La ley Gallardón dañará la salud de las mujeres, según 2.000 sanitarios

‘Ningún cambio es conveniente cuando una norma es acorde a la realidad social y sanitaria del país’. Este es el título y la conclusión principal del manifiesto que cerca de 2.000 profesionales sanitarios han firmado contra la reforma de la ley del aborto. Médicos, enfermeras, psicólogos o trabajadores sociales se han sumado al documento en el que defienden la normativa actual –que permite el aborto sin que la mujer tenga que justificar su decisión hasta la semana 14 de gestación– y alertan de que el anteproyecto de ley, impulsado por el Ministerio de Justicia, pone en peligro la salud y la vida de las mujeres.

El documento, que han presentado hoy viernes en Madrid, Santiago Dexeus (ginecólogo), Pilar Martínez-Ten (ginecóloga y experta en Diagnóstico Prenatal), Eudoxia Gay (psiquiatra) y Javier Martínez-Salmean (ginecólogo), insiste en que con la restrictiva nueva ley –que permite el aborto solo por violación o riesgo grave para la salud física o psicológica de la mujer–, y con las barreras que impone de acceso a la prestación, se incrementarán los abortos tardíos. El sistema provocará que las mujeres recurran a métodos inseguros o tengan que viajar al extranjero para interrumpir su embarazo. “No entendemos por qué hay que modificar la ley actual, que está funcionando bien, al igual que funciona en la mayoría de los países de nuestro entorno”, ha criticado Martínez Salmeán.

Los sanitarios hablan también del sinsentido que supone la eliminación del supuesto de aborto por malformación fetal (ahora posible sin plazo si la anomalía detectada es extremadamente grave o incompatible con la vida); un supuesto que la nueva ley supedita a que la patología fetal suponga un riesgo psicológico para la mujer. Este sistema y todo lo que implica, dicen en el manifiesto, “contradice” su ética profesional y resulta contraria al sentir mayoritario de la población”.  Esta medida, dicen, solo servirá “para agudizar el dolor” de las 3.000 mujeres que en la actualidad deciden interrumpir su embarazo por malformación del feto.”Tal y como está planteada la norma, además, hará prácticamente inviable la interrupción del embarazo por esta causa”, ha aseverado Martínez Ten.

“Las mujeres que abortan no son enfermas mentales”, ha apuntado Eudoxia Gay, presidenta de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, en la presentación del documento, que sigue recogiendo firmas. Con la ley elaborada por el ministerio que dirige Alberto Ruiz-Gallardón, que dicta que dos psiquiatras (en caso de que la mujer alegue riesgo psicológico) deben acreditar que existe un daño “persistente” y “duradero en el tiempo” se estará teniendo en cuenta la vulnerabilidad psíquica sino la enfermedad mental.

La regulación, con sus barreras y sus obstáculos, ha dicho Gay, “aumentar el número de casos ansiosodepresivos y de enfermedad mental debido a estas medidas y también a la clandestinidad a la que se verán sometidas las mujeres”. “No queremos que la ideologia nos diga que tenemos que crear enfermas en lugar de cuidarlas. No decidimos ni decidiremos sobre úteros ajenos. La nueva ley del aborto es una marcha atrás”, ha insistido Gay.

Un “flashback”, ha ironizado Santiago Dexeus, que ha lamentado que el debate sobre la regulación del aborto esté de nuevo sobre la mesa. Sobre todo, ha dicho, teniendo en cuenta que la ley actual (de 2010) está funcionando bien. “Es una hipocresía que las mujeres no puedan hablar con su propia voz y las envíen al psiquiatra”, ha dicho. El ginecólogo ha recordado los inicios de los años 80. “En aquél entonces las niñas ricas viajaban a Londres para abortar”. Las pobres, ha insistido, recurrían al aborto inseguro y clandestino y muchas veces eran atendidas en los hospitales por profesionales como él, que veían los efectos y la secuelas de esa realidad. “No quiero volver a vivir eso”, ha alertado. “El aborto no es un hecho banal ni frívolo, tratar a las mujeres como frívolas es desastroso”, ha dicho Dexeus.

