‘Apps’ que nacen de madres emprendedoras

“El día más aterrador de tu vida es el día que nace tu primer hijo. Tu vida, la que conoces, se acaba, y nunca volverá; pero luego aprenden a caminar y a hablar y quieres estar con ellos, y acaban convirtiéndose en las personas más deliciosas que conocerás en toda tu vida“, explicaba Bill Murray a Scarlett Johansson en Lost in Translation. Para muchas madres, además de convertirse en las personas más deliciosas de su vida, los hijos son también una fuente de inspiración que convierte a la maternidad en un trampolín para el emprendimiento.

“La maternidad es un momento vital que te hace replantearte muchas cosas. Reorganizas y priorizas lo importante. Es un momento también de reflexión”, argumenta Yolanda Escartín, fundadora de la app mom2mom. Gracias a esa reflexión, como afirma, Rita Alonso, fundadora de Dommuss, una app que busca facilitar la organización familiar de sus usuarios, una madre es “consciente de nuevas necesidades que pueden inspirar ideas de negocio que intenten solucionarlas”. Su opinión la corrobora Alba Padró, cofundadora junto a María Berruezo de LactApp, una enciclopedia sobre lactancia para smartphones y tabletas. Para la asesora de lactancia materna la maternidad “es un frenazo a la vida laboral de las mujeres”, lo que provoca que estas tengan la sensación de “saltar desde un tren en marcha que sigue avanzando inexorable” y que les conduce hacia una dimensión desconocida. “Hasta que te das cuenta de que tienes una visión privilegiada, una nueva sensibilidad que te permite mirar el mundo con otros ojos. ¡Y de golpe te das cuenta de que todo a tu alrededor son ideas de negocio! La maternidad también nos hace ser más creativas, rebuscar entre nuestros talentos y luchar por conseguir nuestros objetivos”, explica.

Entre esos objetivos suele estar la conciliación familiar y laboral, una utopía que se pone más al alcance cuando una trabaja para sí misma y puede organizarse sus horarios. En ese sentido, para Rita Alonso, la maternidad hace que las madres se replanteen sus “esquemas de trabajo” y sus “posibilidades de conciliación”, un punto en el que el autoempleo “constituye un modelo muy interesante que permite tener más flexibilidad para organizar y balancear la vida profesional y familiar en función de las necesidades de cada día”. Comparte la opinión Alba Padró, que no obstante matiza que la realidad del entorno emprendedor “está poco adaptada a las madres”, de forma que “si los autónomos en España no pueden enfermar, las madres emprendedoras no pueden ni dormir”.

Dommuss o cómo organizar la vida familiar desde el móvil

“La falta de tiempo hoy en día es incuestionable”, afirma Rita Alonso, que añade que solo hay que ver estadísticas en torno al tiempo libre que tenemos o comparativas con otros países para ver que “nuestras jornadas laborales son largas y poco eficientes”. Hace falta, por tanto, que como sociedad cambiemos esos esquemas, pero mientras eso llega “ayuda mucho a aprender a gestionar el tiempo y a organizarse sabiendo priorizar”. Para ello esta emprendedora madrileña lanzó en 2015 Dommuss, una herramienta “pensada para facilitar el día a día de las familias y que otorga un espacio privado en el que estas pueden compartir calendario, lista de la compra, menú semanal, tareas, notas, contactos y fotos”.

La aplicación móvil, que cuenta ya con más de 10.000 descargas tanto en la tienda de Apple como en Google Play, ha sido mejorada y relanzada en este inicio de 2017 gracias a los comentarios y consejos de los usuarios e incluye ahora una versión premium. Según su fundadora hoy en día “cada vez se comparten más las tareas domésticas”, por lo que contar en nuestros smartphones con una aplicación como Dommuss nos ayuda “a compartir información, repartir juego, liberarnos o evitar malentendidos u olvidos”. La idea, según Alonso, es que la app ponga “un granito de arena” para facilitar la vida en familia con el fin de que padres e hijos “tengan un poco más de tiempo para disfrutar”.

Lactapp: una enciclopedia sobre lactancia materna en el bolsillo

Alba Padró y María Berruezo son asesoras de lactancia materna. Cuando la segunda sufrió un atropello poco después de ser madre por segunda vez, Padró estuvo a su lado en la rehabilitación y ayudó a que Berruezo pudiese retomar la lactancia materna. “Esta experiencia traumática nos unió y, cuando estuvo un poco más recuperada, María no tardó en venir a verme y hacerme la gran propuesta: ¡quería replicar mi cabeza dentro de un móvil! Quería crear una app que fuera capaz de atender a la madre como yo lo hago a través de un teléfono de consultas de lactancia desde hace más de 12 años. Y lo hicimos”, cuenta Alba.

El resultado es LactApp, la primera aplicación de lactancia “que ofrece respuestas personalizadas a las madres que quieren dar el pecho, desde que están embarazadas hasta que dejan de amamantar”. Como matiza Alba Padró, “no somos un manual de uso”, sino que la app incluye más de 2.300 respuestas “sin prejuicios” que “aparecen según el perfil de la madre y las consultas que tiene”. El objetivo es que las madres puedan tener una asesora de lactancia en el bolsillo para tener éxito en un proceso fisiológico “que comporta muchísimas dudas”. Un éxito que en la lactancia viene definido por un buen establecimiento y una duración que deciden la mamá y el bebé y que, según Padró, “no parece que sea una situación común ya que la mayoría de madres desea amamantar pero abandona precozmente porque no disponen de un buen acompañamiento”. En ese sentido, LactApp busca “apoyar y acompañar a la madre en el proceso y ser una fuente fiable donde encontrar información actualizada, adaptada a la realidad y necesidades personales de cada mujer”.

Mom2mom o la búsqueda de una tribu para el cuidado de los hijos

Yolanda Escartín vivía por motivos profesionales en Miami cuando tuvo a sus hijos hace 18 años. “Mi marido viajaba muchísimo y fue muy difícil criar a mis dos hijos, que tuve en apenas dos años y medio”. La imposibilidad de encontrar una canguro o una madre de confianza en su entorno, la soledad que experimentó durante aquel expatrío, fue el germen de Mom2mom, “una red social que reinventa el sistema actual de canguros conectando a madres interesadas en cuidar a niños a cambio de que otras madres se ocupen de sus hijos y/o a cambio de una remuneración”.

El auge de la economía colaborativa en el mundo llevó a Yolanda a desarrollar la app bajo una premisa básica: “Las madres nos tenemos que ayudar”. Al final, como explica la emprendedora, “puedes tener a una madre muy cercana que se encuentre en la misma situación”, que necesite una ayuda puntual para el cuidado de sus hijos. Es el “hoy por ti, mañana por mí” de toda la vida, solo que en un mundo en el que apenas conocemos ya ni a los vecinos, esta aplicación facilita la búsqueda “en tiempo real y en tu propio barrio”, dándote información de la madre (cuántos hijos tiene, si tiene mascotas, si tiene coche, si puede ayudar a tus hijos con los deberes) y facilitándote el contacto con la misma “sin intermediarios ni comisiones”.

Mom2Mom es según su fundadora “un nuevo movimiento colaborativo entendido como una innovación social” que tiene una importancia “crucial” en un contexto como el actual, en el que los horarios laborales son en muchos casos “incompatibles” con el cuidado de tus hijos. “Se agradece enormemente y se valora muchísimo el tener ayuda. Y nosotros proporcionamos esta ayuda a través de otras madres. Cuando yo estaba sola en Estados Unidos, con solo dos horas de tiempo de una persona para atender a mis hijos, me hubiera cambiado la vida. Entonces tenía proyectos profesionales que tuve que dejar para cuidar de mis hijos”, concluye.

