto”.

Brugada apoya los brazos sobre su butaca tapizada y hace cuentas. “Unas 50.000 personas fallecen al año en España de muerte súbita, la mayoría por infarto. De ellas, unas 300 sufren síndrome de Brugada”. E insiste: “Hay que cuidarse y revisar el corazón”. A sus 55 años, Josep predica con el ejemplo. “Visito a mi cardióloga cada año, hago deporte y dejé de fumar hace 16 años”. El doctor calla unos segundos, sonríe con picardía y confiesa: “A mí lo que me falla es que me gusta demasiado comer. Pero eso ya es otra historia…”.

Otra batalla para Concha Velasco

A Concha Velasco no le gusta que la sonrisa se desdibuje de su cara. Sabe que le sienta bien. Es una mujer coqueta, tanto que siempre lleva los labios pintados de rojo, incluso para andar por casa. Por ello, solo en contadas ocasiones se ha roto en público, aunque decenas de veces sus personajes la han obligado a hacerlo en el escenario. “Recuerdo cuando murió mi madre. Yo estaba llorando todo el día, y vino un compañero de trabajo y me dijo: ‘¡Qué fea estás!’. No me acuerdo, no sé si le pegué o estuve a punto. La mueca del dolor es terrible cuando es verdad y hay que dejar a la gente que la saque”, relató en una entrevista con este periódico.

La semana pasada volvió a ocurrir. Supo que debía enfrentarse a un linfoma y se derrumbó, sufrió un ataque de pánico. Ahora, ya más reposada la noticia, se arrepiente de ese momento de descontrol en el que cayó, impropio de quien se sabe carne de espectáculo. Concha Velasco tiene ante sí otro obstáculo a superar y está convenci da de que lo va a conseguir, ella que se ha curtido en mil batallas: artista con un padre militar, madre soltera, roja en la España de Franco… y despechada y arruinada por un marido del que se acabó divorciando, pero al que todavía sigue recordando con cariño años después de su muerte.

Hace cuatro años, Concha llevó al teatro La vida por delante y ella, que lo cuenta casi todo, aseguró que estaba ordenando sus cosas. Acababa de cumplir 70 años, pensaba en jubilarse y echaba cuentas. Tras 52 años de profesión, con un centenar de películas, obras de teatro de gran éxito y personaje habitual de las televisiones, su cuenta corriente debía de estar bastante saneada. Pero no. Ella lo explicó cuando se separó de Paco Marsó. Incluso antes dio algunas pistas, como cuando el matrimonio se vio obligado a desprenderse de su chalé en la urbanización madrileña de La Moraleja, el sueño de su vida, por la mala administración de su marido.

No fue la última vez que tuvo que mudarse. Poco después tuvo que echar mano de su plan de pensiones para reunir 50.000 euros y evitar quedarse en la calle tras recibir una notificación de embargo. Ahora vive en un piso pequeño en el barrio madrileño de Sanchinarro, sola y llena de recuerdos, pero cerca de sus hijos Manuel y Paco. En esa casa se ha atrincherado estos días intentando digerir la noticia de que el cáncer ha llamado a su puerta. Para ello cuenta con el apoyo no solo de los suyos, sino de decenas de amigos, compañeros y admiradores. En las últimas horas no deja de recibir mensajes de apoyo. “Son tantos que no quiero destacar ninguno. Estoy abrumada por tantas llamadas e impresionada por el cariño de la gente”, narra.

Concha siempre se ha agarrado a la vida, pero sorprende repasar la cantidad de veces que ha hablado de la muerte. Hace tiempo contó que tiene apartados 6.000 euros para su funeral y que ya ha dado instrucciones de cómo debe desarrollarse. “Todos nos vamos a morir, pero a mí me cuesta mucho admitirlo. Uno de mis mayores motivos de angustia, con seis o siete años, era pensar en que cuando fuera vieja me tenía que morir”. También habló de la soledad: “Me educo para estar sola, y una vez que lo haces, te educas para morir”.