Los profesionales sanitarios, que han criticado que ni el Ministerio de Justicia ni el de Sanidad hayan realizado una consulta previa a los expertos que día a día trabajan en esta prestación sanitaria, creen también que la normativa creará una gran inseguridad jurídica tanto para ellos como para las mujeres. “Dificultará enormemente nuestro trabajo que es ayudar, diagnosticar ya acompañar al as mujeres”, ha aseverado la experta en diagnóstico prenatal.

Los expertos enviarán el manifiesto junto con las firmas al ministro Alberto Ruiz-Gallardón. El 61% de los firmantes son médicos, el 21%  matronas y enfermeras y el 13% psicólogos. 

Un muerto y seis intoxicados por beber de una botella de la basura

Un hombre de 30 años ha muerto y, al menos, otras seis personas, de entre 21 y los 37 años, han sido hospitalizadas en la madrugada del jueves por una posible intoxicación en Almería, supuestamente tras hacer botellón. Al parecer, las víctimas bebieron de una botella de whisky que “habían encontrado” en unos contenedores en el municipio de El Ejido. Según las primeras investigaciones, seis jóvenes encontraron la botella y consumieron de ella, algo que también hicieron dos “gorrillas” de origen marroquí, entre ellos el fallecido. Por el momento, la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, ha señalado que la investigación apunta a que la causa ha sido una sustancia tóxica mezclada con el alcohol.

Crespo no ha podido precisar si la sustancia tóxica estaba ya en la botella cuando se adquirió, y solo ha confirmado que era uno de los jóvenes el que portaba la botella, pero que no se puede todavía decir “si la traían ellos, si se ha mezclado posteriormente” a ser adquirida. “Sí se puede confirmar que hay una sustancia que se ha mezclado con el alcohol y que ha provocado la muerte del joven”, ha afirmado.

Aunque los afectados habían bebido de esta botella en El Ejido, la muerte e intoxicación tuvo lugar en los alrededores de la calle Trajano de la capital almeriense, ubicada en pleno corazón de la zona de marcha. Ayer era víspera de fiesta en la ciudad, porque este viernes se celebra el Día de Andalucía.

Sobre las 2.20 un ciudadano llamó a Emergencias para solicitar asistencia para un amigo. Esta llamada inicial fue continuada por “muchas más” que obligaron a movilizar a cinco equipos de emergencia del 061 y UVI móvil, según fuentes de la Delegación Territorial. Según Emergencias, una de las llamadas dijo que varios jóvenes estaban “desplomados a la altura de la calle Trajano número 13” y que parecían bastante ebrios.

En un primer momento fueron atendidas seis personas, que fueron evacuadas al Hospital de Torrecárdenas, y una hora más tarde la Policía Local reclamó la intervención de otra UVI móvil en la calle Trajano, esquina con la calle Dalia. En este punto había otras dos personas, entre ellas un varón de 30 años que resultó muerto en el lugar, y otra que también fue trasladada a Torrecárdenas. En el centro médico almeriense permanecen cuatro personas en la UCI y otras tres en observación en Urgencias. La causa de la muerte está siendo investigada, pero una de las primeras hipótesis es la de una intoxicación.

El ‘Alzheimer infantil’ de Elena

A Elena, que tiene 9 años, le gustan las cosas sencillas. Ir al parque. Las patatas fritas. Los dibujos animados. Sentarse en una terraza y tomarse un refresco… Hasta hace un año, también le gustaba cantar, pero en las últimas Navidades apenas pudo pronunciar la letra de ningún villancico.