España: dormimos poco, trabajamos mucho y hacemos el amor lo justo

Los españoles trabajamos normalmente 11 horas al día. Dormimos poco (53 minutos menos que la media de Europa) y como consecuencia nuestra actitud durante el día es de aletargamiento. Además, como nos vamos tarde a la cama, hacemos poco el amor, de lo que se deduce una cosa lógica: baja la natalidad. Este es el argumento que defiende Paul Kelley, investigador honorífico del Instituto Neurocientífico del Sueño de la Universidad de Oxford, Reino Unido. Este especialista firma una tribuna en el prestigioso periódico británico The Guardian que está provocando un amplio debate entre los lectores de habla inglesa. Cuando se escribe esta noticia, el artículo acumulaba ya 800 comentarios.

Kelley señala que uno de los causantes de estos desbarajustes es la televisión. Y pone como ejemplo MasterChef Junior, que congrega a tres millones de espectadores hasta la 1 de la madrugada. Los usuarios, que responden en inglés al columnista, utilizan otros argumentos. “¿Quién puede tener hijos con una crisis de ocho años o con una tasa de desempleo juvenil del 50%?”, dice un lector que firma como Timbellina. “No es la falta de sueño, sino la falta de dinero”, comenta otro lector que firma como Europeandinterest.

“¿Quién puede tener hijos con una tasa de desempleo juvenil del 50%?”, dice un lector. “Se pasan el día cotilleando y fumando a la entrada de los edificios donde supuestamente trabajan”, responde otro

A la hora de aclarar qué causa esa falta de descanso, el experto del sueño argumenta que es por las largas jornadas de trabajo. Los españoles, dice, trabajan normalmente 11 horas al día. Y fija el horario, de nueve de la mañana a ocho de la tarde. 55 horas a la semana. Esto espolea a un lector, que comenta: “Los españoles se pasan el día cotilleando y fumando a la entrada de los edificios donde supuestamente trabajan”. Otro habla de “descansos de cuatro horas a mediodía. La pausa de comer se extiende cuatro horas”.

¿Tenemos los españoles solución según el profesor Kelley? Sí, cambiar el huso horario y adaptarlo al que rige en el Reino Unido. O sea, se retrasa el reloj una hora. Con esta medida, según sus palabras, saldríamos de trabajar antes, cenaríamos antes y nos acostaríamos antes. Precisamente, en diciembre de 2016, la ministra de Trabajo Fátima Báñez propuso un pacto para que la jornada laboral comenzara a las 9 y terminara a las 18. La propuesta también incluía la posibilidad de estudiar el cambio de huso horario. España, por su localización geográfica, le corresponde tener la misma hora que el Reino Unido. Sin embargo, en 1942, en plena II Guerra Mundial, Franco decidió que estaría encuadrada en el huso horario de Europa central por simpatía a la Alemania de Hitler.

La siesta aparece en el artículo de Kelley. Aunque el especialista le quita toda culpa. Compara a España con otros países con altas temperaturas, como Egipto. Kelley dice que los campesinos egipcios y sus familias duermen más por la noche que los urbanitas de El Cairo, y eso a pesar de dar una cabezada a media mañana.

“Me sorprendería si trabajaran jornadas de seis horas, y eso contando una siesta de dos”, dice un usuario, que califica a los españoles como “los más vagos de Europa con excepción de los griegos”. Otro le corrige: “La famosa siesta es solo para el fin de semana o las vacaciones”. Y otro añade que la siesta es propia de las “zonas rurales y de los jubilados”. El artículo sigue acumulando comentarios…

Un falso techo se derrumba sobre dos pacientes en el Hospital La Paz

Cerca de las 23.00 de este miércoles parte del falso techo de una habitación de la planta de cardiología del Hospital La Paz se derrumbó sobre dos pacientes que habían sido intervenidos del corazón. Uno de los internados recibió un golpe en la cabeza y rasguños en el brazo y el otro resultó ileso. Según fuentes de la dirección del hospital, los afectados fueron trasladados inmediatamente a otra habitación y el suceso “no ha interferido en su proceso clínico”.

El Hospital de la Paz tiene 52 años. “Hay zonas que están remodeladas y otras no porque el dinero es finito”, han justificado fuentes de la dirección del hospital. Esther Quiñones, presidenta de la junta de personal y secretaria de CC OO del hospital, trabaja hace 26 años en el centro y ha criticado que “se están dejando deteriorar las cosas”. “Ahora mismo tenemos un techo que está igual que el que se derrumbó y hace un año se cayó el techo de registros, son hospitales muy viejos y no hacen inversión en mantenimiento”, ha sostenido. La partida presupuestaria para esta área es de 17 millones de euros.

Quiñones ha atribuido uno de los problemas a que se están privatizando las zonas del hospital, como la guardería o el comedor, pero luego son los trabajadores del centro los que tienen que mantenerlo. “Por ejemplo, ponen máquinas de ventilación y los fines de semana somos nosotros los que tenemos que revisar su funcionamiento. O trajeron filtros que no son de la medida adecuada y tenemos que recortarlos nosotros”, ha señalado. 

El Hospital La Paz no es el único con problemas. El incidente ocurre menos de un mes después de que se derrumbara el falso techo de una habitación del Gregorio Marañón y se produjera una inundación por la rotura de una tubería en la planta de Oncología del Hospital 12 de Octubre. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, reconoció hace unos días que hay grandes hospitales de la capital que “están obsoletos”.

El Gobierno regional ha encargado al consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, la elaboración de un plan que identifique las carencias de los complejos hospitalarios y centros de salud: una vez se tenga claro el diagnóstico, se priorizarán las necesidades más urgentes, se fijarán plazos de reparación y el coste. El importe de la iniciativa se determinará en los presupuestos de 2017, que todavía no están aprobados.

Comer 800 gramos de frutas y verduras al día reduce un 31% el riesgo de muerte prematura

Comer 800 gramos de frutas y verduras cada día disminuye un 31% el riesgo de morir de forma prematura, según sugiere una revisión sistemática de casi un centenar de estudios científicos, con un total de dos millones de personas. El nuevo trabajo concluye que la ingesta de 800 gramos diarios está asociada a una reducción del 24% del riesgo de padecer cardiopatías, del 33% de sufrir un ictus, del 28% de tener enfermedades cardiovasculares y del 13% de vivir un cáncer. El estudio calcula los riesgos en comparación con no comer habitualmente frutas y verduras.

El trabajo, liderado por el epidemiólogo noruego Dagfinn Aune, recomienda el consumo diario de 10 raciones de 80 gramos de frutas y verduras. En sus ejemplos, una ración sería un plátano pequeño. Tres cucharadas soperas de vegetales cocinados —como espinacas, guisantes, brócoli o coliflor— también constituyen una ración.

La revisión, que se publica hoy en la revista especializada International Journal of Epidemiology, afirma que, de confirmarse los efectos que sugieren las asociaciones estadísticas observadas, hasta 7,8 millones de muertes prematuras en 2013 se podrían atribuir a comer menos de 800 gramos diarios de frutas y verduras.

“Hay que facilitar que haya frutas y verduras en las cafeterías de los centros de trabajo”, opina la médica Estefanía Toledo

“Con lo que sabemos hoy en día, podemos decir que manzanas, peras, cítricos, verduras de hoja [lechuga, espinacas...] y crucíferas [brócoli, coliflor, nabos...] están asociadas a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad prematura, mientras que las verduras amarillas y verdes [calabaza, zanahoria, calabacín, tomate...] y de nuevo las crucíferas están asociadas a un menor riesgo de cáncer en general”, explica Aune, del Imperial College de Londres.