Pero la luchadora se halla de nuevo preparada para la batalla. En unos días entrará otra vez en el quirófano —la tercera operación desde abril— para un asunto más grave que su apendicitis. Y luego comenzará con las sesiones de quimio. Ya está pensando qué pañuelo se pondrá, un rasgo más de su coquetería.

Estos días mantiene a ratos la sonrisa gracias a su nieto. La foto del pequeño vestido de jugador del Real Madrid le acompaña siempre en los camerinos, como el diario que comenzó a escribir cuando era jovencita siguiendo el ejemplo de su madre, esa a quien dijo: “Mamá, quiero ser artista”. Toda una declaración en una familia vallisoletana con un padre militar para quien los cómicos no estaban muy bien vistos.

Concha actuó en La Granja ante Franco porque era “todo un honor”. “Luego maduré y evolucioné, tal como iba evolucionando mi país, y cuando llegó la democracia opté por el socialismo”, recuerda. Siempre combativa, lo fue cuando hubo que defender los derechos de su profesión y también cuando se la requirió para hacer campaña electoral con el PSOE.

El diario que escribe Concha se llena de letras, sobre todo cuando los problemas acechan. Así que estos días seguro que está más activo que nunca. Eso sí, hace tiempo que ordenó que sea destruido cuando ella falte. También tiene cerca ahora un ordenador. Ha llegado al mundo de Internet ante la insistencia de sus hijos. Y consultando su tableta ha visto la repercusión del anuncio de su enfermedad, realizado vía exclusiva remunerada en ¡Hola! La cómica ha querido hacer una aparición cuidada en las formas y en la estética —con un nuevo corte de pelo y nuevo tono—, antes de desmaquillarse los labios para entrar en el quirófano. Eso sí, previamente ha anotado en su diario que el próximo mes de septiembre volverá a los escenarios, siempre que su Dios así lo quiera.

 

El cáncer de pulmón cambia de cara

Hasta el próximo martes 3 de junio, miles de oncólogos llegados de todo el mundo se dan cita en Chicago (Estados Unidos) para participar en el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO, según sus siglas en inglés); una reunión que este año cumple 50 años y que no va a servir previsiblemente para presentar ninguna revolución en el tratamiento del cáncer, pero sí para confirmar el buen hacer de nuevas terapias que están permitiendo cambiar la historia natural de tumores como el de pulmón.

Como explica a EL MUNDO el doctor Javier Puente, miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), este congreso va a suponer la reválida de algunas terapias incipientes contra el cáncer de pulmón, que están permitiendo subdividir a los pacientes para aplicarles las terapias más concretas para su tipo de tumor. “Si antes la única división del cáncer de pulmón era entre células pequeñas y células no pequeñas [la variedad más habitual], hoy no se entiende el tratamiento a un paciente sin ponerle apellidos a ese cáncer“, explica el especialista del Hospital Clínico de Madrid.

Eso apellidos están permitiendo, por ejemplo, y ya prácticamente de rutina en todas las consultas de Oncología en España, tratar a los pacientes en función de las alteraciones moleculares en dos genes concretos (EGFR y ALK) y definir el tratamiento dependiendo de si están o no mutadas esas vías.

EGFR, por ejemplo, es una mutación presente en el 10-15% de los tumores de pulmón de células no pequeñas para los que existe ya al menos una terna de tratamientos (erlotinib, gefinitib y afatinib), y para los que empieza a surgir además una segunda generación. “En los pacientes que recaen a pesar de estos tratamientos, al menos un 50% de ellos desarrolla una segunda mutación de resistencia [T790M] y en ASCO vamos a conocer los resultados de algunos fármacos que actúan sobre ella”, explica por su parte la doctora Enriqueta Felip, oncóloga del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