Su organismo ‘retrocede’, pierde las capacidades adquiridas y da marcha atrás en su desarrollo porque esta asturiana es una de las pocas afectadas por el síndrome de Sanfilippo en España. Esta enfermedad genética, catalogada como rara, impide que se degraden correctamente determinadas sustancias de desecho en el cuerpo, una especie de ‘basura’ que va acumulándose en los órganos y, progresivamente, afectando a su funcionamiento.

La enfermedad suele diagnosticarse entre los dos y seis años de edad, porque no da la cara fácilmente. “Elena no parecía tener ningún problema, era como el resto, quizás con un lenguaje menos desarrollado, pero sin muchas diferencias”, recuerda la madre de la pequeña, Marta Cienfuegos, que acude con su hija a sesiones de logopedia y fisioterapia para intentar frenar, en la medida de lo posible, el deterioro progresivo.

El trastorno provoca espasticidad y rigidez en las articulaciones, retraso mental, hiperactividad, alteraciones del comportamiento, tendencias autodestructivas y, en algunos casos, también sordera y déficit visual. Muchos de los afectados pierden o no llegan a adquirir el control de esfínteres y sufren con frecuencia diarreas e infecciones respiratorias. El deterioro es tan grande que conduce a una muerte prematura durante la adolescencia.

Por eso, Marta tiene “prisa, mucha prisa” por encontrar un tratamiento útil para su hija. Al contrario que en muchas otras enfermedades raras, en este caso el objetivo de la asturiana no es utópico. La investigación en el ámbito de las mucopolisacaridosis tipo III -el grupo de trastornos en el que se engloba la enfermedad de Elena- ha avanzado a pasos de gigante en los últimos años en gran medida gracias al Centro de Biotecnología Animal y Terapia Génica que dirige Fàtima Bosch desde la Universidad Autónoma de Barcelona.

Su grupo ha desarrollado un tratamiento de terapia génica que consigue curar la enfermedad en modelos animales (se han hecho estudios en ratones y perros). A través de un vector viral, que se introduce en el fluido cerebroespinal, estos científicos consiguen modificar genéticamente las células del cerebro y la médula ósea para que produzcan la enzima que les falta a los afectados por Sanfilippo. Su acción consigue estimular también la producción de esta enzima en el hígado y logra que desaparezcan la acumulación de ‘basura’ en las células, la neuroinflamación y, en definitiva, la disfunción de los órganos afectados. Los resultados de su trabajo se han publicado en la revista The Journal of Clinical Investigation y han animado a otros grupos de investigación en otras partes del mundo a seguir la misma línea de trabajo.

En realidad, cuando inició la investigación, Bosch no esperaba obtener buenos resultados en tan poco tiempo. “Mi especialidad es la diabetes y nunca pensé en estudiar el campo de las enfermedades raras“, recuerda. Pero cuando Jordi Cruz, el padre de una afectada por el síndrome de Sanfilippo insistió para obtener su ayuda no supo -ni quiso-decir que no.

Hoy está “muy ilusionada” con el proyecto y piensa en las familias, a las que conoce bien, en cada paso que da la investigación. Como todos ellos, tiene prisa por conseguir que los ensayos en humanos se inicien pronto.

Desde distintas plataformas, como la Fundación Sanfilippo B que coordina Cienfuegos, StopSanfilippo o MPS España, que fue la pionera, las familias afectadas están intentando recaudar fondos y apoyos para que estos estudios no se demoren más.

Además del grupo de Bosch, otro equipo del Nationwide Children’s Hospital de Ohio también está listo para ensayar en pacientes un tratamiento de terapia génica para Sanfilippo.

“Necesitamos inversores de forma urgente porque los tratamientos podrían estar al alcance de la mano. Por otro lado, hay que tener en cuenta que apostar por esta investigación reportaría beneficios a otras enfermedades genéticas, ya que abre la puerta a la ‘reparación’ de las mutaciones”, subraya Cienfuegos.

Pese al apremio, esta neumóloga de profesión prefiere no mirar demasiado el reloj. Vive al día, “intentando que Elena sea feliz y disfrutando al máximo de ella”.