El metaanálisis indica que incluso una ingesta diaria de 200 gramos está asociada a una reducción del 16% del riesgo de cardiopatía, del 18% de ictus, del 13% de enfermedad cardiovascular, del 4% de cáncer y del 15% de muerte prematura.

Entre los 95 estudios analizados se encuentra el Predimed, un proyecto para investigar los efectos beneficiosos de la dieta mediterránea. Una de sus autoras, la médica Estefanía Toledo, de la Universidad de Navarra, puntualiza que los anglosajones llaman ración a 80 gramos de frutas y verduras, pero en España tradicionalmente son 150 gramos. La campaña Cinco al día, apoyada por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, sumaría unos 750 gramos diarios. Una manzana pesa entre 150 y 200 gramos. Una zanahoria grande o una patata mediana también se consideran una ración.

“Hay que facilitar la alimentación sana, fomentando por ejemplo que haya frutas y verduras en las cafeterías de los centros de trabajo”, sostiene Toledo. “Son necesarias medidas políticas que hagan que los precios sean asequibles, pero no solo eso. También cada familia tiene que educar el paladar de los niños hacia una dieta saludable”.

14 formas de vencer el estrés, según los más estresados del mundo

‘;

EPETCreaIframe(“idiframeadb”, 0, 0, “no”, 0, dab.id, iframe_code);
}

window.setTimeout(function() {
var codigo_s = document.getElementById(‘pxlhddncntrl’) && document.getElementById(‘pxlhddncntrl’).innerHTML.indexOf(“s_code”) > -1
&& (typeof(s) == “undefined” || typeof(s.version) == “undefined”);
MPEP_adblock_enabled = (window.document.body.getAttribute(‘abp’) !== null
|| bait.offsetParent === null
|| bait.offsetHeight == 0
|| bait.offsetLeft == 0
|| bait.offsetTop == 0
|| bait.offsetWidth == 0
|| bait.clientHeight == 0
|| bait.clientWidth == 0
);

window.document.body.removeChild(bait);

if (!MPEP_adblock_enabled && codigo_s) {
//verificamos si se puede cargar el s_code si no se habia cargado
var ss = document.createElement(‘script’);
ss.type = ‘text/javascript’;

var head = document.getElementsByTagName(‘head’)[0];
ss.onload = function(){
if (typeof(s) == “undefined” || typeof(s.version) == “undefined”)
MPEP_adblock_enabled = true;
}
ss.src = ‘//ep01.epimg.net/js/comun/ot/s_code.js?’ + String(Math.random()).substr(2,9);
head.appendChild(ss);
}
}, 800);
}

setTimeout(function(){
var OMN_node = 0;
if (document.getElementById(‘pxlhddncntrl’) && document.getElementById(‘pxlhddncntrl’).innerHTML.indexOf(“s_code”) > -1)
{
// Verificamos el nodo de omniture si esta definido marcado
if (typeof(s) == “undefined” || typeof(s.version) == “undefined”)
OMN_node = 1;
else
{
var omnid_snode = “s_i_” + s_account.replace(“,”, “_”);
if ( typeof(s_account) != “undefined” && typeof(window[omnid_snode]) != “undefined” &&
window[omnid_snode].nodeName == “IMG”){
if (window[omnid_snode].height == 0)
OMN_node = 1;
else
{
if (userAgent.indexOf(“chrome”) > -1)
{
var Cv = document.createElement(“canvas”);
Cv.setAttribute(“width”, “1px”);
Cv.setAttribute(“height”, “1px”);
var ctx = Cv.getContext(“2d”);
try{
ctx.drawImage(window[omnid_snode], 0, 0);
var pixeldata = ctx.getImageData(0,0,1,1);
OMN_node = 2;
} catch(e)
{
OMN_node = 0;
}
}
else
OMN_node = 2
}
}
}
}
MPEP_adblock_enabled = MPEP_adblock_enabled || (typeof(contadorDFP) != “undefined” && contadorDFP == 0);

if (!MPEP_adblock_enabled )
return;

var ifr = document.createElement(‘iframe’);
ifr.style.display = ‘none’;
ifr.style.width = ’0px’;
ifr.style.height = ’0px’;
ifr.src = “//elpais.com/estaticos/adblocker/test_adblock.html?t=” + (detected == 0 ? “s_code” : “comun”) +
(OMN_node == 1 ? “&d=omn”:(typeof(contadorDFP) != “undefined” && contadorDFP == 0 ? “&d=dfp”:”&d=bait”)) +
“&omn=” + OMN_node +
“&r=”+ String(Math.random()).substr(2,9);
window.document.body.insertBefore(ifr, window.document.body.childNodes[0]);
},tm);
});

“Si los Estados frágiles se convierten en fallidos todos tenemos un problema”

Uno viste traje y corbata, el otro una camiseta y botas negras, pendientes y gafas redondas de cristal azulado. Uno es el empresario estadounidense más rico del mundo; el otro, una superestrella del rock. Uno (1955) es estadounidense, fundador de Microsoft; otro (1960), irlandés, cantante de U2. Bill Gates y Bono acudieron la semana pasada a la Conferencia de Seguridad de Múnich, el foro internacional en el que se juntaron líderes de un mundo ya no tan unido. La sombra de Donald Trump presente en toda reunión o conversación. Orden mundial, ejércitos, terrorismo, vallas, refugiados, Siria, África, fake news, asistencia humanitaria, bioterrorismo y pobreza… palabras repetidas en los grandes discursos. El país anfitrión, Alemania, que da un paso al frente e impulsa un nuevo plan para África, un intento de Africa first, nuevas responsabilidades de política y desarrollo global. Altos cargos estadounidenses que acuden a tranquilizar las aguas revueltas y pedir aumento de inversión militar.

Los dos entrevistados son cabeza de dos organizaciones, la Fundación Bill y Melinda Gates y ONE. Están aquí para lanzar un mensaje público y sonoro: la seguridad en salud global y la disminución de la desigualdad en el mundo son armas tan importantes y útiles como las otras. Invertir en ellas debe ser una prioridad. Pensemos, cuentan, en pandemias, en su control, en lo que sucedería si éstas brotan en Estados frágiles, convulsos, empobrecidos, superpoblados; pensemos en lo que ha mejorado el estado del mundo en las últimas décadas con la receta de la colaboración internacional; en lo que vendrá en las próximas gracias a los avances de la tecnología, la ciencia, la conectividad… Y más si política y solidaridad van unidas. Están sentados uno junto al otro y charlan con gusto. Se conocen bien. Frente a ellos, tres periodistas de medios europeos: La Repubblica, Die Welt y ELPAÍS. Uno es más reservado, discreto, observador y a menudo levanta el brazo derecho como abarcando un mundo pleno de retos e historias esperando ser contadas. “Nosotros amamos los medios”, asegura. El otro, más dicharachero, es activista declarado, un narrador nato. “La pobreza es sexista”, afirma. Bill Gates bebe Coca-Cola Light y Bono un simple vaso de agua. ¿Qué diablos están haciendo juntos?

“La cuestión es si la gente comprende que, después de la Segunda Guerra Mundial, el hecho de que los países colaboren ha sido absolutamente fantástico para la paz y el desarrollo” (Bill Gates)

Bill Gates. Nuestra relación se remonta bastante en el tiempo. Nos conocimos en la cumbre de Davos celebrada en Nueva York, justo después del 11-S.

Bono. ¡Sí, tú te estabas comiendo una Big Mac!

BG. Yo convencí a Bono para que aportase su labor y experiencias en África. La fundación estaba entonces en una fase muy inicial. La Alianza GAVI y el Fondo Mundial empezaban a unirse, y desde entonces hemos apoyado y amado el trabajo de ONE. Y hemos tenido muy buenos resultados.