Otro 2% de esos pacientes con el cáncer de pulmón más frecuente -el de células no pequeñas representa el 80%- tiene mutaciones en el gen ALK, sobre el que actúan ya al menos un par de tratamientos (ceritinib y crizotinib). Por el momento, crizotinib está autorizado (también en España) únicamente en segunda línea, es decir, para pacientes que han recibido previamente quimioterapia y han visto recaer su enfermedad. “Pero en Chicago conoceremos también resultados que comparan este medicamento con quimioterapia como primera opción de tratamiento y que podrían cambiar la práctica clínica en este grupo de pacientes“, añade Felip.

Además, como añade también el doctor Puente, este ASCO supondrá la confirmación de la inmunoterapia como alternativa terapéutica en cáncer de pulmón. Fármacos como nivolumab o MK3475 han demostrado que es posible despojar a las células tumorales de la proteína que utilizan para esconderse del sistema inmune, y si los resultados más avanzados se habían dado hasta ahora en el tratamiento del melanoma, también en cáncer de pulmón podría tener un hueco terapéutico en el futuro.

Otra vía de acción en la que se esperan resultados para estos pacientes son los nuevos antiangiogénicos, como nindetanib, “un fármaco oral”, destaca Puente, “aunque a priori no hemos sido capaces de identificar claramente marcadores para definir qué subgrupos de pacientes se beneficiarían más, lo que podría dificultar su uso en la clínica”.

El doctor Luis Pazares, jefe del servicio de Oncología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y miembro del comité científico del congreso, reconoce que todos estos avances están teniendo un impacto muy importante sobre todo en el 10-15% de pacientes con mutaciones en EGFR y ALK, cuya supervivencia se ha multiplicado por dos o incluso por tres. “Algunos de estos pacientes tienen una expectativa de vida de dos o incluso tres años, cuando la esperanza de vida media de un paciente con cáncer de pulmón ronda los 12 meses”.

Todos ellos coinciden en que todas estas nuevas terapias están permitiendo cambiar la historia natural de este cáncer que afecta a 25.000 españoles cada año (uno de cada cinco de ellos, mujeres). De hecho, las últimas estadísticas europeas sí observaban una importante reducción del 7% en las tasas de mortalidad por cáncer de pulmón en varones, aunque esa tendencia no ha llegado aún a las mujeres, que siguen pagando su tardía habituación al tabaco en sociedades occidentales como la española.

El VIH se hace más fuerte

El VIH se hace más fuerte y puede mutar. Esta es la conclusión principal a la que han llegado investigadores del Instituto de Investigación del sida IrsiCaixa, impulsado por la Obra Social La Caixa y el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, después de asociar las variantes más agresivas del virus con un rápido desarrollo de la enfermedad del sida.

Los resultados de la investigación, que se publican este viernes en la revista AIDS, demuestran que estas variantes agresivas del VIH están adaptadas a los perfiles genéticos más comunes de la población, algo que limita la respuesta del sistema inmunitario y, por tanto, favorece la rápida progresión de la infección por VIH a sida. Estos datos explican la evolución de la pandemia del VIH en Europa, que afecta a 35,3 millones de personas en todo el mundo según la Organización Mundial de la Salud pese a que entre 2001 y 2012 las transmisiones se han reducido un 33%, según Onusida. “Hemos observado que el VIH se está volviendo, lentamente, más fuerte. Es necesario insistir en la prevención de la infección por VIH, y facilitar la detección temprana y un acceso rápido al tratamiento”, han indicado los autores del estudio.

Los primeros casos de sida tuvieron lugar a principios de los años 80. Tras décadas de investigación, y aunque todavía no existe una cura para la infección por el VIH, la terapia antirretroviral ha demostrado ser altamente eficaz, contribuyendo a aumentar tanto la esperanza como la calidad de vida de las personas con el VIH. Alrededor de 9,7 millones de personas estaban en tratamiento con este tipo de fármacos en 2012, según la OMS, pero hay más de 19 millones más que lo necesitan y no tienen acceso a él.