Cualquier persona interesada en colaborar, puede ponerse en contacto con Marta Cienfuegos a través del correo electrónico: info@fundacionsanfilippob.com

¿Por qué deja sus antirretrovirales?

La teoría es sencilla. A una persona se le comunica que ha dado seropositivo a la prueba del VIH. El siguiente paso es acudir a un lugar donde recibir el tratamiento adecuado, escenario que cambia si el diagnóstico se da en un país en vías de desarrollo o en uno rico pero la consecuencia siempre será la misma: excepto si se trata de uno de los excepcionalísimos controladores de élite, en algún momento al individuo se le recomendará comenzar con el tratamiento antirretroviral de alta eficacia, una combinación de fármacos que supone la diferencia entre la vida y la muerte. Así de simple.

Sin embargo, aunque no hay muchos datos, los expertos coinciden en que esta teoría no siempre se cumple. No sólo en los países o lugares donde el problema es la falta de acceso a los medicamentos. Entre las personas que pueden acceder a los mismos, algunas optarán por no seguirlos.

Un estudio publicado en la revista PLOS one analiza las razones psicológicas detrás del abandono de los tratamientos en un pueblo de Sudáfrica. En España, lejos de aquellas latitudes, el fenómeno también se da.

El trabajo, dirigido por Michael Evangeli, de la Royal Holoway University de Londres (Reino Unido), analiza la relación entre lo que se denomina “pérdida de seguimiento” en el tratamiento del VIH y los factores psicosociales incluyendo el estigma percibido por el propio paciente. Lo hace en 380 individuos que fueron seleccionados de la población seropositiva del área rural Kwazulu-Natal, en Sudáfrica. La elección del país no es casual: Sudáfrica es el país con más seropositivos y se estima que 5,6 millones de personas conviven con el virus, lo que supone una prevalencia de la infección del 18%.

La llamada pérdida de seguimiento (LTFU, de sus siglas en ingles) se considera la no asistencia a las visitas programadas a las clínicas, con la consecuencia inmediata del no consumo de fármacos antirretrovirales y, a más largo plazo, de un aumento del riesgo de transmisión para la comunidad.

Lo que los investigadores británicos observaron es que esta situación se explica más por factores demográficos y psicosociales que por el sentimiento de estigma experimentado por los pacientes. Así, el ser joven y pertenecer al género masculino fueron características más asociadas al abandono del tratamiento que el sentir miedo por el qué dirán (la estigmatización).

En España, la situación es obviamente distinta a Sudáfrica pero, según reconoce el coordinador de cohortes del HIVACAT, Pep Coll, también aquí existe este problema: personas a las que se comunica que son seropositivas y, por unos u otros motivos, no acceden al tratamiento antirretroviral.

“En primer lugar, existe un caso muy flagrante que es el de los inmigrantes ilegales, que ahora no pueden recibir por ley tratamiento”, subraya el especialista. Después, explica, existen todas aquellas personas que, pudiendo ser tratadas, no lo hacen.

Según Coll las pérdidas no se dan siempre en el mismo punto de la infección. Existe lo que denomina una cascada: diferentes pasos desde el diagnóstico al tratamiento que hace la infección indetectable en los que se van perdiendo. El primer nivel de dicha cascada lo conformarían aquellos que no van a hacerse la prueba. En estos sí pesa el estigma, subraya Coll, porque es gente que se resisten al test simplemente “porque prefieren no saber”.

Los siguientes niveles de la cascada son los que sí se hacen el test pero no llegan a ir al centro sanitario, los que acuden al hospital, reciben el tratamiento y no lo toman y los que lo empiezan a tomar pero lo dejan antes de que el virus sea indetectable.