B. Tras nuestro primer encuentro… y el consejo dietético (risas), fui a ver a Bill y Melinda intentando conseguir algo de financiación para ONE, formalizar nuestra relación y poder así contratar a la gente mejor y más preparada para nuestra tarea. Pero tras la primera entrevista, lo que me quedó grabado fue: “¡No, aquí no se trata de dinero! Son estas dos personas las que serán nuestra mayor ventaja”.

BG. Bueno, éramos muy ingenuos… En aquel momento nuestra teoría del cambio se basaba principalmente en ayudar a inventar nuevas herramientas, encontrar vacunas y fármacos. No comprendíamos bien entonces cómo suministrarlos, lo difícil que era hacerlos llegar a todos los niños pobres y vacunarlos; cómo había problemas de cobertura, y cuánto dependíamos de la ayuda exterior para obtener las vacunas existentes y las nuevas. Todo ese asunto de la distribución y la ayuda exterior y la necesidad de aliarse con los diferentes Gobiernos se consiguió de hecho en años posteriores. Y lo que hizo ONE fue mostrar dónde iban funcionando las cosas, buscar políticos a los que realmente les interesasen estos temas y darnos la oportunidad de conocerlos. Los dos hemos aprendido mucho a este respecto. Y hay que contar la historia de la salud, que es una historia asombrosa. Hemos conseguido grandes avances en 15 años. Y suponiendo que la generosidad siga siendo fuerte, tendremos otros 15 años buenísimos, porque la ciencia nos lo permitirá. Somos mucho menos ingenuos que cuando nos conocimos respecto a la capacidad de llevar estas cosas a cabo.

“Es extraordinario que los militares parecen ir a veces por delante de sus jefes en la necesidad de invertir en las personas, más en previsión que en intervención” (Bono)

B. He repetido a la gente en los últimos días que si los titulares les causan pesimismo, si les deprime el estado del mundo, que lean la carta anual de Bill y Melinda. Es literalmente la mejor noticia del mundo. Es increíble: 122 millones de niños se han salvado desde 1990. Es una locura: creo que son más de 13.000 al día, algo parecido. ¡Es algo tremendo! Y, oye, si tu vida no te parece útil, implicarte en un movimiento como ONE te da una gran sensación de estar haciendo algo, porque realmente tienes impacto. De modo que yo les diría “únete, participa”, porque realmente funciona.

Pregunta. Han asistido a la Conferencia de Seguridad de Munich para concienciar sobre las enfermedades como un riesgo para la seguridad mundial. ¿Están satisfechos con la Conferencia?

BG. Estamos satisfechos, porque la conciencia de la conexión que existe entre prosperidad, desarrollo y seguridad, y la relación entre salud y seguridad, son muy fuertes aquí. Así que calculo que hoy hablaremos mucho de epidemias, y de que es necesario colaborar con los organismos de seguridad y hacer inversiones y estar más preparados. Y la canciller Merkel ha asegurado que, aunque está dispuesta a aumentar los gastos en defensa, siempre hay que pensar conjuntamente en el gasto en desarrollo.

B. Esto es lo extraordinario, que los militares parecen ir a veces por delante de sus jefes en lo referente a la necesidad de invertir en las personas, la necesidad de invertir más en previsión que en intervención. Pienso que probablemente es porque conocen mejor que nadie el precio del conflicto. Y ya no hay nadie en Europa que piense que lo que ocurre en el norte de África carece de importancia. Hace cinco años, era fácil pensar “no me importa, está lejos”, pero ahora sabemos lo cerca que está el continente y yo creo que eso le ha dado prioridad a nuestro trabajo, el que hace la Fundación Gates en relación con la salud, las mejoras agrícolas, y el nuestro, que consiste en alentar a los políticos que están dispuestos a hacer las cosas bien.

P. ¿Qué opinan ustedes acerca de la nueva estrategia de desarrollo del Gobierno alemán, y de su impulso al llamado Plan Marshall para África?

BG. Ahora mismo este Plan no dispone de cifras y forma concretas, pero lo que es fantástico es ver que se está pidiendo la aportación de los africanos. Así que anoche [por el viernes pasado] cené aquí en Múnich con grandes inversores del sector privado en África y estoy aprendiendo de ellos. ¿Qué nos impide invertir más allí? ¿Cuál es el problema? ¿Qué pueden hacer los Gobiernos de países ricos comprometidos en esto como Alemania? ¿Y qué deben hacer los africanos?

Los grandes actores del desarrollo son el sector privado y los Gobiernos. La filantropía, ya sabe, es mi vida, pero en el gran guion de las cosas es sólo una nota a pie de página” (Bill Gates)

B. Vi al ministro Wolfgang Schäuble ayer [por el viernes pasado] y me impresionó la pasión que ponía en este proyecto, el Compacts for Africa del G20 (el Pacto Mundial por África). Mostró mucha pasión al afirmar que Alemania, Europa de hecho, necesitan Estados prósperos, mantener una estrategia de Estados prósperos. Hay también buenas razones para hablar de Estados frágiles, porque los frágiles se convierten en fallidos, y entonces todos tenemos un verdadero problema… No existe nada peor que un espacio sin gobierno; en el caos, el radicalismo se impone. Debemos empezar a mirar a África de otro modo. Hay riesgo, pero es una gran oportunidad. Hemos visto lo que ha sucedido cuando Siria, un país de 22 millones, cae en el olvido… ¿Puede usted imaginarse un país 10 veces más grande? Eso es Nigeria. Es objetivo declarado de Boko Haram que Nigeria falle. No sé si conocen la expresión “zona gris”. ¿Han oído hablar de ella? La zona gris es la zona en la que cristianos y musulmanes se entienden, y de hecho y en general, en Nigeria hay una gran relación. Es una comunidad muy interreligiosa. Eso es lo que se llama la zona gris. Si eres un extremista querrás destruirla. Acabo de estar en Borno, al noreste de Nigeria, y he visto… lo qué es tener más de dos millones de desplazados: es un caos. La idea que hay tras ese pacto mundial por África es que teniendo Estados prósperos, la gente no querrá salir de su país. El año pasado visité campamentos de refugiados en cuatro países. El gran tema de conversación común era “queremos volver a casa”. No quieren subirse a una embarcación para cruzar el mar. Hay que acercarse a las personas, ir donde están y ayudarles a avanzar y prosperar. Y me entusiasma oír hoy a la canciller Merkel hablar de educación, y de la de las niñas en concreto, porque las estadísticas son una locura. Un niño que nace de una madre alfabetizada tendrá un 50% más de probabilidades de superar los cinco años.

P. Y usted mismo le ha dado incluso el programa en su discurso durante esta Conferencia de Seguridad: las tres “es” lo llamó: educación, empleo y empoderamiento…

B. Sí, intentaba apoyarlo. Lo que se está viendo del G20 alemán es en realidad extremadamente estratégico e inteligente. No se trata solo de compasión y ayuda inteligente. Se trata de revisar una relación de tal modo que si hay países dispuestos a enfrentarse a la corrupción, dispuestos a poner a las personas primero, dispuestos a establecer un buen gobierno, nosotros los apoyemos. Nosotros nos ponemos de su lado. Quizá, y Bill es realmente firme en esto, podamos ayudar a acelerar las conexiones.