La infección por VIH puede llegar a ser crónica, siempre que se detecte pronto, haya acceso al tratamiento y una buena adherencia (que el paciente lo siga de forma adecuada). Sin embargo, algunos grupos de pacientes responden al tratamiento de manera diferente a lo habitual y presentan una progresión inusualmente rápida tras infectarse por VIH que deriva en el desarrollo del sida, lo que puede producir graves complicaciones en la salud del afectado. En un estudio previo realizado por la misma fundación en 2011, el 8 % de pacientes con fecha de infección por VIH conocida tuvieron una rápida progresión antes del final de tercer año desde que se infectaron. En esta ocasión, los investigadores han observado que más de la mitad de este tipo de pacientes desarrolló una rápida progresión antes, incluso, del primer año después de la infección.

Los investigadores del estudio intentan determinar qué características del VIH y qué rasgos del sistema inmunitario de estas personas influyen en la contención o en la progresión de la enfermedad. Lo que han encontrado son algunas características comunes en las variantes más agresivas del VIH que son capaces de infectar más tipos de células diferentes: se diseminan con mayor rapidez y mutan de tal manera que se hacen invisibles al sistema inmunitario, lo que impide desarrollar una respuesta temprana y efectiva.

Una de las mayores dificultades para certificar un caso de progresión rápida es determinar cuándo se produjo la transmisión del virus, algo que normalmente es difícil. Además, no existen pruebas aún que permitan constatar a priori que se está ante uno de estos casos. La búsqueda de las claves que permitan identificar estas variantes agresivas para hacer un diagnóstico temprano de la progresión rápida es la línea de investigación en la que continúan trabajando los expertos que han elaborado el informe. Esto facilitará empezar el tratamiento lo antes posible y mejorar la débil respuesta al tratamiento que se observa en estos pacientes.

Los autores del estudio sospechan que el virus replicará y mutará en aquellas personas que ignoran estar infectadas y, por tanto, no están en tratamiento, o en aquellas que pese a estar contagiadas no siguen el tratamiento correctamente. Estas situaciones facilitarían la transmisión del virus y, en caso de personas genéticamente similares, favorecería la adaptación del VIH al sistema del nuevo individuo infectado, que sería incapaz de controlar la infección. “La agresividad de estas variantes del VIH se debe al hecho de que el virus que infectó a esas personas ya estaba adaptado a su respuesta inmunitaria”, ha explicado la investigadora Julia García-Prado, coautora del informe.

Los presidenciables brasileños silencian el aborto y la marihuana

Huir de los temas polémicos. Esta parece la premisa de los principales precandidatos a la presidencia de Brasil con relación al aborto, la despenalización de las drogas y la reducción de la mayoridad penal. Mientras otros vecinos latinoamericanos empiezan a debatir esos temas, tanto el Gobierno como la oposición brasileña evitan hablar sobre ellos.

Una de las principales cuestiones que se pregunta a los candidatos a las elecciones, que se celebrarán en octubre de este año, es sobre el aborto, uno de los principales tabús del país. El país permite la interrupción del embarazo en tres casos: que la madre sea víctima de una violación; cuando el feto sufra malformación; o cuando exista riesgo de muerte para la madre. En 2007, la presidenta Dilma Rousseff, entonces ministra del Gobierno Lula, afirmó en una entrevista al diario Folha de São Paulo que era favorable a la despenalización. Pero al proclamarse candidata en 2010, fue criticada por sectores religiosos y tuvo que dar marcha atrás.