Para Coll, en estas etapas ocurre como en el estudio sudafricano, que los factores sociales y psicológicos tienen más peso que el estigma. Así, la falta de adherencia es más común e personas de niveles socioeconómicos más bajos y también en aquellos con menos soporte psicosocial. También la depresión y la ansiedad, comenta el experto, juegan un papel en contra de la toma continuada del tratamiento. “Si fuéramos capaces de seguir al 100% de los diagnósticos positivos de VIH que hacemos, tendríamos resultados mejores”, comenta Coll, que concluye afirmando que tener a más personas controladas no solo supondría un beneficio para ellas sino también para la comunidad.

Estados Unidos pone el foco en las calorías

Se trata de uno de los países con mayores índices de obesidad, quizás por esto sea también uno de los pioneros en establecer medidas de control en el etiquetado de los alimentos. Comenzaron obligando a poner en los envases el tipo de grasas que contenían sus productos, luego intentaron reducir el tamaño de sus bebidas y, en los últimos años, pidieron a los restaurantes que mostraran en sus menús el número de calorías. Ahora, se establece un cambio de las etiquetas de los alimentos para que lo primero que vea el consumo, en números grandes, sean las calorías que va a ingirir.

La nueva medida viene de la mano de la FDA, la agencia que regula los alimentos y medicamentos en EEUU, que por primera vez en dos décadas va a cambiar el etiquetado en los envases de comida y el tamaño de las raciones.

Como ha señalado Michelle Obama en un comunicado y en su cuenta en twitter, por primera vez desde que el etiquetado nutricional fuera desarrollado… estamos arreglando estas etiquetas para hacerlas más fáciles de leer y más comprensibles”.

La primera dama, que va a dar hoy una rueda de prensa en compañía de la secretaria de salud Kathleen Sebelius, ha insistido en que “los padres merecen tener la información que necesitan para hacer elecciones saludables para sus hijos”.

Esta nueva iniciativa está dentro de la campaña iniciada en 2010, Let’s Move! (¡Movámonos!), para luchar contra la obesidad infantil. “Nuestro principio rector es muy simple: que usted, como padre y consumidor, debe ser capaz de entrar en una tienda de alimentos, coger un producto y ser capaz de decidir si es bueno para su familia”, ha señalado Obama.

Además de las calorías, las etiquetas contendrán más de media docena de cambios, como información sobre la cantidad de azúcares añadidos que tiene cada producto, diferenciando los que están de forma natural en el alimento y aquellos que provienen de jarabes o edulcorantes. Algo crucial para el doctor Davi A. Kessler, uno de los responsables del cambio ocurrido en estas etiquetas en 1990 al incorporar información nutricional. “América tiene la dieta más dulce del mundo. No se puede llegar a ser tan obesos, como nos hemos convertido, sin edulcorantes añadidos”, afirma.

Se pretende, en definitiva, que los consumidores lo tengan más fácil para identificar los ingredientes menos sanos en estos alimentos. “Una persona debería cogerlos, y ser capaz por sí misma de saber si eso es bueno para su familia”, indica Michelle Obama.

Estas etiquetas todavía no están listas para su colocación en los productos alimenticios, pues ahora se abre un tiempo de consulta a la industria para hacer propuestas y comentarios durante 90 días y se tardará meses antes de incorporar estos cambios al producto final. Además, como una concesión a la industria, la FDA permitirá a las compañías dos años para cambiar su etiquetado. Se estima que cambiar el etiquetado de un 17% de los 157 productos analizados por esta agencia puede suponer un coste para la industria de 2.000 millones de dólares.

Por otro lado, estos cambios no recogen algunas de las peticiones que habían lanzado los consumidores, como establecer un código de colores cuando los azúcares añadidos o las grasas saturadas son relativamente altos en los alimentos. Tampoco van a indicar el porcentaje de cerales integrales.

No obstante, para Margaret A. Hamburg, responsable de la FDA, “es una transformación sorprendente”, según reconoce al diario The New York Times. “Cosas como el tamaño de un muffin han cambiado de forma importante. Es importante que la información en el etiquetado de los envases refleje las realidades del mundo de hoy día”.