P. ¿Y qué pasa con su estrategia para los refugiados? Ustedes [la Fundación Gates] empezaron a trabajar el año pasado con la causa de los refugiados, con Siria…

“Ya no hay nadie en Europa que piense que lo que ocurre en el norte de África carece de importancia” (Bono)

BG. Sí, como parte de nuestras actividades, no es gigantesco. Nuestra principal experiencia es en salud, y, de hecho, en saneamiento y servicios financieros por móvil. Así que dijimos, vale, aportemos lo que sabemos hacer bien y asegurémonos de que los refugiados se benefician. Queremos asegurarnos de que están llegando las vacunas a los campamentos, que disponen de retretes para evitar la difusión de enfermedades y tener una calidad de vida decente.

P. ¿Les preocupa la creciente desconfianza que hay en Occidente hacia la vacunación?

BG. Mire, las vacunas son totalmente seguras. En mi primera reunión con el presidente Trump iba a discutirlo con él. El mensaje caló. Ha habido algunos países ricos en los que las vacunaciones han caído por debajo del umbral de seguridad, y los casos de tosferina y sarampión han llegado incluso a causar muertes… Es realmente trágico. Es cierto que los rumores negativos a veces se mueven mejor que los datos positivos. A los datos positivos les resulta difícil seguir el ritmo de las falsedades. Incluso eso sobre el autismo y la vacunación, que se demostró que era falso hace casi 20 años, ese artículo se retiró pero sigue circulando por ahí. La comunicación es un reto en el que debemos seguir trabajando.

Y por eso, en parte, tenemos tanto cuidado con la seguridad de las vacunas, porque si una vacuna tuviese problemas, perjudicaría a la percepción de la gente sobre todas las demás, de modo que no podemos permitirnos riesgos, porque cualquier error perjudicaría todo el esfuerzo. Por eso la seguridad es tan importante, y esto hace que nos lleve mucho más tiempo obtener la aprobación de las vacunas de lo que se debería, pero esto es algo que apoyamos firmemente.

P. Y si el presidente Trump decide recortar el presupuesto para programas de planificación familiar, de educación… ¿Qué puede ocurrir con África?

“Sí, librarnos de estas enfermedades infecciosas, a eso voy a dedicar el resto de mi vida. La Ciencia nos dará cada vez mejores herramientas” (Bill Gates)

BG. Estados Unidos es en conjunto el mayor donante, unos 30.000 millones de dólares al año, y aproximadamente 10.000 millones para temas de salud, entre ellos la malaria y el VIH. El Gobierno de Trump no ha presentado aún su presupuesto, de modo que por ahora no lo ha reducido. Siempre que hay nuevos dirigentes, es imprescindible que la sociedad civil y organizaciones como las nuestras dejen claro que incluso en este contexto de America first, la estabilidad que se consigue, el rol económico que se consigue al evitar una epidemia que podría llegar a nuestras costas, estas son buenas inversiones. Conozco a Rex Tillerson, el nuevo Secretario de Estado, me reuniré con él, en su nueva función, dentro de unas semanas. Va a ser un reto, porque el presupuesto estadounidense está muy ajustado, hay muchas prioridades, de modo que… Y el asunto de la ayuda exterior siempre es duro, porque está lejos, y te llega el cuento de que el 2% no se ha gastado adecuadamente, y eso contamina el otro 98%. Estamos en una época en la que realmente tenemos que hablar de la multitud de beneficios. Por eso estamos aquí.

B. Creo que los estadounidenses se vuelven más patriotas cuando hablan de lo que su Gobierno hace para luchar contra el VIH/sida. Se sienten muy orgullosos, y esta es la mayor intervención sanitaria en la historia de la medicina. Y fue un conservador quien la encabezó, el presidente Bush. Yo estuve en el Despacho Oval y le dije: “Estas pastillas… Puede usted pintarlas de rojo, blanco y azul, señor presidente, y serán la mejor publicidad de Estados Unidos que jamás consiga. Y él se rio, pero llevó adelante el proyecto, y de hecho, la opinión a favor de Estados Unidos es realmente elevada en África. Pienso que mantener esa relación podría ser un imperativo no solo moral, sino también estratégico. Ya veremos…

P. Pero en muchos países occidentales, incluido, por supuesto, Estados Unidos, se están ganando elecciones exigiendo poner su país por delante. También en Europa hay este debate. ¿Piensa usted que esta conducta podría afectar a sus proyectos internacionales, en África, por ejemplo?

BG. Bien… por supuesto, cada país se pone a sí mismo primero. De modo que esas palabras por sí solas no son un problema. La cuestión es si la gente comprende que, después de la Segunda Guerra Mundial, el hecho de que los países colaboren ha sido absolutamente fantástico para la paz y el desarrollo. Mi opinión, por lo tanto, es que sí, en Estados Unidos siempre hemos puesto nuestros intereses por delante y, redunda en nuestro interés ser grandes donantes; la amistad con Europa y la colaboración con Europa ha redundado en nuestro interés. Y por lo tanto, creo que el peligro está en que la población se fije exclusivamente en el corto plazo, que no se dé cuenta de lo que se ha avanzado, y eso sí es un reto.

“Visto lo sucedido en Siria, país con unos 22 millones de habitantes, ¿qué sucedería si fuera Nigeria, con 170 millones?” (Bono)

B. Setenta años de paz… mediante la colaboración mundial. Pienso que el recuerdo de un mundo en guerra se ha esfumado, y esa es la razón por la que FDR y otros están intentando re-imaginar un mundo de cooperación. Naciones Unidas, las instituciones de Bretton Woods, la OTAN… Creo que probablemente es hora de volver a fijarse en ellas, pero fijarse en ellas en el sentido de mejorarlas, si es posible… Tenemos que hacer eso con todo. Y creo que no hay opción, es decir, realmente no hay opción, no se puede mantener esta especie de mentalidad de isla, de izar los puentes levadizos. Las pandemias, las enfermedades, no respetan las órdenes. Esta globalización está con nosotros. Nos hemos convertido en una especie de rey Canuto. ¿Conoce la leyenda? Intentó parar las olas, y ya se sabe que eso es imposible. Tenemos que entender que las poblaciones han sufrido momentos duros. La crisis financiera mató a Irlanda… y muchos estaban furiosos, y sabían que no era culpa suya… pero les tocó llevarse la peor parte. De modo que la gente se enfadó con la globalización, en algunas comunidades sobre todo.

Sabemos que la globalización ha sacado de la pobreza a cientos de millones de personas. Y ha sido buena para la economía en general, pero no para todos. Y pienso que el capitalismo es una especie de bestia y tiene que recibir órdenes sobre cómo comportarse. No podemos dejar que nos diga lo que tenemos que hacer. Y creo que eso es lo que está ocurriendo. Hay un reinicio, y que este es un momento breve. Volveremos a un tiempo en el que las personas confíen unas en otras. La gente habla de posverdad, poshechos… Podríamos estar en la posconfianza y pienso que reconstruirla va a ser muy importante. Y para lograrlo se necesita contar bien las historias.

“No hay nada peor que un país sin gobierno; en el caos, el radicalismo se impone” (Bono)

P. En su opinión, ¿salvará la filantropía el mundo o lo salvará la política?

BG. Bueno, la filantropía es una parte muy pequeña de la economía mundial. Incluso en Estados Unidos, donde tenemos una base muy amplia de todos los niveles, asciende al 2% de la economía. Pero puede influir mucho. A veces, hay problemas que nadie del sector privado puede resolver, como la malaria. A menudo, estos requieren creatividad y aceptación de riesgos, algo para lo que los Gobiernos quizá no sean los mejores. La filantropía puede financiar cosas geniales, como por ejemplo muchas de las nuevas vacunas que están a punto de desarrollarse. Hemos logrado ponernos al frente de eso de un modo que no han conseguido los gobiernos. Pero cuando se trata de otra escala –hablamos de la educación de las niñas, de sistemas agrícolas, de estabilidad, de justicia– dependemos por completo de los Gobiernos. De modo que los grandes actores de este mundo son el sector privado y los Gobiernos. La filantropía, ya sabe, esa es mi vida, pero en el gran guión de las cosas es sólo una nota a pie de página, cuyos proyectos piloto pueden ayudar a los dos grandes sectores a trabajar mejor.