Para la socióloga y presidenta de la ONG Católicas por el Derecho de Decidir, Maria José Rousado Nunes, el aborto no es discutido por el riesgo de perder tanto el apoyo popular —Brasil es un país conservador, con una mayoría católica y un creciente número de evangélicos— como el del Congreso. “El Gobierno evita posicionarse para garantizar la fidelidad de los partidos que forman parte de su coalición”, explica. De los 19 partidos que tienen representantes en la Cámara de los Diputados, 14 forman parte de la coalición del Gobierno Rousseff. Muchos de ellos están vinculados a sectores religiosos.

El único avance durante el Gobierno de Rousseff se produjo el año pasado, cuando la presidenta aprobó una ley que determina que la sanidad pública puede pagar los abortos contemplados por la ley. Pero antes de su aprobación, la Comisión de Finanzas y Tributación de la Cámara de los Diputados creó un programa social que concede, con dinero público, una pensión mensual para la víctima de una violación que se quede embarazada y quiera tener el hijo.

Los opositores Aécio Neves, candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), y Eduardo Campos, que disputará las elecciones por el Partido Socialista Brasileño (PSB), no piensan en posicionarse de otra forma. “Soy favorable a la actual ley, sin cambios”, sostuvo Neves en una entrevista a la revista Época. El representante del PSB tiene la misma opinión: “Nuestra legislación es adecuada. No veo porque cambiarla”, dijo al diario Estado de São Paulo el pasado 20 de abril.

Mientras la legalización del aborto no avanza en Brasil, el procedimiento es permitido sin restricciones hasta un periodo del embarazo (entre la décima y la duodécima semana) en Uruguay, Cuba y en 18 de los 32 Estados de México. En otros países latinoamericanos, el aborto está prohibido, como en Chile, donde la presidenta Michele Bachelet acaba de proponer su legalización en algunos casos.

¿Por qué el tema está mal visto en Brasil? La socióloga María José Rosado Nunes cree que la respuesta está relacionada con la conveniencia política. “Los dirigentes ceden espacios para partidos religiosos y, a cambio de que aprueben los proyectos que les interesan, no discuten los temas relacionados al aborto o la libertad sexual”, sostiene.

Una propuesta de reforma del Código Penal brasileño se tramita en el Congreso desde 2012. Entre otras cuestiones, propone descriminalizar el aborto. “Si esta es la voluntad de la madre hasta la 12ª semana de embarazo, o cuando un médico o psicólogo constaten que la mujer no tiene condiciones psicológicas para ser madre”. Un pequeño avance, pero lejos de una verdadera legalización del aborto.

La discusión sobre la descriminalización de las drogas se encuentra aún más trabada. El único que se posiciona radicalmente sobre el tema es el expresidente Fernando Henrique Cardoso (PSDB). El exmandatario apoya la legalización de la marihuana para uso personal e incluso fue el protagonista del documental Quebrando o Tabu (Rompiendo el Tabú), que debate la despenalización del cannabis en diversos países.

Sin embargo, cuando fue presidente, entre 1995 y 2002, Cardoso no impulsó la política sobre las drogas que hoy defiende. Y el opositor Aécio Neves, de su mismo partido, demostró que no va a empezar un nuevo debate. “No me gustaría que Brasil fuera cobaya de una experiencia que no se sabe el resultado”, explicó en una reciente entrevista al diario Folha de São Paulo.

El opositor Eduardo Campos (PSB) también está en contra la descriminalización. “En un país que vive una epidemia del crack, la cuestión no es si se legaliza o no la marihuana, sino que tenemos que incrementar la presencia del Policía Federal, para que guarden nuestras fronteras”, dijo el pasado lunes. La presidenta Rousseff nunca declaró públicamente su posición sobre el tema. Su gobierno tampoco ha mostrado interés en discutirlo. En la campaña de 2010, llegó a declarar: “Una droga nunca anda sola”. Y terminó ahí.

Como el Congreso Nacional es, en teoría, el reflejo de la sociedad, no se debate el tema durante las elecciones presidenciales. “Los candidatos suelen tener posiciones parecidas porque saben que, en Brasil, cuando se discute el aborto o las drogas, pueden perder apoyo”, analiza el politólogo Cláudio Gonçalves Couto, profesor de la Fundación Getulio Vargas de São Paulo.