Detalles de la ley que permitirá embriones de ‘tres padres’

El departamento de salud británico ha lanzado una consulta de tres meses para dar a conocer el borrador del proyecto de ley que regulará una técnica para prevenir enfermedades graves heredadas de la madre, un grupo de patologías complicadas denominadas enfermedades mitocondriales para las que no existe ninguna cura en la actualidad. El procedimiento lleva implícita la controversia ya que requiere manipular el embrión que llevará ADN de tres personas: el padre, la madre y una donante.

Las enfermedades mitocondriales, que se dan en uno de cada 5.000-10.000 nacidos, se producen por un defecto en la mitocondria materna. Para evitar esa herencia, la técnica utiliza un óvulo de donante, al que se traspasa toda la información genética materna, con la excepción de la mitocondria defectuosa; el nuevo óvulo resultante se fecunda posteriormente con esperma del padre. De esta manera, el bebé resultante de esta técnica, tendría unos 20.000 genes heredados de sus padres y los 37 genes de la mitocondria de la mujer donante.

El gobierno del Reino Unido, con el respaldo de su ministerio de sanidad, anunció el pasado mes de junio que la técnica de reproducción asistida contaba con su apoyo. Lo hizo después de conocer un informe del Consejo de Bioética de Nuffield, un organismo independiente que asesora sobre la vertiente ética de diversos proyectos. Sin embargo, la regulación de la normativa debía ser debatida y aprobada por el Parlamento antes de que la Autoridad sobre Fertilización Humana y Embriología (HFEA) pudiera permitir a las clínicas que ofertaran este procedimiento.

Además de esta triple procedencia genética, otro aspecto que genera debate es que sería la primera vez en introducir cambios genéticos que pasan no sólo al niño que se concibe sino a las siguientes generaciones. No obstante, no tendrá impacto en las características de la persona, ya que el ADN del núcleo del donante es eliminado. Otra preocupación es que podrían ocurrir efectos secundarios inesperados que dañen la salud de los nacidos.

Pero la ventaja de la técnica pesa más que las cuestiones éticas. “Permitir la donación mitocondrial podría dar a la mujer que porta una enfermedad mitocondrial la oportunidad de tener niños sin estos trastornos genéticos tan devastadores. Y permitiría además al Reino Unido estar a la cabeza del desarrollo científico en este área”, ha afirmado Dame Sally Davies, responsable del departamento de salud británico.

El borrador, a lo largo de 47 páginas, señala y abre el debate a un sinfín de aspectos, por ejemplo establece que la mujer donante debería recibir el mismo trato que un donante de órganos, más que el que se da a un donante de gametos en cuanto a información requerida. Además, el niño no podrá conocer nunca la identidad de la donante, al igual que ocurre en las donaciones de óvulos o de esperma.

Probablemente, el querer pasar a la historia como los pioneros en una novedosa técnica, haya sido uno de los motivos por los que hoy el departamento de salud ha publicado los detalles de la nueva normativa, ya que este martes la Agencia que regula los medicamentos y terapias en EEUU (FDA) anunciaba que un comité de expertos iba a debatir si se debería permitir esta técnica en humanos.

Sin embargo, el paso dado ahora por Reino Unido no es para debatir si la técnica debería o no permitirse, algo que ya ha sido debatido en este país, sino cómo debe implementarse. La HFEA tendrá que decidir qué casos tienen un riesgo significativo de enfermedad o discapacidad grave. De hecho, se ha señalado que sólo las mujeres más gravemente afectadas -quizás en torno a 10 casos al año- podrían ser aptas para este procedimiento.

La técnica, que ideó el grupo de Shoukhrat Mitalipov, del Centro de Investigación de Primates de Oregon (EEUU) -el mismo que logró realizar en humanos la clonación terapéutica- ha sido posteriormente desarrollada por la Universidad de Newcastle.