Bill Gates
Bill Gates Quirin Leppert

“Si los Estados frágiles se convierten en fallidos todos tenemos un problema”

“Si los Estados frágiles se convierten en fallidos todos tenemos un problema”

“Si los Estados frágiles se convierten en fallidos todos tenemos un problema”

P. Hay quien piensa que usted invierte gran cantidad de dinero en su fundación porque siempre gana algo. ¿Por qué lo hace?

BG. Aparte de creer que todas las vidas tienen el mismo valor, no me imagino otra motivación para financiar vacunas contra la malaria, o fármacos contra la malaria, o para que Melinda viaje a Mali e intente reunirse con madres para saber cuáles son sus necesidades de anticonceptivos, o realmente para mejorar la atención primaria en comunidades rurales del norte de Nigeria. Y así es como gastamos el dinero. Ganamos dinero, ya sabe que Microsoft tuvo mucho éxito y proporcionó aproximadamente la mitad de los recursos de la fundación, y ahora esta es la forma de devolverlo. No hay otro motivo. Es un trabajo muy placentero y va muy bien. Por eso me gusta dedicarle muchas horas, porque estoy entusiasmado con el progreso.

P. Bono, ¿cuál es su motivación personal para luchar en este terreno?

B. Valorar todas las vidas humanas por igual, y ese es el punto de partida. La única razón de que podamos estar viendo cómo el potencial humano se desperdicia y no hagamos nada es creer que esas vidas no son tan valiosas como las nuestras. El hecho de que se esté desperdiciando potencial humano realmente me enloquece. Cuando veo a un sin techo en la calle, pienso que podría ser pintor o jugador de ajedrez; veo personas que por haber recibido una mala educación de sus padres no consiguen ir a la universidad, porque fueron desgraciadas durante la adolescencia… Veo todo esto alrededor. Pienso que la gente lo entenderá de esta forma: debemos verlo pensando que el amor existe, y existe, el amor sirve a la idea del potencial humano. Y sea lo que sea, lo opuesto a eso se regocija desperdiciando el potencial humano.

Es asombroso alinearse con las fuerzas del amor, por ser abstracto, si me lo permite, porque cuando lanzas un puñetazo, es mucho mayor el puñetazo que esta estrellita de rock es capaz de dar, o incluso este gigantesco filántropo es capaz de dar. Te estás alineando con algo más, pienso… ¿Y eso te hace sentir bien? Sí, eso de estar en el lado correcto de la historia. Y lo que hemos aprendido, siento repetirme, es que creíamos que la libertad, la justicia para todos, la igualdad…, creíamos que todas estas cosas nos eran dadas, que eran en cierto modo inevitables. Yo crecí creyendo esto: que cada día era un poco mejor, el respeto mutuo, los derechos de gais, los derechos de las mujeres, todo parecía avanzar hacia delante. Solo recientemente tenemos la sensación de que esto podría estarse ralentizando y uno piensa, vale, tal vez no era algo dado eso de avanzar y ahora tengamos que manifestarnos con mucha fuerza, con independencia de nuestro color político. Ahora es el momento de colocarse donde uno quiere ser en esta conversación, en esta marcha hacia la decencia.

P. ¿Les preocupa el aumento de las noticias falsas?

BG. ¡Por supuesto! No solo la noticias falsas, que son un problema, sino también la idea de un lugar común, donde las personas leen las mismas cosas y ven solo aquello con lo que están de acuerdo. Y mire, esto es una crítica a la libertad digital que en ocasiones permite a algunos aislarse del mundo. Y creo que incluso está forzando a quienes ven la tecnología como algo fenomenal a pensar en cómo afrontarlo. De verdad creo que son sistemas que se corrigen a sí mismos, que los datos falsos conducirán a la la gente a un callejón sin salida y que al final esto no abrumará a la ciudadanía. Pero es interesante que se esté debatiendo tanto.

“No solo las noticias falsas son un problema, sino la idea de ese lugar común, donde las personas leen las mismas cosas y ven solo aquello con lo que están de acuerdo” (Bill Gates)

B. Tiendo a confiar en la dirección que sigue la tecnología de la información: avanza hacia una mejor información. Y ahora mismo estamos atravesando un periodo en el que se puede dar mala información y tal vez carezcamos de un mecanismo corrector. Pienso que se introducirán mecanismos de corrección en los sistemas. Hacer comprobaciones de datos no debería ser tan difícil, de hecho, porque hay verdades empíricas, la verdad es que las hay.

Y hay una reacción ante este tipo de noticias falsas. Estamos viendo ya surgir páginas que hacen comprobaciones. Los ciudadanos empiezan a familiarizarse con esas páginas. El control de la información, sin embargo, es lo que hay que vigilar, porque se puede hacer de dos maneras: impidiendo el acceso –es lo que autócratas y similares intentan hacer– o mediante la desinformación. Eso es lo que tenemos que vigilar, allí donde la verdad pierde credibilidad. Es algo muy, muy peligroso. Pero al final, no creo que el futuro esté en los hombres fuertes, pienso que está en las mujeres instruidas.

P. Una última pregunta, su sueño. ¿Se erradicará la malaria?

BG. Conseguir liberarnos de la polio [la batalla actual, quedan una treintena de casos] será un gran triunfo para la salud mundial, y dará energía y credibilidad a todo lo que hacemos y, creo yo, dará energía en especial a lo que será un esfuerzo de varias décadas para librarnos de la malaria. La primera década de dicho esfuerzo se dedicará a regiones determinadas, Sudamérica, sur de África y sureste de Asia, para demostrar que podemos lograr erradicaciones regionales. Esos lugares no son tan difíciles como África central. Pero si lo logramos en esas zonas y las herramientas y conocimientos siguen mejorando, por fin, en la segunda década, nos centraremos en África ecuatorial, donde la malaria está más extendida. Sí, librarnos de estas enfermedades infecciosas, a eso voy a dedicar el resto de mi vida. No me cansaré de resaltar que la ciencia nos dará cada vez mejores herramientas. Es cierto que debemos hablar de financiación, es importante, pero estaremos mucho mejor armados dentro de cinco, de diez años. Y eso es muy emocionante.

El alto precio de perseguir un vientre mexicano

Pedro le da el biberón a dos mellizos mientras explica que tiene miedo a que se los quiten. Su nombre es ficticio y los bebés no son suyos. Al menos legalmente. Lleva tres meses en México enredado en una telaraña judicial y burocrática para conseguir que los niños —nacidos a partir de un óvulo donado, su esperma y un vientre de alquiler— puedan ser registrados y se vayan con él a España. México representaba hasta el año pasado uno de los destinos más baratos del mundo para contratar la maternidad subrogada. La ley cambió y Pedro y una decena de extranjeros, los últimos en realizar el trámite, se encuentran en un limbo. Los bebés, a los que la norma pretende blindar, son las primeras víctimas de un sistema que sobrevive entre el vacío legal y la falta de garantías.

En México la maternidad subrogada o sustituta —dependiendo de si la embarazada ha aportado material genético o no— nunca ha estado prohibida, porque a nivel federal no ha existido, ni existe. No hay un protocolo nacional que refleje los derechos de los padres y la madre gestante. Sin embargo, sobre este vacío legal surgió una entidad que lo ha permitido durante casi 20 años: Tabasco, al sur del país. Mediante una reforma del código civil estatal, se abrió la vía para que los nacidos por este sistema fueran registrados como hijos de la pareja o la persona que contrató los servicios. La diligencia en el proceso quedaba en manos de las clínicas, que controlaban desde la inseminación hasta la selección de la madre que ponía el vientre.