En los últimos años, cuando aparece el tema, se suele utilizar el ejemplo de Uruguay, que liberó la venta de pequeñas cantidades de marihuana a los usuarios. Lo que es necesario analizar, según los expertos, son las diferencias culturales que influyen en la decisión política. En el caso de Uruguay, la sociedad es más homogénea que la brasileña, según Couto. En Chile, que también tiene una fuerte tradición católica, la sociedad también se muestra más abierta al debate. “Ambas tienen un nivel de educación superior al nuestro y separa las cuestiones religiosas de las cuestiones de sanidad pública”, sostiene el politólogo.

Otros ejemplos son México y Argentina. Aunque no tengan una ley como la de Uruguay, ambos han empezado a debatir sobre el tema. Dirigentes de los dos gobiernos ya se mostraron favorables a despenalizar el consumo de marihuana. En México DF, por ejemplo, se tramita una ley que establece espacios para la venta y el consumo del cannabis. En Argentina, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, declaró que es favorable a la descriminalización de la producción, comercialización y consumo del cannabis en su país.

Brasil también ha reaccionado tras la aprobación de la venta de marihuana en Uruguay. Como los dirigentes casi no discuten el tema, un grupo de 20.000 personas presentó en febrero una petición al Senado para que sea autorizado el uso recreativo y medicinal de la droga. El senador Cristóvam Buarque (PDT) lo está analizando y, según su conclusión, podrá convertirse en un proyecto de ley. Además, otro diputado, Jean Willys (PSOL), presentó hace tres meses un proyecto para regular la producción y la comercialización del cannabis. El proyecto sigue sin tramitarse en la Cámara de los Diputados.

Otra iniciativa popular es el colectivo Marcha da Maconha (Marcha de la Marihuana), que se manifiesta regularmente en diversas ciudades de Brasil. En la última vez que protestaron en São Paulo, el pasado 26 de abril, el grupo reunió a miles de ciudadanos (3.000, según la Policía Militar) para pedir la legalización de la droga.

Para la socióloga Rosado Nunes, la tradición autoritaria de Brasil también influye en la falta de discusión sobre esos temas. “Al contrario de nuestros vecinos, somos un país autoritario, con una política de cabestro, una democracia floja”, opina. Según cree, el largo periodo de esclavitud y el autoritarismo de los tiempos de la dictadura dificultan la democracia.

Crímenes por prejuicio

A. B. / M. R.

Aunque Brasil haya aprobado el año pasado la unión homosexual, el país sigue siendo homofóbico. Un total de 312 gays, lesbianas o transexuales fueron asesinados el año pasado; es decir, un homicidio a cada 28 horas, según el Grupo Gay de Bahia (GGB), una de las instituciones más antiguas de defensa de los derechos humanos homosexuales en el país. La entidad calcula que un 99% de los crímenes fueron motivados por el prejuicio.

Existe un proyecto de ley en el Congreso para criminalizar la homofobia: define los crímenes por la discriminación o prejuicio de género, sexo y orientación sexual, y establece responsabilidades de los actos y de sus autores. Sin embargo, su tramitación es lenta. Lleva ocho años en el Congreso y no avanza. Mientras, la justicia de Chile se ha mostrado más estricta al toparse con crímenes con clara motivación homofóbica. El año pasado, la justicia condenó a prisión perpetua uno de los cuatro agresores y asesinos de Daniel Zamudio, que murió en 2012 tras ser linchado.

Pese a ello, Chile, Paraguay, Bolivia, Peru y Venezuela no reconocen el matrimonio gay. El tema se encuentra más avanzado no solo en Brasil, sino también en Uruguay, Argentina y en algunos Estados de México.