“Estoy encantado de que el gobierno haya publicado los detalles de la regulación”, ha explicado a la BBC Doug Turnbull, profesor de la Universidad de Newcastle. “Son muy buenas noticias para pacientes con enfermedad mitocondrial y un importante paso en la prevención de estas graves enfermedades”.

la edad del padre puede influir en la salud mental del niño

Un estudio de la Universidad de Indiana, en Estados Unidos, en colaboración con investigadores médicos del Instituto Karolinska, en Estocolmo, Suecia, ha encontrado que la edad paterna en el momento del nacimiento puede conducir a mayores tasas de problemas psiquiátricos y académicos de las que se habían estimado en la descendencia.

Con el análisis de un inmenso conjunto de datos, todos los nacidos en Suecia entre 1973 y 2001, los investigadores documentaron una asociación convincente entre la edad paterna en el momento del nacimiento de sus hijos y numerosos trastornos psiquiátricos y problemas educativos de los pequeños, incluyendo autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), trastorno bipolar, esquizofrenia, intentos de suicidio y problemas de abuso de sustancias.

Entre los problemas académicos relacionados con la edad paterna en el momento del parto se incluyen bajas calificaciones, bajo nivel educativo y bajas puntuaciones de coeficiente intelectual, según revela este estudio, cuyos resultados publica «JAMA Pshychiatry».

En comparación con un niño nacido de un padre de 24 años de edad, uno cuyo padre tiene 45 años es 3,5 veces más propenso a tener autismo, 13 veces más probabilidades de sufrir TDAH, dos veces más posibilidades de padecer un trastorno psicótico, 25 veces más propenso a tener trastorno bipolar y 2,5 veces más probabilidades a presentar conductas suicidas o un problema de abuso de sustancias. Para la mayoría de estos problemas, la probabilidad de la enfermedad aumentó de forma constante a medida que avanzaba la edad paterna. «Nos quedamos impactados por los resultados», reconoce el autor principal, Brian D’ Onofrio, profesor asociado en el Departamento de Ciencias Psicológicas y Cerebrales en el Colegio de Artes y Ciencias en en la Universidad de Indiana Bloomington.

«todos los problemas estéticos relacionados con el cáncer tienen solución»

«Todos los problemas estéticos relacionados con el cáncer tienen solución», ha sido el mensaje positivo extraído del Cancer Beauty Care, el I encuentro con expertos organizado por Mujer Hoy en el museo de ABC. Quererse, sentirse bien con uno mismo y mimarse son algunas de las premisas fundamentales en la lucha contra el cáncer. Los pacientes oncológicos no sólo tienen que asumir el diagnóstico, convivir con la enfermedad y afrontar con ánimo los tratamientos, sino que además tienen que aprender a gustarse.

«El objetivo de este encuentro es proporcionar los recursos necesarios para que los pacientes sepan cómo cuidarse para no perder la esencia de su belleza», explicaba el doctor Santiago González Moreno, director médico de MD Anderson Cancer Center Madrid. «La ayuda psicológica está más orientada a los familiares, ya que los enfermos sacan su animosidad de sus ganas de curarse. Son cuidados estéticos lo que más necesitan estos pacientes para mejorar su autoestima».

En este encuentro, los expertos de distintas disciplinas del MD Anderson Cancer Center han dado a los cientos de mujeres (y algunos hombres) que allí se habían congregado muchas claves para mejorar su imagen. «Es importante señalar que todos los problemas relacionados con la enfermedad tienen solución», recalcaba Ana González, responsable del departamento de psicooncología.