Los bebés, a los que la norma pretende blindar, son las primeras víctimas del sistema

A finales de 2015 se reformó de nuevo el código civil de Tabasco para impedir la “comercialización con la vida”, según las palabras de los políticos locales. El mensaje iba dirigido a los extranjeros “que llegaban a México para buscar un bebé y llevárselo” y hacia las agencias que habían hecho de esto un negocio “muy lucrativo”. El debate entre los que consideraban que la gestación subrogada explotaba a una mujer sin recursos, que ponía su vientre por necesidad, frente a los que defendían la libertad individual, se zanjó en favor de los primeros. Y a partir del año pasado nadie que no sea mexicano, casado o con pareja estable —heterosexual— puede contratar un vientre de alquiler.

“Somos los últimos de la fila”, explica Pedro desesperado desde el otro lado del teléfono. Él, al igual que otro español y un grupo de extranjeros, contrató estos servicios con unas clínicas tabasqueñas antes de la modificación de la ley, según cuenta. Pero cuando quiso registrar a los mellizos, que nacieron el 27 de noviembre de 2016, ya no fue posible. “Nos están aplicando la ley de manera retroactiva”, denuncia. Lleva tres meses atrapado en una maraña de amparos y batallas legales contra el Registro Civil de Tabasco, porque la administración considera que la inseminación de la mujer se dio después de la ley. Y los niños, sin identidad.

A Michael Theologos, estadounidense, le quitaron al bebé y se lo entregaron a las instituciones del Desarrollo Integral de la Familia (DIF). Como Pedro, había firmado un contrato de gestación subrogada anterior a enero de 2016. Después de un mes de denuncias, su caso alcanzó lo diplomático y a través de un acuerdo consular logró llevarse a su hijo a Estados Unidos a principios de este mes.

En México la maternidad subrogada o sustituta nunca ha estado prohibida, porque a nivel federal no existe. No hay un protocolo nacional

El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) tiene registrados ocho casos de extranjeros con una situación similar en Tabasco, aunque el número puede ser mayor, según cuentan. “El problema de fondo es que no existe una regulación nacional sobre el tema y Tabasco esquivó esto a través de lo civil”, critica Regina Tamés, directora del organismo. “No está controlada ni siquiera la donación de óvulos, esperma, ni la transferencia, todo queda a la buena voluntad del médico”, añade.

En la Cámara de Diputados nacional se encuentran estancadas desde el año pasado dos iniciativas que buscan legislar sobre la reproducción asistida. La más avanzada es similar a la de Tabasco, tiene el objetivo último de acabar con el “negocio” de los vientres de alquiler y restringir el acceso solo a los ciudadanos mexicanos, además de requerir una indicación médica de infertilidad. Los mexicanos que vivan en Estados Unidos, por ejemplo, podrían venir a por un bebé de otra madre, los residentes en México no. La senadora de Movimiento Ciudadano, Martha Tagle, conforme con esa propuesta, sospecha que los únicos beneficiarios de que no avance son las mismas clínicas: “Les conviene que no haya regulación, que haya visiones encontradas, esto les permite operar sin sanción”.

Pedro y el grupo de extranjeros, que acudieron a México porque era uno de los pocos lugares en el mundo donde podían solicitarlo los solteros y a mitad de precio que en Estados Unidos y Canadá —unos 70.000 dólares—, aseguran que están viviendo “un infierno”. Sus hijos, igual que la ley sobre este tipo de maternidad, están atrapados en un país donde en estos momentos la reproducción asistida es la última de sus prioridades.

El Gobierno reactiva el almacén para residuos nucleares de Villar de Cañas

La Junta de Castilla-La Mancha, controlada por el PSOE, amplió en julio de 2015 un espacio natural para bloquear la construcción del silo. Pero hace unas semanas el Supremo anuló cautelarmente esa ampliación al entender que debe prevalecer “la adecuada gestión de los residuos radioactivos” frente a “la aprobación inmediata de la ampliación de un espacio protegido para las aves”. Tras este pronunciamiento, Enresa retoma ahora el proyecto, que pretende alojar en un solo silo todos los residuos de las centrales españolas.

El Ministerio de Medio Ambiente tendría ahora, en principio, tres meses para formular la declaración de impacto, sin la que sería imposible la construcción de un silo que arrastra ya un importante retraso. Ese plazo, sin embargo, se puede prorrogar aún más. El ministerio señala que está “a la espera de más informes”. Fuentes del sector indican que aún falta, por ejemplo, el pronunciamiento de la Junta de Castilla-La Mancha, que se opone a este proyecto.

Es de suponer que ese informe que falta de Castilla-La Mancha sea contrario. Además de ampliar ese espacio protegido, la Junta también anuló el plan urbanístico de Villar de Cañas que ampara la construcción del almacén. El cambio de Gobierno en esta comunidad, que tras las elecciones de 2015 pasó del PP al PSOE, ha sido fundamental en el retraso de la construcción del ATC. Cuando María Dolores de Cospedal (PP) era presidenta de Castilla-La Mancha, la Junta trabajó a favor de la construcción del silo en Villar de Cañas. Cuando ha llegado Emiliano García-Page, esta Administración ha empleado todas las armas a su alcance para frenarlo. Los socialistas argumentan que no existe consenso sobre el proyecto.

Más de año y medio de parón

Durante más de un año y medio, la tramitación ambiental ha estado en un limbo. El proceso para emitir la DIA se paralizó el 29 de septiembre de 2015. Dos meses antes, el Ejecutivo de Castilla-La Mancha inició los trámites para ampliar un espacio protegido próximo a los terrenos del futuro ATC. Incluyó dentro la parcela de Villar de Cañas reservada para el almacén, con lo que se impedía la construcción de la instalación.

El Gobierno, a través de la Abogacía del Estado, recurrió. Finalmente, el Tribunal Supremo, en una sentencia difundida el 18 de enero, anuló cautelarmente el decreto por el que se había iniciado la ampliación del espacio protegido. Trece días después, llegó al ministerio el expediente de Enresa necesario para que este departamento pueda formular la DIA.

El ATC es una pieza clave para el sector nuclear, que aporta el 20% de la electricidad que se consume en España. Según la desfasada planificación vigente, debía estar operativo desde 2010, pero ha ido sufriendo retrasos. Enresa ha gastado ya más de 77 millones en un proyecto polémico por los problemas de los suelos elegidos.

Ante el parón del almacén conjunto, las centrales nucleares —hay cinco en activo— han tenido que recurrir a silos individuales dentro de sus instalaciones. El que proyecta la central de Almaraz ha causado un choque diplomático entre España y Portugal, que se ha resuelto con la intermediación de la Comisión Europea.

El ATC ya pasó un primer filtro del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que dio el visto bueno a los suelos elegidos, a pesar de las dudas que mostraron desde dentro algunos técnicos del supervisor. Estos no rechazaban que se pueda construir el almacén en la parcela seleccionada.  Sin embargo, debido a las características de esos suelos, argumentaban que los costes se pueden multiplicar para logar que la instalación sea suficientemente estable.