La reducción de la edad mínima para entrar en la cárcel es un tema cíclico. Cuando un menor de edad realiza un crimen, el tema vuelve a estar en evidencia, sobre todo porque los sectores más conservadores impulsan el debate.

Hay más de 20 proyectos de ley en el Parlamento para reducir la mayoridad penal de los 18 años a los 16, o incluso a los 14 años; o incrementar el rigor para los jóvenes infractores, un tema poco defendido por los movimientos sociales. Los más antiguos proyectos llevan tramitándose desde la década de 90. Además, diversas encuestas han mostrado que la reducción de la edad penal tiene el apoyo de entre un 70% y un 93% de los brasileños.

Salut rechaza entrar a participar en la gestión del hospital de Berga

El Departamento de Salut rechazó ayer participar en la gestión directa del hospital Sant Bernabé de Berga, que desde el pasado verano se encuentra, según la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública del Berguedà, en una situación “de inseguridad jurídica importante”, ya que comparte presupuestos con el Ayuntamiento endeudado de Berga. La Generalitat cerró así la puerta a una de las peticiones que, junto a más de 10.000 firmas de apoyo, presentó la Plataforma en el Parlament el pasado martes.

“No se entrará de manera directa en el patronato del hospital. Solo se abrirán vías de colaboración”, explicó una portavoz de Salud. El centro, que concierta su actividad con el Catsalut y tiene una población de referencia de 40.000 personas, es un ente de titularidad municipal, gestionado por un patronato —aunque no es una fundación— que preside el alcalde, Juli Gendrau.

El pasado verano, el Ayuntamiento aprobó cambiar la figura jurídica del centro para desvincular sus cuentas de las del consistorio y blindar financieramente al Sant Bernabé. El patronato decidió convertirlo en una fundación privada sin ánimo de lucro, pero el comité de empresa, disconforme con la decisión y temeroso de que con la nueva fórmula jurídica se pusiese en peligro “los servicios y puestos de trabajo”, creó la plataforma junto a entidades sociales, algunos partidos políticos y sindicatos. También propuso que el centro pasase a ser un consorcio público.

La entrada en vigor a principios de año de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, sin embargo, impide que ayuntamientos como el de Berga, sometidos a un plan de ajuste, creen ningún tipo de ente, como consorcios o fundaciones. Ante la imposibilidad del Ayuntamiento de desencallar la situación jurídica del hospital, la Plataforma solicitó a la Generalitat que interviniese y se implicase en la gestión del Sant Bernabé.

Sin embargo, la portavoz de la plataforma, Queralt Fernández, confirmó ayer, tras la primera reunión de trabajo con Salud para abordar el conflicto, que la Generalitat “sólo intervendrá y colaborará de forma indirecta en el hospital”. Fernández explicó, además, que el centro se quedará con la misma forma de gobernanza que tiene ahora, a la espera de que los servicios jurídicos del Gobierno catalán acaben de estudiar su situación.

Con todo, tanto el departamento como el alcalde de Berga insistieron en que la viavilidad del Sant Bernabé “ está completamente garantizada”.

Vivir como un rey a los 65 años

Hoy día es un hecho que los latinoamericanos vivimos más. El despegue de la longevidad empezó en Europa hace más de 100 años y en Asia hace dos décadas, y ahora es el turno de los latinoamericanos que, en promedio, incrementaron su expectativa de vida en un 50% en apenas medio siglo.

La pregunta que se hacen los expertos es si esa población camino a la vejez tendrá lo que necesita de aquí a cuando sean mayores. Un ejemplo es el caso de Argentina, donde se evidencia uno de los principales desafíos de la región: adaptar los sistemas de seguridad social para garantizar que pasados los 65 o la edad productiva laboral, esas personas puedan seguir disfrutando de unos servicios públicos de calidad. Lo explica en este vídeo Rafael Rofman, experto y uno de los autores del libro “Los Años no Vienen Solos”.