Leonor Prieto, directora científica de La Roche Possay, ha dejado claro que cuando la piel esta sometido a ‘quimios’ y ‘radios’ está fragilizada (aparecen grietas y sequedad extrema), y requiere cosméticos hipoalergénicos, sin perfume, sin apenas conservantes, y si han sido testados en pacientes oncológicos, mejor (el caso de Anthelios K, que incluye 8 horas de protección solar, por ejemplo). «Esta enfermedad exige un bloqueo absoluto al sol, pero eso no significa que no pueda disfrutar de los días soleados, sino que hay que hacerlo con fotoprotección total diaria».

una vacuna activa el sistema inmune para eliminar tumores en modelo animal

Una vacuna, que selecciona ciertos tumores que producen una proteína y su receptor responsables de la comunicación entre las células y el sistema inmune, ha demostrado ser capaz de activar la respuesta inmune necesaria para eliminar el cáncer. Los resultados, aunque muy preliminares, son la puerta de entrada para un nueva forma de tratar el cáncer, aseguran los investigadores en un trabajo que se publica en «Gene Therapy».

En os últimos años algunos vacunas han mostrado resultados prometedores a la hora de provocar una respuesta frente al cáncer, explica John Morris, del Cincinnati Cancer Center (CCC) and UC Cancer Institute, en EE.UU. Por ejemplo, «la interleukina 15 (IL-15) ya está en un ensayo clínico para pacientes con melanoma». en este trabajo, señala Morris, «hemos analizado los efectos de la vacunación sobre los tumores que expresan IL15 y su receptor de superficie, IL-15R-alfa». Y los resultados, añade, han mostrado que la vacuna «detiene la formación de células tumorales».

Mama y próstata

Los investigadores usaron IL- 15 para desarrollar una vacuna de células enteras dirigida a células de cáncer de mama y de próstata en animales. Y vieron que funcionaba: las células tumorales dejaron de crecer. Además, aumentó la supervivencia en animales y se observó un incremento de las células que controlan la respuesta inmune (células T CD8 + y células NK), «lo que demuestra que se produjo una verdadera respuesta inmune».

una dieta rica en carbohidratos mejora la expectativa de vida en pacientes con ela

Una dieta rica en carbohidratos mejora la expectativa de vida en pacientes con ELA

Aunque había indicios del papel de la alimentación sobre la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), los datos de un ensayo piloto realizado en unos pocos pacientes en el que se demuestra que una dieta hipercalórica puede mejorar la supervivencia confirman el papel de la nutrición en el manejo de esta enfermedad. Realizado en el Hospital General de Massachusetts, en EE.UU., el estudio se ha llevado a cabo sobre 24 pacientes con ELA y proporciona las evidencias necesarias para afirmar que una alimentación hipercalórica -principalmente carbohidratos- en estos pacientes es segura pero, y lo más importante, aumenta la supervivencia y mejora la calidad de vida. Y aunque el pequeño tamaño del ensayo indica que los resultados deben ser interpretados con cautela, los autores son optimistas y creen que una mejor nutrición podría marcar una diferencia significativa para los pacientes con ELA. «Estamos paticularmente entusiasmados porque estos resultados proporcionan la primera evidencia preliminar de que una intervención dietética puede mejorar la expectativa de vida en la ELA», afirma Anne-Marie Wills, coordinadora del estudio que se publica en «The Lancet».

Algunos estudios había sugreido sugieren que un apetito reducido y un nivel metabólico elevado también pueden contribuir a la pérdida de peso. Por lo general, a medida que la enfermedad avanza se recomienda la nutrición complementaria a través de una sonda que sumistra el alimento directamente al estómago; sin embargo, hay poco consenso acerca de cuándo debe comenzar la alimentación enteral o por sonda.

Los investigadores saben desde hace más de 15 años que la desnutrición se asocia con una menor supervivencia de los pacientes con ELA y muchos estudios posteriores confirmaron que los pacientes que pesan más parecen vivir más y tienen una progresión más lenta. De hecho, estudios en animales han visto que aquellos con un alto contenido calórico gracias a una dieta alta en grasas aumentaron de peso y sobrevivieron más tiempo que los llevaban una dieta normal.