La epidemia de alzhéimer

Hace 20 años publicamos en este diario (EL PAÍS, 25 de febrero de 1997) un artículo sobre el reto de las demencias, especialmente la más frecuente, la producida por la enfermedad de Alzheimer. Llamábamos la atención sobre las dificultades diagnósticas y el abrumador aumento de personas afectadas por las enfermedades demenciantes. Pasaron 20 años y hemos avanzado poco en resultados, si bien se ha dado un vuelco en los esfuerzos personales y económicos dirigidos al diagnóstico, e incluso empezamos a tener posibles líneas de tratamiento en investigación. No obstante, el aumento de la esperanza de vida y el consiguiente incremento del número de personas mayores hace que el problema alcance proporciones epidémicas.

De acuerdo con el análisis demográfico del INE, en España tendremos en el año 2020 cuatro millones de personas mayores de 75 años, de los que la mitad tendrá más de 85. La enfermedad de Alzheimer (y por extensión todas las otras causas de demencia) es poco frecuente antes de los 70 años, su frecuencia aumenta con la edad, afectando al 5% de la población de entre 60 y 69 años, al 20% de los que tienen entre 80 y 89 años y al 30% de quienes tienen entre 90 y 99 años. Puede estimarse que nos estamos acercando a las 800.000 personas con demencia, más de la mitad de las cuales se encuentran en situación de dependencia.

Se estima que el coste de cada persona demenciada es de unos 30.000 euros al año

Con una evaluación prudente se estima que el coste de cada persona demenciada es de unos 30.000 euros al año. Si lo extrapolamos a todas las personas con demencia llegamos a los 24.000 millones de euros al año entre costes directos e imputados. En ellos se incluyen los gastos médicos, asistenciales, de cuidadores y de familiares que deben alterar su vida laboral. Mientras tanto, el subsidio de dependencia sigue con bloqueos administrativos y reducción presupuestaria.

El coste emocional de las familias no es cuantificable, si bien sabemos que el gasto en atención médica, farmacéutica y bajas laborales es superior entre los familiares de los pacientes con demencia. Está demostrado que las personas emocionalmente estresadas gastan más en sanidad y viven menos años. Las demencias son el problema de salud que más recursos consumen. ¿Quién va a pagarlo, las familias? ¿El Estado, aumentando los impuestos?

El diagnóstico de certeza del mal de Alzheimer solo se obtiene con el estudio patológico del cerebro, tras el fallecimiento del enfermo. No obstante disponemos de instrumentos para un diagnóstico de probabilidad a partir de test neuropsicológicos y de exámenes de imagen cerebral. Gracias a investigaciones recientes nos acercamos al diagnóstico mediante tomografía por emisión de positrones, utilizando un radiotrazador que se fija a las proteínas anormales del cerebro enfermo (amiloide), lo que permite una cierta cuantificación, que en un próximo futuro puede llegar a confirmar el diagnóstico. De igual forma se investigan algunos biomarcadores, es decir, determinadas proteínas que se podrán detectar en sangre periférica en caso de que la persona examinada haya iniciado una degeneración cerebral. Es cierto que hemos avanzado, pero aún no hay garantías del diagnóstico en vida.

Aunque se han invertido muchos recursos, seguimos sin un fármaco eficaz para curar o frenar la enfermedad 

En cuanto al tratamiento, seguimos sin un fármaco eficaz para curar o frenar la demencia. En los últimos años se están invirtiendo muchos recursos en importantes programas de investigación, por lo que es previsible que en un futuro cercano existan medicamentos con una eficacia real. Gran parte de las líneas de investigación van dirigidas a eliminar, evitar la formación o impedir la agregación de la proteína beta-amiloide en el cerebro. Uno de los mecanismos es una especie de “vacuna” que inmuniza al paciente frente a la proteína anormal.

Podemos tratar con éxito los otros síntomas de la enfermedad, como la ansiedad, los síntomas depresivos, los trastornos de conducta, las alteraciones del sueño y los trastornos del pensamiento con delirios y alucinaciones. Los trastornos de conducta del enfermo aumentan mucho la carga del cuidador y de los familiares. De no tratarse, es una de las causas que generan mayor estrés.

Aún faltan tiempo y recursos para conseguir atajar la enfermedad de Alzheimer, con medios para tener un diagnóstico certero en vida y fármacos que curen o al menos estabilicen su evolución. Pero estamos en buen camino. Han pasado 20 años de aquel artículo de 1997 y se empieza a ver una luz al final del túnel.

Manuel Martínez Lage y Nolasc Acarín Tusell son doctores en Medicina y especialistas en Neurología.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Cómo ver tu corazón en la pantalla de un móvil

El estetoscopio se inventó para afrontar el reto moral de la Europa puritana en una época en la que los médicos tenían que presionar el oído sobre el pecho de los pacientes, fuesen hombres o mujeres, para diagnosticarles enfermedades del corazón o del pulmón. Justo 200 años después, los médicos de Europa y Estados Unidos podrán retirar los aparatos que, junto con la bata blanca, son parte de su identidad visual. El departamento de Cardiología del Hospital Ramón y Cajal presenta este jueves en Madrid un “estetoscopio inteligente“, es decir, un dispositivo de ecografía que cabe en un bolsillo y que se conecta a una app en el móvil o la tableta y enseña toda la información cardíaca del paciente. 

El aparato, que llega a Europa después de haber sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), genera imágenes de gran definición y en color de cómo la sangre corre por las arterias y de cómo las válvulas cardíacas se abren y se cierran. Una arritmia de tan solo una fracción de segundo no pasa desapercibida para el dispositivo. “Es como tener tu corazón en la palma de las manos”, sintetiza José Luis Zamorano, jefe de servicio de Cardiología del Ramón y Cajal, mientras hace una demostración con el ecógrafo en su despacho. 

La tecnología permite simplificar los diagnósticos y aumenta la eficacia en intervenciones urgentes, como en el caso de un ictus o un accidente de coche: el paciente no tendría que esperar a ser trasladado a una ambulancia o llegar al hospital para que se evaluara en detalle su cuadro cardíaco. Un enfermero podría ver las imágenes en la app y enviárselas a un experto. Para Zamorano, se trata de una revolución en la medicina análoga a lo que hizo el sonido en el cine. “Es el futuro de la labor médica. En poco tiempo habrá tantos aparatos como profesionales en los centros de salud”, afirma el cardiólogo, quien ha seguido de cerca el proceso de desarrollo del aparato fabricado por Philips. 

En 2015, la empresa de dispositivos médicos inteligentes Eko Devices dio el primer paso en el intento de modernizar la herramienta médica. La compañía patentó el Eko Core, un sensor que se inserta en el tubo del estetoscopio tradicional y que genera registros digitales de los latidos del corazón de los pacientes usando tecnología Bluetooth. Las grabaciones son transmitidas de forma inalámbrica a una aplicación de smartphone y a un portal web. Zamorano cree que esas innovaciones no solo potencian la medicina, sino que también satisfacen una demanda del siglo XXI: “La sociedad exige verlo todo y la gente quiere tener cada vez más control sobre su salud”, dice. 

La globalización de la sanidad

En la era de la medicina digital, la tecnología puede ayudar a disminuir la brecha entre países ricos y pobres. Aplicaciones móviles para diagnosticar problemas en la piel, estudiar enfermedades de los ojos o combatir la malaria ya son utilizadas con eficacia en zonas con pocos recursos sanitarios. Los fabricantes del dispositivo —que afirman que es un aparato de bajo coste, aunque no revelan el valor exacto— apuestan por que el ecógrafo también llegue a las naciones en desarrollo. Pero para eso, según Zamorano, es necesario educar a los futuros enfermeros, médicos y técnicos hospitalarios en un contexto digital. “Las universidades tienen que enseñar a los alumnos a analizar el corazón y todo el cuerpo humano en la pantalla de un móvil”, afirma el cardiólogo. Todo parece indicar que la globalización de la sanidad pasa por ahí.